08 agosto 2007

Con cuentagotas

El presidente Chávez, en otro más de sus insolentes desplantes de abusos de poder y de ventajismo, se ha lanzado en una abierta y descarada campaña electoral para vender su proyecto de modificación de la Constitución.

Su táctica está a la vista de todos. Por una parte, valiéndose de su deformación mental de militar, despliega maniobras de distracción que le sirven para diseminar paulatinamente, gota a gota, aspectos parciales de su propuesta de manera que los ciudadanos las vayan absorbiendo y asimilando ingenuamente sin darse cuenta del veneno que contienen para mermar y hasta aniquilar su condición de seres humanos libres. Por otra parte, persigue desviar la atención hacia detalles para que la ciudadanía no se percate de que lo más grotesco de su proyecto es la instauración de una forma de presidencia vitalicia con la cual busca eternizarse en el poder. Todo ello en medio de una maquiavélica cadena de mentiras y tergiversaciones. Mientras tanto, transcurre inexorablemente el tiempo, fríamente calculado, que conduce al referendo constitucional.

"Presentaré mis propuestas a su tiempo porque no hay apuro" cuando en realidad lo que persigue es dar tiempo para que su campaña le garantice resultados favorables.

La verdadera propuesta casi nadie la conoce, la tengo por ahí en un maletín chiquitico con cerradura de combinación. Estoy haciéndole el favor a los de la oposición de adelantarles algunas propuestas porque sé que están desesperados. Algunos puntos los dejaré para el último día, no crean que les voy a contar todo antes".

"Si el pueblo dice no es no y desistiré de mi propuesta". "De mi cargo me apartará Dios y el pueblo que es la voz del Señor y mientras Dios quiera y mientras ustedes también quieran yo estaré aquí". Pero como se cree la personificación de Dios pretende condicionar la voluntad del pueblo para que el resultado del referéndum le resulte favorable.

Lo mas importante de mi propuesta no es el asunto de la reelección indefinida", pero agrega que lo que persigue es "que un presidente en funciones se presente cuantas veces pueda y el pueblo lo decida". Pero esto no funciona en un país como el nuestro donde el sistema electoral está diseñado para asegurar el triunfo de quien lo controla y administra, donde además los poderes públicos no tienen la mas mínima autonomía. "Tengo la certeza de que aún debo continuar unos años más al frente del timón y lo haré hasta que ustedes quieran".

Insertar la figura del poder popular e incorporar en la Constitución a los consejos comunales es una de las propuestas de la reforma para emprender después la era de la profundización de la revolución". "Este concepto, no está en la Constitución de 1999, porque la Constituyente estuvo infiltrada por sectores que no querían un verdadero cambio revolucionario y lograron matizar lo que debió ser un cambio profundo. Dejaron el mismo modelo anterior, hablan de democracia participativa y protagónica pero el poder popular quedó cercenado, casi clausurado. Ahora sí se va a incluir y no como un sexto poder sino como un poder transversal".

El socialismo bolivariano no excluye la propiedad privada ¡la incluye!". Pero es evidente que con la coletilla de la "función social" esa propiedad privada deja de ser tal. "Lo he dicho, no tenemos ningún plan para erradicar la propiedad privada en Venezuela siempre y cuando la propiedad privada se subordine al interés nacional y se subordine al proyecto socialista. Propiedad privada que no se subordine al proyecto socialista y al interés nacional, está condenada a desaparecer progresivamente, que lo sepan".

"Otra idea esencial es la nueva geometría del poder o la reforma de la administración político-territorial de Venezuela". "Uno de los temas más importantes de mi propuesta tiene que ver con la organización territorial de la República. Implica la creación de nuevas estructuras político-territoriales'" como "zonas federales" y "distritos funcionales". "También propongo que el presidente tenga la potestad de designar no uno, sino varios vicepresidentes para esas áreas federales. Éstos vivirían en la zona, recibirían recursos extraordinarios para esa región y se 'reportarían directamente' al presidente y al Consejo de Ministros".

Otra reforma que propondré será volver al Distrito Federal en Caracas dentro de la división territorial, eliminando la actual alcaldía metropolitana". "Voy a proponer que volvamos a instalar aquí, pero ahora renovada la figura del Distrito Federal, capital Caracas".

Estas son solamente algunas de las "perlas" que ha venido dejando caer Chávez. Esas dosis parciales de su propuesta de modificación constitucional las va suministrando para inducir a la ciudadanía a caer en la trampa de enfrascarse en discusiones estériles sobre detalles olvidándose de lo esencial que es la instauración de la presidencia vitalicia. Todas esas píldoras que reparte Chávez no son sino pamplinas al lado del propósito tiránico de la reelección encadenada que persigue su propuesta.

Como dice José Antonio España (El Nacional, 31-07-07): "la reelección presidencial indefinida es el asunto más importante para el mandatario y Chávez pretende hacerlo pasar como 'la lechuga o el tomate del sándwich'".

Por todo esto, hay que unificar a la ciudadanía en torno de una sola palabra: ¡NO!, no a la reforma constitucional sin caer en disquisiciones sobre la forma, los procedimientos y mucho menos sobre sus detalles. No caer en la trampa de hacerle el juego a Chávez.

Danilo Arbilla
El Universal
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