16 julio 2007

Universidad tendrá misión socialista

En plena efervescencia universitaria, generada por las protestas estudiantiles y por el debate sobre la autonomía, el ministro del Poder Popular para la Educación Superior (Mppes) Luis Acuña, presentó a la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional una propuesta de reforma de la Ley de Universidades en la que se abordan aspectos neurálgicos como el ingreso, elección y competencias de las autoridades, ampliación del claustro, objetivo y misión de las instituciones de acuerdo al socialismo que propugna el Ejecutivo en el marco del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013, entre otros.

Consciente de la polémica que generará su iniciativa, no se inquieta, pues asegura que está propiciando el debate en toda la sociedad para configurar una inédita legislación.

"Esas son mis ideas. Bienvenidas las demás para que se debatan". A su juicio, son tres las vías para esas posibles modificaciones: reforma constitucional; incorporar en la próxima Ley Orgánica de Educación los puntos urgentes de la educación superior o promover una reforma puntual de la Ley.

El objetivo es acondicionar la normativa al modelo socialista. "Pienso que la legislación debería estar adaptada al ritmo que lleva el país, que apunta hacia el socialismo". En ese tenor, opina que la exposición de motivos y las disposiciones fundamentales deben contemplar: "La ética socialista, la suprema felicidad social, la democracia protagónica revolucionaria, el modelo productivo socialista, la nueva geopolítica nacional, la consolidación de Venezuela como potencia energética mundial y la nueva geopolítica internacional".

Mejores autoridades

Al señalar que algunas universidades "le dificultan al Estado cumplirles a los ciudadanos el disfrute de su derecho constitucional al estudio" por la discrecionalidad que les otorga la Ley a las instituciones, en el artículo 26, Acuña dice que apremia una modificación para estar acorde al Sistema Nacional de Ingreso a la Educación Superior en 2008

Otro punto del documento plantea la "revisión de las figuras rectoras de la educación superior": Consejo Nacional de Universidades, consejos universitarios, directivos y de facultades, entre otros. La misión: buscar que "las autoridades estén en el marco de una nueva ética socialista que pasa porque las rectorías estén conformadas por hombres probos, honestos y eficientes, donde el mérito académico no pueda estar por encima de la conducta moral de sus condiciones de vida".

Para ello se contemplan las modificaciones de los artículos 28, 64, 72, 85, 89 y 160 referidos a los requisitos para ser autoridad en los distintos niveles de dirección universitaria.

Como ex autoridad de la Universidad de Oriente conoce el funcionamiento de las instituciones, y por ello objeta los procedimientos de los concursos de oposición, "donde sólo falta que coloquen la foto del docente" beneficiado. La revisión de la reelección "de por vida" de los decanos es otra tarea pendiente.

Sobre aprobar el voto a empleados y obreros, destaca que es un tema tan polémico que es ineludible su discusión. "En lo personal, si estar en desacuerdo con que empleados y obreros sufraguen, considero que su voto debe pasar por unas reglas muy claras para evitar desviaciones de ese derecho". Esa prerrogativa podría ser extensiva a las instituciones del sector privado en el marco de la democracia participativa.

Autonomía

Al reiterar que defiende la autonomía universitaria, "la libertad de cátedra y la libertad de investigación que existe y que necesariamente debe seguir existiendo", acota que hay que examinar lo económico y financiero. "La autonomía, per se, es responsable. Pero percibimos que en la rendición de cuentas las universidades no son tan transparentes como se quisiera. En esos términos quisiera que esa autonomía no signifique que yo soy autónomo para gastar como quiero sin que nadie tenga que preguntar. La propia comunidad debe conocer esa gestión autonómica del manejo de recursos".

Disconforme con la apertura de las casas de estudios, Acuña cuestiona el divorcio de la enseñanza y de la investigación con las necesidades del país.

"La universidad en el marco de su autonomía y con todos sus recursos puede producir la verdad, pero no se trata sólo de eso, sino que debe ser capaz de saber si esa es la verdad que dice ser, si no te arrogarías el derecho de ser juez absoluto sin saber si estás en consonancia, si esa es la verdad, hablo de la verdad como la solución a un problema planteado. Es necesario que las investigaciones sean pertinentes con el desarrollo y las necesidades del país".

¿Qué dicen los rectores?

Leonardo Atencio, máxima autoridad de La Universidad del Zulia (LUZ), aclara que siempre han trabajado por el progreso del país y que en cuanto a los proyectos del Ejecutivo, éstos deben discutirse y no imponerse. "Rechazo que se pretenda plasmar en la ley el proyecto socialista cuando una normativa debe reflejar lineamientos generales del país y no de un sector".

Apunta que las instituciones no se pueden enmarcar en políticas "gobierneras", y por ende cuestiona que se pretenda un solo lineamiento. Si bien aplaude la revisión de la Ley, exige respeto a la autonomía.

Atencio clarificó que LUZ ejerce su autonomía con base en la calidad, el desarrollo y la investigación concatenados con el trabajo en las comunidades. "Esperamos que el ministro Acuña nos presente formalmente sus ideas para que sean discutidas por la comunidad universitaria".

"Creo que se confunde una ley con las políticas del momento. Se habla de la ética socialista y la suprema felicidad social, lo cual demuestra que se quiere que la universidad sea un medio para un proyecto ideológico. La universidad es universal y la ideología es sectaria", puntualiza el rector de la Simón Bolívar, Benjamín Scharifker.

Es de la opinión que sobre el ingreso hay que generar consenso. "El tema es que hasta ahora el Estado ha sido incapaz de resolver los problemas previos al ingreso, como la deficiente preparación de los bachilleres".

Sólo el cumplimiento de las leyes, recuerda, es suficiente para lograr la transparencia financiera sin afectar la autonomía. "La USB presenta trimestralmente informe de gestión".

Scharifker alerta que no se debe confundir elecciones con autonomía, más allá de que respalda la participación.

Por su parte, el coordinador del Movimiento Interuniversitario por la Autonomía, el docente Amalio Belmonte, precisó: "Bajo el argumento del discurso de la equidad, de la justicia y de la exclusión hay una estrategia para anular el valor de la autonomía universitaria".

Señala que la exclusión y la injusticia social no son "en modo alguno débitos de la universidad ni de la autonomía".

Belmonte señaló que apoyan los cambios en el marco del respeto y la discusión, y no de la imposición de un solo modelo educativo.

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