16 septiembre 2007

Recopilación Reforma Constitucional (30)

UNT y Copei aceptan reto de participar en el referendo

Los partidos Un Nuevo Tiempo (UNT) y Copei oficializaron ayer sus intenciones de participar en el referendo aprobatorio de la reforma constitucional, para evitar que se aprueben los cambios en la Carta Magna.

Durante la juramentación de las redes populares de Caracas, el alcalde de Chacao, Leopoldo López, anunció la decisión de su partido UNT de participar en la contienda -pautada para diciembre próximo-, por lo que se organizarán para tener presencia en todos los centros electorales del país y "garantizar así la expresión del voto de los venezolanos".

López cuestionó a los sectores abstencionistas y señaló que, ante la supuesta intención del presidente de la República Hugo Chávez de concentrar mayor poder, "hay quienes dicen que se quedan de brazos cruzados, quienes solamente plantean pelear por la televisión, quienes creen que lo único que se puede hacer es andar con una cruz por allí pesimistas, porque dicen que en Venezuela se acabó todo, que no hay futuro".

Reconoció que la lucha no será fácil. "No le estamos vendiendo falsas ilusiones a la gente", añadió.

Construyendo mayorías

Para quienes alegan la falta de transparencia como razón para no participar en los comicios, Leopoldo López declaró a la prensa: "El Consejo Nacional Electoral (CNE) es tramposo. Nunca nos va a dar las garantías suficientes, pero no creo que tenemos que sentarnos a esperar 50 años a que el CNE presente unas condiciones para ir a votar. Ir a votar es más que el CNE, es tener el pueblo en la calle, es tener la gente movilizada para la construcción de una nueva mayoría".

El alcalde anunció además que UNT participará en todos los debates que sobre la reforma constitucional se realicen, incluso los organizados por el oficialismo. "No tenemos miedo a que nos griten, a que nos abucheen, para ponerlos en evidencia de que no quieren debatir", dijo.

Al acto, que se realizó en una transversal de la avenida Francisco de Miranda, en Petare, estaba pautada la presencia del gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales Guerrero, quien finalmente no se presentó.

Condiciones suficientes

El partido Copei también se pronunció sobre la manera en que enfrentará la reforma y en una rueda de prensa en su sede nacional, su secretario general Luis Ignacio Planas anunció que la tolda "iniciará una capaña por el 'No' en todo el país".

Para Planas, sería suficiente garantía de transparencia que se mantengan las condiciones electorales de los pasados comicios presidenciales, con la auditoria de 54% de las mesas de votación. "Si esto se mantiene, e incluso se lograran mejoras de transparencia, no vemos ninguna razón para no ir a votar", señaló.

El dirigente de la tolda verde, además, propuso que la Fuerza Armada Nacional no participe en el referendo por la reforma, ya que no tiene confianza en su desempeño, sobre todo en la cúpula de esta institución, pues, según dijo, respalda el proyecto político del Presidente.


El socialismo aumentará el papel interventor del Estado

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela -alabada hasta la saciedad por el oficialismo-, no contiene en su articulado el término "socialista", distinto a lo que el proyecto de reforma propuesto por el presidente de la República, Hugo Chávez, establece.

Los cambios a la Carta Magna que actualmente discute la Asamblea Nacional incorporan "la democracia socialista", "el Estado socialista"," el desarrollo integral socialista" , "medios de producción socialistas" y plantea al socialismo como un objetivo del Estado.

El sociólogo y asesor del Ministerio de Ciencia y Tecnología Rigoberto Lanz, señala que las implicaciones del condimento socialista a la Constitución "puede ser ninguna o muchísima, dependiendo fundamentalmente de la voluntad política".

Explica que "con relación a la Constitución del año sesenta puede significar una mayor preponderancia del Estado, una mayor incidencia de éste en la regulación de la sociedad".

El también sociólogo Tulio Hernández comenta que con el Estado socialista "vamos a un proceso de estatización de la sociedad, de concentración de poder y de presidencialismo, que son elementos que han sido dejados de lado por la izquierda moderna".

En ello coincide el politólogo y profesor de Ciencias Políticas Federico Welsh, quien señala que el modelo en cuestión "no es un socialismo socialista, es un socialismo estatista, porque el Estado tiene que ver con todo. El individuo se diluye en un colectivo en el que se hace invisible. Esto es retrógrado y no tiene que ver con un socialismo democrático moderno", asegura.

Razones

Entre los adeptos al "proceso", el jefe de la bancada del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Mario Isea, confía en que el modelo que se implementará "tendrá características propias" y aprovechará el intento de los anteriores para "tomar lo bueno y desechar los errores". "Es un socialismo centrado en el humanismo que prioriza los intereses del colectivo frente a los intereses de personas o grupos", sostiene.

Por su parte, en la segunda edición del libro Hugo Ch´´avez y el Socialismo del Siglo XXI, de Heinz Dieterich, el diputado oficialista Carlos Escarrá profundiza sobre lo que implica un modelo socialista. Dice: "La condición de una sociedad paritaria (en el aspecto social), se presenta necesaria para poder generar las consecuencias del socialismo". Además plantea la necesidad de mantener el orden popular "propio del sistema socialista"; esto es: "la democracia protagónica y participativa".

El parlamentario -quien integró la comisión presidencial que estudió el proyecto de reforma-, resalta tambien la necesidad de "mantener una necesaria intervención en la realidad social", para lograr "un debido equilibrio social", lo que debería implicar "un replanteamiento en el orden de los llamados derechos de libertad, catalogados de esta manera por la oligarquía".

