07 octubre 2007

Contra la mala memoria

Siempre se ha dicho que los venezolanos tenemos mala memoria, de ahí que durante años se produjera la alternabilidad en el poder de AD y Copei. Después de transcurrido un quinquenio verde, volvíamos a caer en uno blanco, a causa de nuestra pésima retentiva.

Claro que la situación de entonces no era tan grave como la de ahora porque un presidente solo duraba cinco años en el poder. Lo que hoy nos espera, si no reaccionamos a tiempo, es el riesgo de perder el país y de estar regidos por un Mugabe criollo hasta el fín de nuestros días.

¿Quién se acuerda ya de la amenaza tan premonitoria de "freír en aceite la cabeza de los adecos", vista hoy la brutal intolerancia de Chávez ante quien disienta de sus prácticas totalitarias? ¿O de cuando el mismo personaje negaba su vinculación con Fidel Castro y hoy le vemos enfermizamente adherido al modelo comunista cubano? ¿O de su promesa de respetar la autonomía del Banco Central y en cambio hoy lo controla como si fuera su hacienda personal, mientras dilapida las reservas del país? ¿O cuando, juntando las manos como si orase, juraba que durante su Gobierno respetaría los medios de comunicación porque "creía firmemente en la libertad de expresión"?

A propósito de la necesidad de combatir nuestra mala memoria, la cronista encontró en El Noticiero Digital una paciente lista de "830 temas que han caído en el olvido" puesta allí por un minucioso internauta, quien, además de señalarnos que su inventario no recoge la totalidad de las violaciones del gobierno de Chávez, nos advierte que el mismo "sigue creciendo". El catálogo de atrocidades comienza por preguntarse dónde están los millones de dólares donados por la comunidad internacional para la reconstrucción de Vargas, hecho criminal que escamoteó a las víctimas del deslave recursos que se fueron por la misma cloaca que los miles de millones erogados para una reconstrucción nunca llevada a cabo. Vargas es prueba de la ineptitud y corrupción que ha caracterizado el tratamiento oficial dado a todos los damnificados durante sus nueve años de desgobierno. El internauta explicita una retahíla de hechos de corrupción de los cuales ya no se habla. En la nave del olvido reposan los más de $ 3 mil millones del FIEM y los no menos abundantes recursos del Plan Bolívar Dos Mil que dio inicio a la corrupción desatada de la FAN, propiciada con fines del control político devenido en chantaje por parte de quien tiene sus nada santos expedientes ¿En cuánto se vendieron los aviones de Pdvsa? ¿O no se vendieron porque los destrozaron los chavistas en la campaña electoral a favor del kino de la Constituyente? ¿Quién se robó los millardos de las plantas azucareras que no han producido ni un solo kilo de azúcar, o los destinados a las tomateras, o a las empresas de "cogestión" como Invitex, o Invepal, hoy en la ruina más vergonzosa, como están miles de cooperativas y los misteriosos fundos zamoranos? ¿Quién investiga el dineral de la "nueva sede de los tribunales" por el que salió del poder Velásquez Alvaray y que ha sido opacado por corrupciones aún mayores de los grandes "cacaos" del TSJ? Guisos y más guisos: El BIV, quebrado cuatro veces mientras sus directores rojos-rojitos crean bancos "propios"; las notas estructuradas, una de las mayores estafas a la nación junto con la quiebra y el saqueo a Pdvsa y los escandalosos "millarditos" del Fonden, mientras Chávez se hace el desentendido. La lista recuerda promesas nunca cumplidas (bien por irrealizables o por la ineptitud) como el parque temático de La Carlota, La Casona convertida en escuelita; los niños de la Patria, la universidad en Miraflores, el Eje Orinoco Apure, el Guaire navegable, las miles de escuelas bolivarianas, los complejos habitacionales, miles de etcéteras más.

Las relaciones oficiales con bandidos de la guerrilla y de la política internacional (¿quién escondió a Montesinos o a Ballestas en Venezuela?); la regaladera de $ 30 mil millones; o ridículos shows como el de los "paracachitos" aparecen en la lista, así como cientos de casos de impunidad criminal: los asesinatos del barrio Kennedy y de la señora Ron; los francotiradores del 11 de abril; los culpables de los quemados de Fuerte Mara (un preso inocente, el general Usón, a quien Chávez no ha podido doblegar), los quemados en Puerto Ordaz y los muertos en las refinerías de Pdvsa por negligencia criminal

Ante tantos crímenes y tanta impudicia, la decepción de los habitantes de los barrios va en aumento. Con mala memoria sí, pero en plena práctica de que "quien tenga ojos que vea y quien tenga oídos que oiga". Y lo que ven es muy distinto de lo que escuchan en la abusiva propaganda gubernamental. Por eso la última encuesta de Keller registra que el 61,3% de los venezolanos dice NO a la propuesta de reinado eterno.


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