23 noviembre 2007

¿Votar o No Votar el 2D?

Uno de los grandes problemas de la Oposición de "Comiquitas" que tenemos en Venezuela, es que en contadas ocasiones se ha podido unir y ponerse de acuerdo. Me pareció interesante abrir esta nueva sección (con un poco de retraso, lo confieso), para recoger las variopintas opiniones de personas que se dicen de Oposición, referente a qué acciones van a llevar a cabo en los próximos días. Entonces, el ciudadano opositor (u oposicionista, de acuerdo al Régimen y a sus adláteres) no sabe qué puede o qué debe hacer. Un grano no hace montaña, en la Unión está la Fuerza, y otra serie de dichos se pueden traer a colación al respecto...

A votar NO

Un amigo que ha apoyado a Chávez me comentó que esta vez votará por el NO, porque no está de acuerdo con la reelección continua. Un estudiante, ferviente opositor, me dijo que no hay que votar porque el CNE prepara un fraude. Así está el país. A punto de desperdiciar una oportunidad de oro de detener la reforma por el intento de promover la abstención en el referendo. Si la gente sale a votar es claro el triunfo del NO.

Cogidos en nuestras propias debilidades hemos inventado artilugios para no reconocer que Chávez ha representado la mayoría del país que pedía a gritos un cambio. Y el país cambió: ahora tenemos un modelo económico basado en la presencia absoluta del Estado en la economía y en lo político, la extinción del bipartidismo y la emergencia de nuevos actores. En 1963, la izquierda, el PCV y el MIR, llamaron a sabotear las elecciones y la participación fue de 90%, con lo cual ambos partidos quedaron aislados para luego legalizarse y participar en las elecciones. Chávez, quien promovió la abstención en 1993, se dejó de cuentos y armó un partido que ganó las elecciones en 1998.

Sin un sector del chavismo no es posible salir de Chávez, por ello el mensaje debe ser inclusivo y los llamados a "marcha sin retorno" carecen de sentido. ¿Sin retorno hacia dónde? Hay gente que votaría NO, porque no le gusta la reforma, pero no está dispuesta a embarcarse en una aventura para sacar a Chávez en este momento y a esos es a quienes hay que atraer por su descontento con el Gobierno. Recuerden el caso de López Obrador en México quien perdió ajustadamente y llamó a tomar la Ciudad de México porque Calderón era un presidente ilegítimo. Calderón es el presidente de México y el plantón en el Zócalo mexicano se desgastó y acabó en un rotundo fracaso. La abstención es el principal aliado del Gobierno. Por ello hay que salir a votar NO, a pesar del ventajismo.

José Guerra
El Universal
joguerra@gmail.com

La estúpida abstención

Si no vas a votar eres un estúpido. Lo único válido es votar por el NO e impulsar a los demás a que lo hagan. Es la moda del momento. Ya no se trata siquiera de votar, ganar y cobrar como en diciembre del 06. Ahora es votar para impedir la imposición constitucional con la cual quieren implantar el socialismo positivista del siglo XXI.

Y si no votas pasarás a engrosar la lista de los grandes culpables de la tragedia que vive Venezuela. La de quienes no se abstuvieron en 1998 y contribuyeron al triunfo del JU y que luego, al convertirse en abstencionistas son igualmente culpables de sus triunfos. De manera que el gran enemigo es la abstención

Pero todos estos señalamientos se vuelven polvo cuando se saca a relucir el caso del 04D-05. Se decide colectiva y espontáneamente no concurrir al "pasquín electoral" y la cifra de abstención alcanzó alrededor del 85%.

Entonces dejó de votar lo que genéricamente se llama "sociedad civil", a la que se sumó "la sociedad política", los partidos de "las oposiciones". Las cifras oficiales de esta alarmante abstención aún no han sido publicadas por el CNE.

Este es un evento que muchos quisieran tapar porque se convirtió en un enemigo que acusa. En ese momento el colectivo decidió no contribuir más con el fraude electoral permanente montado en este ex país, no avalar otra experiencia como la padecida el 15Ag.-04 cuando Chávez recibe la gran legitimación después de haber pasado por la más profunda crisis.

Y ante la contundencia de la decisión colectiva y rotas las posibilidades de un acuerdo-negociación con el régimen, "las oposiciones" se vieron obligadas a acompañar al abstencionismo de la sociedad civil.

Pero una vez que se produce tan imponente resultado, todo el aparato político-institucional entiende que ha surgido un enemigo que debe ser combatido en forma terminante y radical. Porque si una abstención de esta naturaleza se hace permanente, materialmente acaba con el instrumento fundamental del "juego democrático".

