10 julio 2007

La nueva etapa de Chávez

Chávez ha iniciado una nueva etapa dentro del proceso que busca instalar una revolución en Venezuela (socialismo del siglo XXI), en el continente (segunda independencia) y en el mundo (multipolaridad antiestadounidense). Como todavía se encuentra en el momento de las definiciones conceptuales, por ahora solamente enfrenta la penúltima realidad, la que precede a los hechos. Veamos.

1.- En el plano nacional, Chávez ha tomado decisiones en lo que considera el máximo nivel estratégico, el que obedece a la hipótesis de guerra final combinada -convencional y asimétrica. La designación del general Gustavo Rangel Briceño, quien ha comandado la Reserva y comparte plenamente las tesis bélicas de Chávez, a la cabeza del Ministerio de Defensa, debe darle una dinámica definitiva a la formación del "Pueblo en Armas", dentro del criterio de fusión Ejército-Pueblo. Con el nombramiento de Rangel se podrá saber si el general Alberto Müller Rojas tiene razón cuando afirma que los sectores conservadores son mayoría en la FAN. Ese es el desafío más importante que enfrenta Chávez en lo interno.

2.- En el plano continental Chávez optó por avisarle a Brasil que, en vez de amigo fácil, puede ser un incómodo vecino. La discusión sobre la naturaleza -comercial o política- del Mercosur posee otro fondo. La verdadera confrontación tiene que ver con el nuevo eje Brasilia - Washington, que ha reemplazado al eje Caracas - Brasilia - Buenos Aires, necesario para construir la gran nación del Sur. Los alejamientos o acercamientos en el plano de los afectos entre Lula y Chávez son simplemente anecdóticos. En la realidad política mandan los intereses de los Estados. Hoy Venezuela y Brasil tienen intereses estratégicos incompatibles, en el medio de los cuales se encuentra la Casa Blanca. Estados Unidos es el aliado que necesita Brasil para proyectarse, a mediano plazo, como potencia mundial energética. Para Venezuela, Washington es el enemigo a vencer. Sobra el Mercosur. Queda el pentágono revolucionario. Los aliados continentales de Chávez son Castro, Morales, Correa y Ortega. Lula no figura en esa lista.

3.- El mapa intercontinental encuentra a Chávez con un aliado estratégico final: Irán. Ahí no hay medias tintas ni marcha atrás. El enemigo ha sido definido con claridad por Chávez y Ahmadinejad. Es el imperialismo dirigido por los halcones norteamericanos. Rusia y China, dos de las grandes potencias emergentes, una en el campo militar y energético y la otra en el económico, operan como un eje según sus propios intereses, que no necesariamente coinciden con los del proceso revolucionario que impulsa Chávez.

Esa es la realidad que enfrenta Chávez en la nueva etapa. El verdadero juego político y geopolítico acaba de comenzar.


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