06 junio 2007

De Vladimir Maiakovski



La primera noche ellos se acercan y cogen una flor de nuestro jardín,y no decimos nada.
La segunda noche, ya no se esconden pisan las flores, matan nuestro perro y no decimos nada.


Hasta que un día el más frágil de ellos entra sólo en nuestra casa, nos roba la luna, y conociendo nuestro miedonos arranca la voz de la garganta.

Y porque no dijimos nada ya no podemos decir nada.

Vladimir Maiakovski. Poeta ruso soviético (1893-1930).



Terminó pegándose un tiro cuando se dio cuenta de que no había hombre libre en el socialismo soviético, sino una nueva forma
de esclavitud. La del pensamiento.
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