Y los factores o intereses que tienen que ver con el poder entienden que se les arrebata el mecanismo mediante el cual pueden llegar a obtener los propios comandos de la sociedad y con ello los beneficios que se derivan de esta acción.

De modo que la abstención se vuelve enemigo principal para "los oficialismos" y "las oposiciones". Se trata de no perder el instrumento base de control político que permite incluso hacerle creer al soberano que es quien todo lo decide a través del voto universal, directo y secreto.

Unas estructuras políticas que para el JU no son más que "un instrumento para el fin supremo de la revolución" (JU, Instal. Círc. Bolivarianos, Dic.-2001) y que una vez establecida a través del voto, lo sustituirá por un tal poder popular que "no nace del sufragio ni de elección alguna", sino de la condición de los grupos humanos organizados como base de la población" (Reforma, Art. 136).

De allí que no se debe jugar, por ahora, ni con el santo, que es el poder electoral, ni con la seña que es específicamente el voto y el cual hay que cuidar a toda costa, para que no siga tomando cuerpo una abstención que de insignificante en 1958 llegó hace ya dos años a más del 80%.

¿Quién puede tener un interés concreto-histórico en acabar con el negocio y ficción electoral?

Es la vieja política incapaz de entender que en la medida en que ha aumentado el desencanto-frustración por la llamada democracia, el colectivo ha arreciado en sus protestas contra las reglas de juego que tienen su epicentro en el voto.

En el 98 aumenta la votación porque se impone el rechazo a las fuerzas que refieren un mayor e irrecuperable vacío. Pero ya para el 15/12/99 el rechazo se hace presente y un 55% por ciento se abstiene de votar en el referendo consultivo para la aprobación o rechazo de la constitución bolivariana.

El régimen entendió desde ese momento que debía procurar mantener en alto la confrontación para vender la imagen de una nueva forma en el propio ejercicio del poder. Y en cada una de las siguientes elecciones se procuró su contrario dialéctico y en todas resultó "triunfador".

En el presente cuenta también con su oponente. Y esto permite apreciar la forma como se monta un triunfo electoral. Por una parte, la empresa oficialista del voto cuidadosamente financiado, administrado y en plena función, garantizando la estabilidad de la "revolución".

Por otra, el voto de "las oposiciones", descolgado y enfrentado, sin elemento alguno que sirva de catalizador de y para la unidad. De allí que cada día haya mayor dispersión y frentes.

El 15Ag.-04 el colectivo se convence del papel al cual se le ha llevado y de cómo se le ha convertido en simple legitimador del régimen. Ahí surge la decisión abstencionista que comenzó a ser enfrentada el propio 05D-05 cuando el jefe único pone a un lado el 12% que obtuvo en las elecciones para la AN y convoca a la lucha por los 10 millones para las elecciones presidenciales del 03D-06.

"Las oposiciones", sin hacer examen público de lo ocurrido, se dan a la tarea de organizarlo todo para ofrecerle al GP su contrario en las elecciones que terminarían de legitimarlo. Y a este respecto el oponente cumplió con todas las exigencias de un buen legitimador: declaró que su derrota se produjo en limpios y transparentes comicios.

En la actualidad la dirección es exactamente la misma: se le proporciona al JU su plano de confrontación para que haga valer todo su potencial en unos comicios de una pulcritud reconocida. Y en ese "limpio escenario", el 02D-07 se producirá el triunfo del SÍ supuestamente por culpa de "la estúpida abstención".

Una interpretación perversa e interesada que pierde de vista que esta expresión del colectivo está llena de fuerza-futuro y de posibilidades para construir una historia diferente. Volveremos sobre el tema.

Agustin Blanco Munoz
El Universal
abm333@gmail.com

Difícil decisión

El próximo dos de diciembre, fecha notable en Venezuela, si no sucede algo extraordinario, tendremos que concurrir a las amañadas urnas electorales distribuidas en todo el país. El evento, que está viciado de inconstitucionalidad e ilegalidad, somete a consideración del pueblo venezolano una reforma de la Constitución que colide fuertemente con lo que establece la vigente, que el dictador hizo aprobar a su medida en 1999, y que ya no le satisface.

Muchos son los días y variados los argumentos que hemos analizado para llegar a la conclusión de que, si bien estamos siendo ofendidos por las autoridades de los diferentes poderes del país, la ciudadanía sólo tiene el arma del voto para expresar su opinión.

No votar es la garantía absoluta de una derrota y la legitimidad del proceso no se ve limitado por una deserción importante.

La propuesta que se somete a consideración de la ciudadanía es írrita, como tantas actuaciones oficiales, pues contradice disposiciones expresas de la Carta Magna vigente.

