21 agosto 2007

Recopilación Reforma Constitucional (6)

Lara comprometido a retirar parte de la publicidad oficial

"Referendo Aprobatorio Una Constitución de 20 puntos SIempre con Chávez...SIempre con Venezuela", el slogan empleado en los avisos oficiales desde hace cuatro días no será retirado de las pautas publicitarias contratadas por el Ejecutivo Nacional.

Para Willian Lara, ministro del Poder Popular para la Información y Comunicación, los encartes y avisos publicitarios divulgados por organismos oficiales en la prensa nacional "buscan difundir el contenido de la reforma, por lo que no constituyen un adelanto de la campaña"

Después de reunirse con los rectores Vicente Díaz y Germán Yépez, el ministro explicó que no se les puede impedir utilizar la sílaba "SI" en la divulgación de la reforma.

Lara recalcó: "los integrantes del tren ministerial "no cederán al chantaje de que deben ser imparciales en este proceso, por cuanto tenemos una posición tomada legítimamente como ciudadanos y como ministros".

A pesar de la advertencia, Lara aseguró que todos los ministros, "respetando las normas que dicta el CNE, vamos a seguir adelante divulgando y promoviendo la reforma".

Al ser consultado sobre los alcances de la reunión, el rector Vicente Díaz aseguró que Lara se comprometió a respetar las normas, "razón por la cual ya estaría ordenando suspender la propaganda en donde se promueve la reducción de la jornada laboral".

Díaz asegura que los avisos publicados deben catalogarse como campaña adelantada porque violan el artículo 187 de la Ley Orgánica del Sufragio en donde se establece un tope de 30 días para las actividades proselitistas; este criterio no es compartido por Yépez, quien estima que no se puede hablar de campaña adelantada, porque no existe norma que regule esta actividad.


AD cuestiona a los que proponen votar el proyecto separadamente

El presidente del partido Acción Democrática, Víctor Bolívar, criticó ayer las posturas de Copei, Primero Justicia y el MAS, que ya han adelantado posición de cómo abordar el tema de la reforma constitucional.

Bolívar descalificó a quienes han asomado al país una estrategia y los instó a ver las amenazas contenidas en el proyecto de Hugo Chávez con más seriedad. Insinuó un acercamiento de estos partidos con el Gobierno y precisó que deberían solicitar "su inscripción en el PSUV".

Para AD, la posición correcta hasta el momento se resume en decir "no a la reforma".

En referencia al anuncio de Chávez el domingo de adquirir más armamento para dotar a las milicias, Bolívar instó al mandatario a que, así como ofrece "plomo" a quienes amenazan la soberanía, dé el mismo trato a los cubanos que se han tomado el territorio venezolano y hasta Miraflores y su entorno, dijo.

"Es que para los cubanos no funciona la soberanía. ¡Deje la retórica!", enfatizó.


Esto no es un plebiscito

El alcalde de Baruta, Henrique Capriles Radonski, ratificó la postura de su partido, Primero Justicia, de impulsar el artículo 344 de la Constitución para que la reforma propuesta se vote de forma desagregada cuando se convoque el referendo respectivo, y exhortó a todos los ciudadanos a entender que aquí no se trata de medir la popularidad de Hugo Chávez, sino que se considerarán materias que afectarán la vida de todos.

Capriles dijo que en aras de garantizar la legitimidad del proceso, debe imponerse un quórum de participación, así como insistió en que pretender someter la reforma a votación en diciembre es demasiado precipitado y exigió abrir un debate más largo y amplio.

Reelección indefinida no existe

Nicolás Sosa, coordinador nacional del Movimiento al Socialismo (MAS), salió al paso a las manipulaciones de Hugo Chávez sobre la presunta existencia de presidencias vitalicias en otros países y dijo que el mandatario obvia las limitaciones que imponen los regímenes parlamentarios.

Reiteró el criterio ya expuesto de su partido de plantear a la Asamblea Nacional la aplicación del artículo 344 de la Constitución para votar las propuestas de forma individual, así como llamó la atención sobre el hecho de que Chávez no someterá a votación temas como el poder popular.EG


El soberano se negó a oir la propuesta de opositores

Le dieron el derecho de palabra, pero no lo dejaron hablar. Cuando el dirigente de Un Nuevo Tiempo, William Ojeda, se metió "en la boca del lobo" y tomó el micrófono, comenzó la retahíla de insultos por parte del soberano.

