05 junio 2007

Heil Hitler

Cuando un soldado venezolano saluda a un superior, está obligado a decir "Patria, socialismo o muerte" en reconocimiento de la eterna revolución bolivariana de Venezuela, así como los militares alemanes decían "Heil Hitler" en lo que se suponía sería un Reich que duraría mil años. Chávez, quien al igual que Hitler llegó al poder mediante elecciones y luego eliminó las voces opositoras para implantar una dictadura militar que se las daba de sueño utópico, exige que los soldados usen estas palabras o renuncien al ejército bajo la lógica retorcida de que el único propósito de las fuerzas armadas es proteger su proyecto político.

Dado el número de venezolanos en el Ejército, en el partido del Gobierno y en empleos gubernamentales, esas palabras probablemente se digan más veces al día que "buenos días" -esa es la idea. En una empresa tan grande como el Tercer Reich o la Quinta República, el control mental es tan importante como el control político, social o económico, todos los cuales se han alcanzado gracias al gran salto hacia el abismo. El control mental garantiza el control de la conducta, algo esencial si los soldados han de seguir órdenes que contradicen sus valores, tales como matar a inocentes. El hecho de que decenas de militares se hayan rehusado a hacer eso el 11 de abril de 2002 muestra una obvia falla en la estructura de mando que debe corregirse. Cierto, la mayoría de los militares conscientes que obedecen las leyes y no a sus superiores cuando les ordenan cometer crímenes han sido purgados de las filas, pero hacer que repitan las palabras mágicas es una buena garantía.

También funciona. Cuando la mayoría del pueblo y el ejército alemanes estaban listos para rendirse, continuaron matando y siendo masacrados incluso mientras el demente preparaba su suicidio. Chávez sabe que la mayoría de los venezolanos y los militares se oponen a lo que él hace con la economía, Pdvsa, RCTV, el gasto externo y Estados Unidos, pero también sabe que cualquiera puede ser condicionado para obedecer. Quizás sepa también que las primeras palabras de los oficiales que pretendían matar a Hitler fueron "Heil Hitler", así que cuando los soldados lo saludan enérgicamente diciendo "Patria, socialismo y muerte", deberá preguntarse de cuál muerte están hablando.



Michael Rowan (Traducción: José Peralta)
El Universal
michaelrowan22@gmail.com

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