07 agosto 2007

OPSU y secretarios exploran otro sistema de admisión

No habrá más Prueba de Aptitud Académica (PAA) para ingresar a la educación superior. Pero tampoco habrá puerta franca para todos. Los técnicos de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), encabezados por su director, profesor Antonio Castejón, y las autoridades universitarias están en plena discusión para configurar el nuevo mecanismo de ingreso para el año 2008.

"Junto a la PAA fueron eliminadas las pruebas internas de las universidades, pues no tiene sentido que se sigan aplicando. Estamos revisando los parámetros empleados en esos mecanismos para diseñar el instrumento de diagnóstico del próximo año porque es necesario medir las competencias de los bachilleres", declaró.

En todo momento evita emplear la palabra prueba para calificar los nuevos procesos. Lo cierto es que en noviembre se aplicará un estudio vocacional a los próximos bachilleres con carácter obligatorio. "El objetivo es indicarle al estudiante cuál es su área de conocimiento en la que puede desarrollarse profesionalmente. Serían cinco ámbitos: salud, ciencias, tecnología, social y humanidades. A mediados de 2008 se aplicaría el instrumento de diagnóstico para determinar las competencias de los estudiantes. La PAA era selectiva porque muchos quedaban afuera, ahora vamos por un sistema que permita el ingreso de estudiantes que cumplan las condiciones que establece la Constitución referidas a las aptitudes y la vocación".

Castejón aclara en todo momento que se está dialogando con las autoridades universitarias y que aún no hay decisiones tomadas. "La propuesta se construirá con las autoridades, no queremos que sea un tema de confrontación, queremos consensos", subrayó.

De acuerdo con el esquema que está en construcción, los estudiantes conocerán las opciones de estudios, según su vocación, en la región donde viven. Posteriormente, con los resultados del diagnóstico la OPSU asignará a los bachilleres en las instituciones respectivas.

Si bien el Ejecutivo establecerá dónde puede estudiar el alumno, igual éste tendrá la opción de escoger la región y la universidad. "Nosotros recomendaremos, pero habrá esa libertad", aclaró.

Oferta real

El director de la OPSU adelanta que están discutiendo los criterios de distribución con los integrantes del Núcleo de Secretarios. "Cuando el alumno haya sido asignado en la institución recibirá un curso introductorio para fortalecer las competencias de su carrera. Se está proponiendo entre un semestre y un año, aunque hay consenso en la primera opción pero con valor académico".

Los cursos, que aún no se han definido, implicarán la contratación de más profesores. En previsión, la OPSU prevé un proyecto para capacitar a los docentes y así mejorar la calidad de todo el sistema. También para preparar a los profesores que darán los cursos de nivelación.

Castejón acotó que trabajan desde ya en la previsión presupuestaria.

La distribución de los bachilleres se establecerá de acuerdo con la capacidad real de cada casa de estudios en la región correspondiente.

"Las autoridades nos dirán cuántos alumnos podrán aceptar y ahí veremos si esa es la capacidad. Será un trabajo en conjunto, estamos claros en que hay un cupo real que ésta determinará de acuerdo con las capacidades físicas, docentes y de recursos, y con esa oferta trabajaremos", adelantó

Consciente de las limitaciones físicas, la oferta de la educación superior sólo satisface 50% de los 490 mil aspirantes. Castejón anuncia el proyecto de expandir los estudios semipresenciales que pasa por fortalecer o crear la plataforma tecnológica de las instituciones.

Como profesor jubilado de la Universidad del Zulia, Castejón reconoce el peso histórico de las autónomas por su calidad docente, investigación y oferta académica. De ahí que no le sorprenda la alta demanda de los bachilleres que oscila en 80%.

No obstante, aclara que son las universidades experimentales, en especial la Bolivariana y la Unefa las que cuentan con las matrículas más numerosas.

En septiembre se reunirán

La secretaria de la Universidad del Zulia y coordinadora del Núcleo de Secretarios, profesora Judith Aular de Durán, informó que el 20 y 21 del mes se reunirán con el profesor Castejón para definir cuál será el nuevo esquema. No sin antes aclarar que de manera unilateral el Ejecutivo eliminó la PAA.

"Por la presión estudiantil se suprimió sin consultar a las universidades. La ley es clara en cuanto a la facultad de las universidades para aplicar sus pruebas. Estamos claros en que por decreto no se puede decidir la capacidad de las universidades".

La autoridad aclara que aún no está definido cómo será la asignación de los cupos más allá de las pruebas vocacional y de diagnóstico.

Alerta que el peso de la demanda recae en las autónomas pese a sus limitaciones, sumando a las deserciones que se generan en la Universidad Bolivariana y en la Misión Sucre.

La secretaria de LUZ precisa que en la institución se eliminaron las pruebas internas y se aplicó el Programa de Admisión por Mérito y Académico, sin contar los procesos de admisión para los indígenas.

"Estamos en discusión con la OPSU para determinar cómo será el esquema y la asignación de cupos. Las universidades tienen un límite de capacidad".

Aular de Durán teme que llegue 2008 y no esté claro el nuevo sistema, pues a su juicio antes de eliminar la PAA ya tenía que estar listo el nuevo proceso.

Parte de la autonomía

La secretaria de la UCV, Cecilia García Arocha, no titubea al precisar que las pruebas internas son parte de la autonomía y competencia de las instituciones. No obstante, aclara, que están abiertos al diseño de un sistema único de ingreso pero con la participación y la experiencia de las comisiones de admisión de cada institución.

"Hay que sincerarse, al final siempre habrá una selección acorde con la capacidad técnica y humana de cada institución. Hay que acordar mecanismos de admisión según la calidad y prosecución. Procesos como el de la Universidad de Buenos Aires donde todos ingresan son frustrantes, pues al año más de la mitad se retira.

Se preguntó por qué 30% de la demanda proviene de la OPSU y apenas se inscribe 16%. "El ingreso son más que cifras".

La propuesta de García Arocha apunta a un propedéutico de carácter nacional por área de conocimiento. Esto tendría la ventaja de que cada institución pueda impartir eficientemente los cursos de acuerdo con la capacidad académica y física.

La autoridad aspira a que prive la sensatez en la asignación de cupos y que no sea por decreto del Ejecutivo. Y aprovecha para cuestionar que la política del Ejecutivo sea culpar a las universidades de la exclusión, olvidando la mala preparación de los bachilleres. "No busquemos culpables, pero tampoco nos responsabilicen de esa situación".

Con un crónico déficit presupuestario y docente exige que se analicen esos temas, pues no se trata sólo de admitir a los alumnos sino de garantizar su prosecución y egreso.

"Se trata de impartir una educación de calidad, y para ello se necesitan recursos y profesores. Estamos abiertos al diálogo y a trabajar con el Gobierno".

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