Entre tanto, Welsh piensa que la aplicación del modelo socialista como se estalece en la Constitución "será un salto mortal que nos lleve a comienzos del siglo XX" y añade que la organización planteada es personalista, vertical y caracterizada por un autoritarismo centralista".

Pluralismo cuestionado

Aunque Rigoberto Lanz afirma categóricamente que "una salida no capitalista es la única manera para salvarse de una catástrofe", dice que no le agrada que se incorpore el término "socialista" a la Constitución.

"Establecer que el Estado es socialista me parece que está cargado de un gran riesgo. Establecer una sociedad socialista, así como una marxista, católica o hebrea, me parece una aberración conceptual", señaló.

Tulio Hernández y Welsh coinciden también en lo peligroso de incluir el término y argumentan que de esta forma cualquier expresión contraria al socialismo sería inconstitucional. "Es una espada de Damocles sobre la cabeza y que puede caer en cualquier momento", asevera el politólogo.

Otro aspecto tiene que ver con lo que significaría el socialismo en término de la propiedad de los medios de producción.

Isea señala que la producción debe estar en función de los intereses del colectivo y no del lucro individual.

Escarrá va más allá y plantea que el socialismo requiere un cambio en la propiedad de los factores de producción "a los fines que los bienes pertenezcan a todos y sean repartidos de acuerdo a sus necesidades".

Pero para angustia de unos y satisfacción de otros, según el diputado Isea, la construcción del socialismo "no está a la vuelta de pocos días", sino es una tarea larga.


Para Miraflores oposición no podrá evitar los cambios

Desde la ciudad de Maracay, estado Aragua, el presidente Hugo Chávez Frías aseguró que los sectores de la oposición no "podrán evitar la aprobación" del proyecto de cambios a la Carta Magna impulsado por él.

"Yo sabía que ellos iban a salir de manera furibunda a oponerse a esta propuesta y a inventar no sé cuántas cosas para tratar de confundir a la gente y tratar de evitar lo que no van a poder evitar", declaró.

Las palabras del primer mandatario fueron durante un evento de la Misión Negra Hipólita en la Escuela Granja Militar coronel Juan Vicente Bolívar número 1, donde se entregaron ayudas a los beneficiarios del programa, en su mayoría personas en situación de vulnerabilidad.

Si bien no objetó el triunfo, advirtió: "Tenemos que trabajar muy duro, todo lo que nos queda de septiembre, todo el mes de octubre, todo el mes de noviembre y los primeros días de diciembre, para aprobar esta reforma constitucional por una gran mayoría".

En otro tema, y en referencia a la jornada de las asambleas socialistas, Chávez recordó que en el proceso de construcción del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) los militares activos no deberían participar, ni militar en ninguna agrupación política.

"Personalmente, apoyo el argumento de que en su condición de efectivos militares en acti-vidad, y en cumplimiento con los reglamentos internos a los que se subordinan, no deben formar parte de partido político al- guno".

Aclaró el carácter que los distingue: "revolucionarios, nacionalistas, antiimperialistas y socialistas".


"Se trata del modelo que ya fracasó"

El ex candidato presidencial y actual director del diarioTal Cual, Teodoro Petkoff, a finales de los sesenta movió los cimientos de la izquierda venezolana al proponer en el seno del Partido Comunista de Venezuela (PCV) -en el que militaba-, que se debería romper con las tesis tradicionales marxistas sobre América Latina.

Hace un semana, su preocupación sobre el rumbo de Venezuela lo llevó a conversar con el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Jose Miguel Insulza, a quien le explicó en detalle la propuesta de reforma constitucional.

Petkoff afirma que el socialismo incorporado en la Carta Magna se parece más al modelo soviético que a uno moderno.

-¿A qué cree usted que se refiere el socialismo propuesto por el presidente Hugo Chávez en la reforma constitucional?

-Coincido en los conceptos esgrimidos por el general (Raúl) Baduel, según los cuales, indistintamente de la intención del presidente Chávez, el modelo de la propuesta se parece más al que fracasó. Baduel acertó cuando dijo que los rasgos antidemocráticos, sobre todo los basados en la reforma, no son planteamientos de un nuevo socialismo, como se ha llamado al socialismo del siglo XXI, y presenta los mismos rasgos que hicieron que el modelo soviético fracasara. Estos son: el totalitarismo, el autocratismo, el autoritarismo y la negación de las instituciones democráticas.

-¿Qué implicaciones puede tener la incorporación del término "socialismo" a la Constitución?

-Las constituciones son producto de un amplio acuerdo o pactos nacionales, no puede ser la imposición de un sector sobre otro.En las constituciones se establece un conjunto de nuevas reglas de un país. Cuando se establecen unas imposiciones de esta naturaleza, en un país donde no todos están de acuerdo con ello, la propuesta se convierte en sectaria. Será una Constitución que sólo existirá mientras exista el régimen.

-¿Pero qué significará en términos prácticos que se incluya el aspecto?

-Puesto que el modelo no es democrático, estaremos en presencia de un presidencialismo todopoderoso, con los poderes bajo su control y que pretende que se le abra la posibilidad de permanecer en el poder a través de la reelección indefinida.

-¿El socialismo propuesto afecta las libertades?

-Evidentemente que van a ser afectadas las libertades, porque es un modelo no democrático, parecido al soviético y al cubano. Podemos decir que estamos en una situación pretotalitaria. RT




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