19 octubre 2007

¡Y nos convirtieron en Venecuba!

Santa Clara, Cuba. Domingo 14-10-07. Otro homenaje al Che Guevara y a Fidel Castro. Al lugar se traslada toda la maquinaria del Aló GP para exaltar el "guerrillero heroico" que impulsó la idea de la revolución y cuya obra continúa en el hacer de los revolucionarios que están comprometidos precisamente a realizar sus sueños truncados hace 40 años cuando se produce su asesinato.

Entonces su acción estaba unida a la idea de exportar la "revolución cubana". Y para ello se imponía crear "focos subversivos". Instalar muchos Vietnam. Fue imposible en los sesenta cumplir con ese cometido.

Los proyectos de lucha armada como el venezolano y el boliviano fueron derrotados y no se habló más del asunto. Ahora resulta que el continuador de la obra de Guevara y Fidel Castro ha tomado la iniciativa de revivir la creación de estos centros de guerra.

Ya está establecido que este ex país es portador de esta condición que apunta hacia la formación de un ejército que pueda enfrentar y derrotar al "imperio". Por ello a los Vietnam que ya son Cuba y Venezuela se buscará sumar Bolivia, Ecuador y Nicaragua para instalar una Confederación Bolivariana que asuma como tarea prioritaria el enfrentamiento a USA.

Y todo debe comenzar por confirmar, fortalecer y desarrollar Venecuba. Este tiene que ser el punto de partida para avanzar en el plan de destrucción de los proyectos de dos países que se presentaban como "soberanos e independientes" y construir una unidad que debe ser entendida como un solo país, una revolución, un gobierno, un ejército, un equipo de inteligencia.

Y se trata de una unidad geopolítica que nace bajo el amparo y conducción de los legítimos seguidores de la obra de Simón Bolívar. El proyecto de la Unidad Americana ahora revive. Todo el Sur se puede juntar para crear la gran nación que soñó el Libertador. Y todo se hará bajo la guía de los Nuevos Padres de la Patria Venecubana: Fidel Castro y el GP.

Y el jefe único y vicepresidente de la Unión Venezuela-Cuba le otorga a su conductor revolucionario los mismos elogios que le hace Pablo Neruda a Bolívar. Entonces el señor Fidel es padre nuestro que está en la tierra, en el aire, en el cielo. Un gran dechado de amor y sabiduría para la humanidad. La descendencia del Padre Libertador. Pero a la vez el gran buscador de glorias se presenta como el hijo del padre de la revolución y de los revolucionarios latinoamericanos.

Quede claro entonces que este proyecto tiene que cocinarse a la altura de estos dos héroes y teniendo en cuenta que han cambiado algunas condiciones-circunstancias.

Después del episodio fraudulento del 15Ag.-04, el GP señaló que era la hora de dar "un salto hacia delante". Se trataba de dejar a un lado el favor-vínculo con el "imperio" y estrechar la unión con la "revolución cubana".

Ahora estamos convertidos en Venecuba. Su instalación formal se produce en Santa Clara, Cuba, el 21Ag.-05. El 05 de octubre del mismo año, el vicepresidente cubano Carlos Laje, al intervenir en la VI Reunión del Convenio Venezuela-Cuba señaló que estos dos países son una sola república y un solo gobierno.

Y agregó: "Cuba tiene dos presidentes, Fidel Castro y Hugo Chávez". Se deduce de allí lo que es el gobierno de Venecuba. Y, de nuevo en Santa Clara, el 14/10/07, confirma el GP que ya no somos Venezuela.

Pero hoy la situación cubana no presenta a FC en primer plano y la política anunciada por Raúl Castro muestra alguna diferencia con la anterior. Ahora se procura un mínimo entendimiento con el "imperio" y se prosigue en el camino que, en general, está conectado con el mercado mundial capitalista.

Por ello la relación con el GP la realiza fundamentalmente "El Caballo Fidel". El "presidente encargado" no tiene tiempo para este tipo de actividad. Y sólo en contadas e inevitables oportunidades se les ha visto juntos.

