05 diciembre 2007

Ajá, ¿no y que NO es NO?

Con profundo asombro, luego de digerir el discurso del Comandante Presidente, los sectores llamados por algunos como "sus acólitos" se han dado a la tarea a decir, de la manera más descarada y fresca, que no importa que el "NO" haya ganado. Ellos van a imponer la Reforma de su líder y Sumo Sacerdote.

Ahora, eso nos da dos lecturas, desde mi punto de vista:

  • Si van a implantar la reforma, ya sea mediante la Ley Habilitante o mediante decretos, u otros medios legislativos, ¿para qué carrizo montaron el Referendum del 2007? Si sabían que se podía hacer sin Referendum (como muchos voceros de la Oposición lo dijeron), ¿para qué someter al país a un gasto mil millonario y a un estrés y tensión sin necesidad?
  • Si el pueblo mayoritariamente dijo "NO" a la Reforma, ¿cómo es eso que van a irrespetar la voluntad del "Pueblo"? Ajá, ¿no y que NO es NO?
Por eso, no nos podemos dormir en los laureles de la victoria, obnubilados por el triunfo. Debemos seguir pendientes de cualquier otro proyecto megalómano y autoritario que nos quieran imponer, sin nosotros pedirlo y sin necesitarlo.

Porque, uno se puede preguntar: ¿para qué nos hubiese servido la aprobación de la Reforma al país? ¿Nos iba a abastecer el mercado de leche? ¿Quizás de huevos? ¿O pollo y carne?

La aprobación de la Reforma iba con la principal intención de permitir que el Presidente Comandante gobernase hasta el dos mil siempre.

Hay tantos artículos que se propusieron en el Proyecto de Reforma Constitucional, que ya estaban en la Constitución de 1999. Entre otros, y sin ahondar mucho, puedo citar la propuesta de reducción de la jornada laboral (con la cual no estoy de acuerdo)...

Conclusión: no nos vayamos de vacaciones navideñas ni nos embriagemos con el triunfo.

Quedemos pendientes de lo que puede pasar...


Eliodoro Niklaus
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