Que si te mandó Bush, que si cuánto te dio, que si cuánto vale un periodista, que si vendido, que montaste un show, que si haz tu propuesta, que si vete, que si sáquenlo ya...

"Los revolucionarios no podemos sabotear, el verdadero revolucionario debe tener respeto por lo que opinen los demás", fue la frase repetida por la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, para tratar de calmar los ánimos de los seguidores del Presidente. El soberano invitado se resistió a controlar el enojo, pues consideró un agravio la posibilidad de que un opositor opinara sobre los cambios a la Carta Magna.

Entre los vituperios de los presentes y los regaños de Flores al soberano, Ojeda pudo hacer su planteamiento desde el patio de la Sala Ríos Reyna ante la Comisión Mixta de la Asamblea Nacional que en la tarde de ayer se instaló en el escenario del Teresa Carreño para escuchar las primeras propuestas de los sectores, casi todos chavistas, sobre la reforma constitucional.

Cuando pudo, Ojeda habló de un posible golpe constitucional, de la inseguridad y el hampa, de la compra "diabólica" de armas por parte del Gobierno y dijo que todos valemos igual.

"Debe hablar el que quiera. Hay venezolanos que no estamos de acuerdo con socialismo porque es tan perverso como el capitalismo salvaje (...) Esta reforma está en tela de juicio, pareciera que es un golpe constitucional. VTV decía que todos tienen derecho a parlamentarismo de calle y vine. Repudiamos los instrumentos diabólicos que son las armas, todo proyecto que sea una apología al armamentismo", afirmó entre pitas y amenazas y ante unos estoicos parlamentarios que observaban perplejos la escena del otro lado del escenario. Al final Flores declaró que el incidente demostraba que había "una viva y verdadera democracia en el país".

Cuando Ojeda sorprendió con su presencia y sus palabras, ya había comenzado la Comisión Mixta de la AN a escuchar a los representantes de los distintos sectores de los consejos comunales, la reserva, los estudiantes bolivarianos, entre otros, todos contentos y satisfechos con la reforma. Ninguno de los que intervino cuestionó algún artículo de los propuestos por el Ejecutivo. Marbelys Coronado, de los consejos comunales, solicitó a los diputados que se "llenaran los zapatos de barro" y subieran a los barrios; Jesús Francisco Sucre, de los cooperativistas, llamó a emprender la lucha por el SI en la reforma "porque es lo que nos va a sacar a los pobres de abajo".


Hoy dan el primer paso

La plenaria de la Asamblea Nacional aprobará hoy a las 11:00 am en primera discusión la propuesta de reforma presentada el miércoles pasado por el presidente Hugo Chávez.

Se trata del primer paso de un proceso que incluye tres debates en la AN y 24 actos de parlamentarismo de calle en cada estado del país, según anunció la diputada Cilia Flores. La parlamentaria anunció durante el acto celebrado ayer en el Teatro Teresa Carreño que en los alrededores del palacio Legislativo estarán recibiendo durante los próximos dos meses propuestas individuales y sectoriales sobre los cambios constitucionales, asimismo dijo que esta semana habrá actividad en la AN con la juramentación de facilitadores y promotores que harán campaña por el Sí del referendo. Flores declaró en un acto en el Teresa Carreño donde se escucharon planteamientos de los sectores.


Aliados proponen reelección para todos

Aunque prefieren potenciar las coincidencias, los partidos que respaldan al Gobierno también expresan sus reservas sobre la propuesta de reforma de la Carta Magna.

Fuentes vinculadas a estas organizaciones advierten que el presidente Hugo Chávez aplica una "camisa de fuerza" al Poder Popular, cuando limita el derecho a la reelección indefinida sólo a aquel que detente la jefatura del Estado. "Chávez debe explicar por qué no se puede extender esa licencia a los integrantes de los consejos comunales", señala un veterano dirigente político.

El PPT, que desde un principio ha abogado por la reelección indefinida para todos los cargos escogidos por los ciudadanos, manifestó ayer sus dudas acerca de la nueva "geometría del poder".