El poder en Cuba parece haber tomado un rumbo en el cual las fuerzas armadas juegan un papel que se pone por encima de los políticos. Y todo está dispuesto para que prosiga el dominio de la minoría a la cual le corresponde el disfrute.

Es el mismo y conocido cuadro de la dominación en plena vigencia. Estamos entonces en medio de una revolución de los herederos de los descubiertos que también reclaman su pedazo de poder.

Y cuando escuchamos este discurso no se puede evitar la sensación de estar frente a unos actores políticos que siguen interesadamente anclados en el pasado. Y en este sentido asumen la condición de descendientes de los padres libertadores que, a la vez, tienen detrás a los primeros invasores.

Y en esta dirección está el comportamiento de los "héroes de esta revolución" que nada tiene que envidiar a la de los descubridores, libertadores y caudillos de los grandes episodios dictatoriales y "democráticos" de nuestra vida republicana.

Y al asumir la condición de sus antepasados los señores libertadores afirman los valores del "imperio". Por ello nadie pudo extrañarse del reconocimiento que hiciese España de la independencia de Venezuela. Hoy, las "fuerzas revolucionarias", convertidas en uno u otro Vietnam, están enfrentadas al "imperio".

Pero cualquiera de estos proyectos, y comenzando por el venezolano, tienen buenas relaciones con ese "enemigo". Es el primer mercado de cualquiera de esos Vietnam. Y a la vez no se puede olvidar que aquella nación, que bajo la conducción de Ho Chi Ming se enfrentó a EEUU, hoy está en las mejores relaciones comerciales con la potencia con la cual guerreó. Y su socialismo comulga con ese mercado.

En este sentido, Venecuba forma parte de la idea del sometimiento y la invasión que ahora levanta como justificación un tal proyecto emancipador. Lo cierto y definitivo es que el comportamiento de este poder no tiene mayores diferencias con el colonial. La orden y la realidad militar bonapartista están presentes en la definición de este escenario.

A 50 años de "revolución" Cuba está a la cabeza de un proyecto de corte militarista con clara expresión autoritaria y totalitaria que ahora extiende hacia Venezuela. De modo que nos convertimos cada día más en un ex país en el cual rige la legislación Venecubana.

¿Quién puede pensar entonces en comicios libres y transparentes o en que se pudiera resolver esta profunda crisis por la vía electoral? ¿Quién puede concebir a Fidel haciendo una campaña electoral o perdiendo unas elecciones?

Por esto cuando vemos el panorama de "profundo debate" que ahora se adelanta, en medio de unas "oposiciones" que en una buena proporción juegan al NO y al SI, se vuelve obligado pensar que aún no se entiende lo que aquí ocurre. Todavía hay quienes llaman a cumplir con "las reglas de la democracia" y niegan que este régimen tenga alguna conexión con algo que se denomine dictadura.

Les parece que el barniz de democracia es lo que define el cuadro histórico nacional. Por eso se alarman con el artículo 327 de la reforma de la Constitución que cercena la libertad de expresión y el debido proceso.

Dicen que es necesario luchar por la salvación de algo esencial en una ley de leyes: el respecto a la institucionalidad democrática. ¿Pero de dónde sacan que eso existe en este escenario?

Aquí no vale sorprenderse ni siquiera ante un anuncio del establecimiento legal de fusilamientos-paredón para los casos de "traición a la patria".

Por ello hemos dicho que lo importante es saber lo que está programado para el día siguiente del conteo de los votos que nos llevará al "socialismo". Y conste que no estamos hablando ni alentando la violencia.

Indispensable, sin embargo, enfrentar esa masacre que se cierne sobre esta sociedad, a la que cada día se quiere sacar más de la política para llevarla al estado de simple servilismo. ¿Aceptaremos resignadamente la imposición que nos convierte en venecubanos? ¿Le diremos adiós a nuestra Venezuela?

¿Logrará este régimen controlar y aniquilar hasta nuestra condición humana, como lo han hecho históricamente los "socialismos" implantados hasta la fecha?

Agustin Blanco Muñoz
El Universal
abm333@gmail.com
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