16 julio 2007

Reforma constitucional innecesaria y perversa

Tal vez no sea muy formal opinar sobre lo que se ha dado a conocer como un mero "papel de trabajo", pero tomando en cuenta que proviene de una comisión presidencial y que los voceros oficialistas lejos de desmentir su contenido lo que hacen es defender lo propuesto en él, bien vale la pena dejar claro de una vez nuestra posición sobre varios aspectos de la anunciada Reforma Constitucional, sin duda el nuevo atentado contra la libertad que nos tiene preparado el Gobierno.

Empecemos por decir sin mayores preámbulos que lo que conocemos hasta ahora nos lleva a concluir que la reforma como tal es absolutamente innecesaria e inútil y su contenido es totalmente perverso. Es innecesaria porque la Constitución vigente se sancionó hace menos de 8 años, no ha sido aún suficientemente desarrollada y está muy lejos de ser cumplida por sus propios creadores. No obstante, se está revisando en su totalidad y se han propuesto cambios drásticos, lo cual significa una de dos: o no era tan buena Constitución como se proclamó en aquel entonces, o los cambios obedecen más a la imposición de una visión particular que a una genuina necesidad colectiva (vale decir que las dos cosas).

Aunado a lo anterior, los anuncios hechos hasta ahora no parecen apuntar hacia la solución de los grandes problemas de los venezolanos, como lo son la inseguridad, el desempleo, el creciente costo de los bienes y servicios de primera necesidad y la severa vulneración de las libertades y garantías ciudadanas, sino que por el contrario es previsible que traerán más dificultades en todos esos campos.

De hecho, sistematizando los elementos que se han hecho públicos hasta el momento, podemos decir que la Reforma gira en torno a cinco objetivos fundamentales: 1. Perpetuación del Presidente en el poder; 2. Recentralización del Poder Regional y Municipal en el Ejecutivo Nacional -incorporando ahora al Comunal-; 3. Control de los medios de socialización cultural (medios, educación, cultos, etc.); 4. Imposición de un régimen socioeconómico neocomunista que fundamentalmente implica limitación profunda de la propiedad privada y primacía absoluta del Estado en toda la economía; y 5. Reordenamiento arbitrario del territorio para asegurar mayor control presidencial y evitar el desarrollo de liderazgos autónomos.

Todo lo anterior implica en algunos casos una sensible involución respecto a importantes conquistas que ya había alcanzado el pueblo venezolano, como la descentralización, y en otros casos significa la incursión en modelos absolutamente fracasados que sólo traerán hambre y miseria para Venezuela, como lo es el llamado "Socialismo del siglo XXI", nombre detrás del cual se esconde la imposición de un esquema muy similar al cubano. En general, los cinco ejes son perversos y pasarán a tener rango constitucional.

Al parecer, lo único bueno que contemplará la reforma es que indirectamente acabará con las cadenas y alocuciones presidenciales en general, ya que la nueva versión del artículo 57, relativo a la libertad de expresión, rezará lo siguiente según el documento filtrado a la prensa: "…no se permite la propaganda de guerra, mensajes discriminatorios, ni promover la intolerancia, el odio o la incitación al odio". ¿Cumplirá con esto el Presidente?

Frente a toda esta realidad, se hace indispensable crear conciencia en el colectivo nacional, para lo cual se requieren foros públicos, talleres en zonas populares y un intenso programa de giras a nivel nacional para establecer contacto directo con todos los venezolanos.

De igual forma, asumimos como tarea fundamental ayudar a crear una postura política de unidad nacional para enfrentar esta poderosa amenaza contra la libertad que se nos presenta. Los factores alternativos al oficialismo y la sociedad democrática en general estamos obligados a estructurar una línea maestra de acción en defensa de los valores y principios que están en juego


Cipriano Heredia

Coordinador General de Visión Emergente y miembro de la Comisión de la Unidad Democrática para el Estudio y Seguimiento de la Reforma Constitucional

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