El secretario general de los azules, José Albornoz, advirtió que las comunas planteadas por Chávez terminan desplazando a las parroquias, figuras que consideran "un elemento importante de participación real". Para el PPT, la modificación del texto fundamental debe impulsar la formación de los "gobiernos parroquiales".

Albornoz insistió en la idea de incluir en la reforma el financiamiento público de los partidos. "Ese sería un golpe certero a la corrupción en el país", sostuvo el diputado, tras apuntar que tratarán de hacerse escuchar en el debate que apenas comienza.

Por su parte, el Partido Comunista evaluó positivamente el proyecto elaborado por Miraflores. El secretario general de la tolda roja, Oscar Figuera, aplaudió la constitución de un Fondo Social para los trabajadores no dependientes y la reducción de la jornada de trabajo.

Este viernes el PCV, junto con un equipo asesor, analizará la propuesta de Chávez.

El Universal

La reforma constitucional cabe en dos líneas

Hugo Chávez ha presentado su propuesta de reforma a la que otrora se considerara "la mejor Constitución del mundo", muy desprestigiada luego por el peyorativo apelativo de "bicha" que él mismo le endilgara. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela promulgada en 1999 y corregida por extraños duendes en 2000, dejó de ser un instrumento útil para los fines hegemónicos y absolutistas que persigue el jefe del Estado. Por eso hay que reformarla.

De su puño y letra -según dice- ha surgido un nuevo texto plasmado en una treintena de artículos y en dos disposiciones transitorias que sistematiza, sin más rigor jurídico que la voluntad del nuevo legislador, el denominado "segundo motor constituyente", con el cual se propone instaurar un Estado socialista.

Pero si el fin último es la "construcción del socialismo" (art.70), y éste es presentado, por lo visto, sin adjetivos calificativos, ni aditivos cronológicos, entonces no se trata de otra cosa que del socialismo real, el utópico, el irrealizable, el que ha estado siempre en construcción y jamás ha sido construido.

Ese es el socialismo que convierte al líder en la mente superior y le permite colocarse en el epicentro de la sociedad para crear territorios federales y designar a sus autoridades (arts.11, 236), violando así el derecho fundamental de los ciudadanos de elegir por medio del sufragio a los gobernantes de sus regiones y municipios; asignar a su antojo derechos, deberes, cargos y cargas (arts.67, 90, 113, 305); disponer de los recursos públicos (art.318) y privados (arts.113, 115, 307) de acuerdo con su particular idea de la justicia social, la solidaridad y su no menos particular interpretación del cristianismo; determinar, ordenar, dirigir, controlar (y, por tanto, vulnerar) la libertad individual de los ciudadanos (art.87, 112); redefinir conceptos según su criterio -poder popular, soberanía, propiedad- (arts.136, 184, 115); señalar el rumbo de la economía (arts.112, 115, 156.12, 156.22, 156.34, 156.35, 300, 302).

Una ojeada -todavía superficial- al proyecto de marras nos demuestra que no hay ninguna innovación en esta reedición del socialismo del siglo pasado, nada que agregar a los errores de Marx, a los desvaríos de Lenin, ni a los descalabros de Castro.

La verdadera motivación y el único fin de esta reforma constitucional cabe en apenas dos líneas: periodo presidencial de 7 años con reelección inmediata para "un nuevo periodo" (art.230). Pero nadie crea que "un" nuevo periodo significa solamente "uno más". Aunque no aparezca reflejado y ninguna alusión haya hecho al respecto, no cabe dudar que dicha reelección abarca periodos "sucesivos" de siete años cada uno.

Liliana Fasciani M.
El Universal
lilianafasciani@yahoo.es
http://lilianafasciani.blogspot.com

El soldado reformador

He dicho que la reforma constitucional es un clon o si se quiere una variante musical de la Constitución cubana de 1976.

