19 julio 2007

Baduel se despidió con un alerta sobre los errores del socialismo

El general en jefe Raúl Isaías Baduel recomendó que el socialismo del siglo XXI sea profundamente democrático, en lo político, y capaz de generar riqueza económica, para no repetir los errores que hundieron a sistemas semejantes en otros países.

El planteamiento lo hizo el oficial, ahora retirado, durante el acto de transmisión de mando a su sucesor, el también general en jefe Gustavo Rangel Briceño, en el Patio de Honor de la Academia Militar.

En esa ceremonia, encabezada por el presidente Hugo Chávez, también fueron juramentados los nuevos comandantes de componentes: Carlos Mata Figueroa (Ejército); José Luis Berroterán (Aviación); Zahim Quintana Castro (Armada); Freddy Carrión (Guardia Nacional) y Carlos Freites Reyes (Reserva y Movilización Nacional). De este modo, la cúpula castrense quedó totalmente renovada.

Incertidumbre comprensible

Baduel, en un discurso escrito, comenzó señalando que "el término socialismo lamentablemente no tiene un significado uniforme y homogéneo para todo el que de él habla y de allí quizás la incertidumbre e inquietud que se generan en algunos sectores de la vida nacional cuando siquiera se le menciona. Hay que admitir que este modelo teórico hasta los momentos ni existe ni ha sido formulado y estimo que mientras esto sea así, persistirá la incertidumbre en algunos de nuestros grupos sociales".

Recomendó construir el socialismo con orden, lógica y espíritu científico en lugar de hacerlo de forma caótica.

"En el orden político, nuestro modelo de socialismo debe ser profundamente democrático. Debe dilucidar de una vez por todas que un régimen de producción socialista no es incompatible con un sistema político profundamente democrático, con contrapesos y división de poderes. En este aspecto considero que sí deberíamos apartarnos de la ortodoxia marxista que considera que la democracia con división de poderes es solamente un instrumento de dominación burguesa", dijo.

En relación con el ámbito económico, Baduel expuso que el socialismo debe ser capaz de producir riqueza para luego aspirar a repartirla equitativamente. "No se puede repartir lo que no existe", razonó.

"No podemos permitir que nuestro sistema se transforme en un capitalismo de Estado, donde sea el Estado el único dueño de los grandes medios de producción. Un país puede cometer el error de nominalmente llamarse socialista y en realidad practicar un capitalismo de Estado", agregó.

Contra el imperialismo

En su turno, el nuevo ministro de la Defensa, general Rangel Briceño, hizo énfasis en la urgencia de perfilar la doctrina militar vinculada al socialismo y dijo que ésta será opuesta a los principios de la Escuela de las Américas, mediante los cuales se colocó a los militares como represores de sus propios pueblos.

"Nos pusieron como borregos a luchar en supuestas guerras de azules contra rojos. Ahora, por fin definimos al enemigo real, quien estaba detrás de todas las tramas: el imperio", dijo el oficial, quien viene de comandar la Reserva Nacional.

Rangel Briceño teorizó acerca de las diversas formas de intervención imperialista que en su fase final puede desembocar en una invasi´´on abierta. Al respecto aseguró que la FAN y el país deben prepararse para "la guerra de la gran prueba o de la identidad nacional".

Discursos luminosos

El presidente Chávez calificó de "luminosos" los dos discursos e instó a sus compañeros de armas a estudiarlos. " Todos los integrantes de la FAN debemos dedicarnos al pensamiento crítico, a la investigación, al estudio, a cultivar el espíritu. Una revolución requiere de muchas ideas para avanzar, para no detenerse, degenerar o desviarse", expresó.

Con respecto al fondo del planteamiento de Baduel, Chávez dijo que "la discusión ya no es capitalismo o socialismo, ya pasamos esa página. El camino del socialismo es el único para ser libres, independientes, soberanos. Ahora falta saber cuál socialismo. No vamos a copiar ninguno de los modelos que ya existieron".



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