Es ilegal, pues se le somete a consulta de manera reñida con lo establecido en la normativa constitucional.

Es deplorable, pues sume a la sociedad venezolana en el ostracismo de un comunismo extremo que ha sido derrotado en todo el mundo.

Es inaceptable, pues viola principios fundamentales alrededor de los derechos que son universales e inalienables.

Es traidora a los intereses nacionales, pues de manera sibilina deja ver la trastienda de una confederación posible con Cuba y con otros países, que es muy bien analizada por el señor Emilio J. Cárdenas, anterior embajador de Argentina ante las Naciones Unidas, en un interesante artículo publicado en LA NACIÓN de Buenos Aires el lunes 19 de noviembre y que se puede leer en la dirección electrónica:

http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=963506&origen=premium.

Tenemos la esperanza de que el Tribunal Constitucional suspenda esta consulta, pues existen flagrantes violaciones que de no tomarse en cuenta, constituirán a dicho poder en cómplice de esta barbaridad.

Llegado el momento, a los electores no les queda otra opción que la de utilizar su única arma, el voto.

No hacerlo ya fue probado en la elección de los asambleístas, lo que produjo un Congreso que no sólo es unicameral sino que es monocolor y absolutamente sometido a los deseos del dictador.

Gracias a Dios, el estudiantado venezolano se ha constituido en el más inteligente y diligente opositor al nefasto régimen. Las elecciones llevadas a cabo el viernes último en la UCV con una concurrencia récord de más de la mitad de los electores y unos resultados que, números más o números menos, distribuyen a los simpatizantes del proceso en un veinte por ciento y a sus opositores en el ochenta por ciento restante. Los estudiantes de la principal casa de estudios superiores del país son un reflejo real y adecuadamente distribuido de las opiniones y preferencias nacionales. Esto quiere decir que la posibilidad de rechazar la propuesta de cambio a la organización social, política y económica de la nación es muy fuerte.

La dirigencia estudiantil de las más diversas toldas ha sobrepasado exitosamente a la depauperada dirigencia política de la oposición. Bueyes cansados y segundones que medran en los cementerios y purgatorios partidistas, son absolutamente incapaces de definir estrategias que permitan reconducir a Venezuela por derroteros cónsonos con los deseos y las necesidades nacionales.

A votar contra esta barbaridad y con la convicción de que llegaremos a buen puerto.


Rafael Diaz Casanova
El Universal
rafael862@yahoo.com

Hombres necios...

Los que cansados de ver burlada repetidamente nuestra voluntad electoral por un régimen autoritario, indecente y cínico, que ha desmantelado el andamiaje institucional del Estado venezolano y ha secuestrado todos los poderes poniéndolos de rodillas ante las ambiciones de quien sin rodeos ya ha planteado su pretensión de eternizarse en el poder como lo hizo su modelador y comandante en jefe Fidel Castro con su medio siglo de tiranía, con absoluto derecho hemos decidido NO VOTAR.

No manifestarnos ni estar presentes en los centros de votación ese 2 de diciembre, no es una actitud cómoda o irresponsable. Es la actitud que compete a los que hemos corroborado -como ustedes también- una y otra vez las malas mañas que acompañan cada acto electoral que Chávez y su "Proceso" requiere y motoriza. Porque sólo los necios pueden estar cantando fraude, denunciando violaciones y manipulaciones interesadas a los registros electorales, a los documentos y sistemas de identificación, a la custodia por parte de contingentes afectos al oficialismo, de material electoral, papeletas y comprobantes del voto ya emitido, a Smartmatic, al control absoluto de la Cantv, receptora de toda la data electoral, y cual borregos acudirle a la "piedra" del sacrificio...

Así a poco más de una semana del sepelio de la democracia, le recuerdo a los prepotentes figurones de esa oposición oficialista, la que sí cobró cuando prometió hacerlo en diciembre del año 2006, lo hizo sigilosamente y sólo con beneficio para ellos, que son desde la fecha "la divergencia" deseada, contada y sacralizada por el gran hermano Hugo y a los coautores que ahora son nuevos "disidentes", a todos que les calza bien la redondilla de Sor Juana Inés de la Cruz, dirigida a tanto hombre necio (o mujer en lo que compete a esto que escribo), que pretende satanizarme cuando:

"Bien con muchas armas fundo

que lidia vuestra arrogancia,

pues en promesa e instancia

juntáis diablo, carne y mundo"

Un mundo de estultez e inconfesables arreglillos...


Eleonora Bruzual
El Universal
ebruzual@cantv.net

Publicar un comentario