Sus 33 artículos, que inciden -como lo reconoce el propio Presidente- sobre toda la ingeniería constitucional en vigor, acaban con la libre iniciativa económica y menguan a la propiedad privada, sujetándola al arbitrio del Estado y a los límites de la economía socialista planteada; le ponen término al sentimiento regional, vaciando de contenido a los Estados y Municipios a través de los cuales éste se expresa desde nuestro días inaugurales; y además, le montan un candado a la Fuerza Armada construida por Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, modelada como institución democrática por los hacedores de la República Civil a partir de 1958, para abrirle espacio a una milicia popular que es émulo de la cubana y nada distante de la iraquí. Nada menos.

En todo caso, al situar sus explicaciones y referirse al nacimiento antojadizo de tal milicia, el reformador tragó fuerte e hizo un amago de llantén para diluir el efecto traumático de su aviesa iniciativa.

Le dijo al país y a sus diputados que los componentes de la Fuerza Armada serían repartos administrativos de otra institución mejor preparada y adiestrada, dispuesta para la guerra de guerrillas y en fusión activa con el anhelo mayoritario del pueblo. Y confesó, dado este logro que da por descontado, que por encima de todo seguía siendo un soldado.

El reformador, ¡que duda cabe!, hubiese preferido conservar el uniforme para afirmar su condición de soldado de uniforme, que es eso y nada más.

Años ha, llegado el momento de su salida de la cárcel y dado de baja por golpista, insistió -sin éxito alguno- en la idea de traspasar las rejas portando la divisa militar. Hubo de conformarse con un liqui-liqui verde oliva, confeccionado por sus amigos de la izquierda para fingir ser lo que dejaba de ser por obra de su crimen constitucional: un soldado del Ejército de Libertades.

Más tarde, contraviniendo las reglas castrenses y en abuso de su poder como Jefe del Estado, decidió ceñirse el uniforme de Teniente Coronel para volver a fingir. Y lo sigue haciendo, pero ahora en conciencia y de modo premeditado.

Cada vez que busca cebarse en el ánimo de los Oficiales Generales y Almirantes o para apagar los rumores cuartelarios, los llama a discreción desde la acera del Oficial Superior subalterno que dejó de ser. Pero las más de las veces lo hace para llenarse el pecho de aire y así abusar del carácter pacífico del venezolano, amedrentándolo, inhibiéndolo para que no le contraríe en sus dictados, y montándose al efecto la boina roja de soldado "paracaidista".

Y es que la historia de este soldado, negada al arrojo personal y por hija de la frustración- ¡vaya Ud. a saber porqué!- y de la rabia -lo reveló el mismo Chávez en su discurso ante la Asamblea, al recordar su rabia de otrora- la hemos olvidado.

Nuestra dirigencia democrática no repara en la lógica elemental que acompaña a este soldado buchipluma. Cuando mueve una pieza de su estrategia sobre el tablero busca frenar las corrientes en contra, mostrando de seguidas los dientes y no los argumentos, apelando a los rugidos vacuos y anunciando guerras que solo existen en su imaginación.

No por azar, sin comenzar aún el debate sobre la reforma constitucional comunista que nos plantea ya habla de insurgencia imperialista, y anuncia la compra de 5.000 fusiles con mira telescópica.

Engaño tras engaño, genuflexión tras genuflexión, este soldado de uniforme, no lo olvidemos, logró colarse así por los subterráneos de la Fuerza que le diera todo -educación y alimentos- hasta montar una conspiración, traicionando a los suyos y escondiéndole a los suyos, incluso, la verdadera entidad de sus intenciones últimas.

Los oficiales y suboficiales, clases y tropa alistada participantes en la asonada del 4 de febrero de 1992 se fueron a la calle y usaron de sus armas contra sus compañeros por razones distintas y hasta sinrazones que nada tenían que ver con la instalación en el país de un régimen calcado sobre la experiencia del castro-comunismo; menos todavía con la entrega pacífica a La Habana, sin mediar un solo disparo, de nuestro suelo, de nuestras riquezas, y lo que es peor, del destino de nuestros hijos y de nuestros nietos.

Entre tanto, el soldado ahora reformador y Presidente esperaba entonces taimado sobre el monte de La Planicie, sin arriesgar el pellejo y sin sudar la gota gorda, llevando el uniforme con el que ahora nos amenaza cuando le viene en gana, para asustarnos: buche y pluma.


Asdrúbal Aguiar
El Universal
correoaustral@gmail.com

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