25 julio 2007

Venezuela se uniforma

El domingo pasado Ciudadanía Activa presentó su más reciente video, titulado "Venezuela ¿se uniforma?". Sin que ello constituya una crítica a ese excelente trabajo, debo decir que concuerdo plenamente con lo que dijo Rocío San Miguel, panelista en el foro que siguió a la presentación del video, cuando dijo que los signos de interrogación sobran, porque no cabe duda de que Venezuela se encuentra ya sometida a un proceso acelerado de uniformación.

Ese proceso no se limita a la militarización del país, que está a la vista de todos, como resultado de la preeminencia que Chávez asigna a todo lo que tiene que ver con la gente de uniforme ni a la colocación de militares de diferente rango en todas las instituciones del Estado. Tampoco se limita a la "rojización" de espacios que tradicionalmente han estado en manos de la empresa privada y de espacios nuevos creados por el régimen, como ocurre, por ejemplo, con los consejos comunales. Tampoco se limita a la imposición del uso de la camiseta roja a quienes son súbitos o simples simpatizantes de Chávez sino también a los funcionarios públicos que contra su voluntad tienen el deber de estar presentes en las marchas, concentraciones o actos de masa del oficialismo so pena de perder sus empleos.

Todo ello es sumamente grave, pero más grave aún es la campaña de uniformación de las conciencias, de las mentes de los venezolanos, la ideologización, que abarca a los niños de los jardines de infancia y los niños de escuela bajo la forma de repartición de galletas, agua y refrescos en "cajitas felices" con la imagen de Chávez, a la gente humilde a través de los mercados populares donde les venden productos de primera necesidad empacados en envoltorios con fotografías de Chávez y consignas chavistas y que pretende alcanzar a toda la población con charlas en las fábricas y con vallas y pancartas colocadas en las carreteras y en las calles de las ciudades con la imagen de Chávez y eslóganes "revolucionarios". Cabe recordar que cuando Chávez reasumió el poder luego de la elección de diciembre de 2006, dijo: "Yo no quiero 10 millones de votos. Quiero 10 millones de conciencias".

Para uniformar a la sociedad el régimen recurre además a una odiosa política de "apartheid" en todos los ámbitos, político, económico, social, educativo. Quienes no comparten el "socialismo del siglo XXI" son discriminados en la tramitación de gestiones ante la administración pública, en el acceso a los cargos públicos, a los centros de educación, a los servicios públicos y hasta a los espectáculos deportivos. Es público y notorio, que muchos venezolanos no pudieron adquirir boletos para presenciar los partidos de la Copa América porque el Gobierno adquirió enormes cantidades de localidades para favorecer a sus seguidores.

Tampoco el sector comunicacional se ha salvado de ese proceso de uniformación. Aquí el apartheid político se manifiesta en la posesión o el control directo por el Estado de estaciones de radio o de televisión y el cierre (RCTV) o la amenaza de cierre (Globovisión) de empresas de televisión y de órganos de la prensa escrita.

Otro recurso que emplea el régimen para forzar la uniformación del país consiste en la farsa de una supuesta amenaza de agresión o intervención extranjera, que ha servido de excusa para crear un ejército de reservistas y una "guardia territorial" que no son sino ejércitos paralelos, leales a Chávez, sometidos a su control directo y exclusivo. Durante la presentación del video de Ciudadanía Activa alguien recordó una gran verdad: el Ejército es leal hasta que deja de serlo. Un buen ejemplo de ello es el mismo Chávez.

Este artículo lo escribo el domingo por la tarde y me acabo de enterar que en su programa "Aló Presidente" (no lo veo ni lo escucho porque no lo soporto) Chávez confirmó todo lo que he dicho más arriba. Reconoció públicamente que su objetivo es ideologizar el país. Admitió que su propósito es implantar la ideología del socialismo del siglo XXI por todos los medios, en las aulas de los centros de enseñanza y en las fábricas. Admitió que en la Fuerza Armada también se adelanta un proceso de ideologización mediante la implantación de la "ideología bolivariana, liberadora de los pueblos". "Que nos acusen de que estamos ideologizando, nadie se sienta cohibido". "Claro que estamos luchando contra la ideología perversa del capitalismo, del imperialismo, con la ideología socialista y liberadora del bolivarianismo". "Sí es verdad. Hasta se lo podemos decir en inglés: ¡YES!". "Ideología, ideología, y más ideología", proclamó.


Como dice el aforismo jurídico, "a confesión de parte, relevo de pruebas".

Adicionalmente, en uno más de sus acostumbrados desplantes de cinismo, ante una audiencia compuesta en su mayoría de jóvenes, dijo que hay que derrotar la "campaña de ideologización hegemónica imperialista" que se lleva a cabo en todos los ámbitos a través de agentes de la CIA como son los Mc Donald y los personajes de la tiras cómicas, Tarzán, Superman, Roldan el Temerario, Mandrake el Mago, el Fantasma, Kirby. entre otros.

Pero Chávez se equivoca de plano. Uno de los rasgos característicos de nosotros, los venezolanos, es nuestra independencia de criterio que nos lleva a rebelarnos contra cualquier pretensión de lavarnos el cerebro o de mediatizar nuestra mente.

El recurso más infame y monstruoso de que se vale el régimen en su campaña de uniformación ideológica es el lema de "patria socialismo o muerte". A este propósito uno de los panelistas que participaron en la presentación del video de Ciudadanía Activa recordó que la consigna "patria o muerte, venceremos", lanzada por Fidel Castro en pleno desarrollo de su guerra contra Batista, tenía sentido porque él y sus seguidores estaban dispuestos a perder la vida en el campo de batalla. En cambio, la consigna "patria, socialismo o muerte" es un mensaje claro que Chávez le dirige a los venezolanos, una especie de nuevo decreto de guerra a muerte para advertirles que quien no se incorpore al proyecto del socialismo del siglo XXI está amenazado de muerte.

La alternativa, como también se dijo en esa oportunidad, es no cejar, no retroceder en ningún momento frente a ese proceso de militarización, uniformación e ideologización del país. Parafraseando el extracto del discurso de Jorge Olavarría que reproduce el video de Ciudadanía Activa, hay que sacar a los venezolanos "de la apatía, del conformismo, de la cobardía cívica" para que reaccionen frente a lo que está sucediendo y, sobre todo, ante lo que va a ocurrir con el país si no se pone fin al proceso de uniformación de la sociedad que está llevando a cabo el régimen chavista.


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