08 enero 2008

Otro error imperdonable

Termina un año inmemorable para el Presidente y no precisamente por sus bondades. Una cadena de errores de todo orden, marcó el 2007. El primero de los gazapos, el infeliz cierre de RCTV. Después: la inefable reforma constitucional, el trato displicente y mordaz a los estudiantes; la cumbre de Santiago (por qué no te callas-sic-); la maltrecha mediación con las FARC; la derrota del SÍ; cito: "una victoria de mier...", y la frustrada entrega de rehenes. Una notable estampida de desaciertos menos valorables por el resultado que por su causa: el jefe de Estado perdió el norte de lo político. No precisa ni le interesa, distinguir las preferencias de las mayorías.

No son simples incidencias sobre la popularidad de un hombre. Se trata de un desencuentro profundo del proceso con el colectivo. En el caso de RCTV se antepuso la soberbia/la retaliación política a la sensatez. No se valoró el afecto del pueblo por su canal. Poco importó acabar con una tradición; perjudicar a trabajadores, televidentes e incluso, su propia imagen¿Y la reacción de los estudiantes quiso minimizarse con violencia y descalificación, lo cual agigantó los miedos del Gobierno. Su desprecio registró una falta de tacto político insólita frente a un movimiento fresco y genuino que inspiró a las masas.

La reforma constitucional -amañada e írrita- privilegió la perpetuidad de Chávez. El socialismo fue un artificio válido sólo para súbditos, disidentes y miserables, mientras el capitalismo revolucionario colma las arcas de los camaradas. Los reformistas demostraron una adulancia infinita, al tiempo de una ignorancia supina de cultura política. El pueblo le dijo NO a un ventajismo oprobioso que sus propios adeptos reprocharon, y cuyos resultados no pudieron (quisieron) reversar. La costura autócrata matizada de infantil banalidad heroica y arraigos caudillescos, no dejó visualizar el fracaso de tal oferta¿ Las FAN fueron increpadas a repensar su rol. El llamado de Baduel: un grave precedente de rebeldía. La gente enterró el miedo. Sabe que no todo es color oliva.

Chile, otra pesadilla de delirios y contumacia. Lo mejor -ciertamente- era callar¿ Y el fracaso de la entrega de los rehenes (precedido de un cursi "sueño sensacional"), la guinda de la torta¿ ¿Lo común de estos eventos?: la embriaguez de poder y la prepotencia. Esa que conduce a creer en la infalibilidad y la superioridad del mando por encima de cualquier valor. Error tras error que los pueblos no olvidan y repudian, como no olvidarán jamás haber excluido a Vivas, Forero y Simonovis de la amnistía. Otro innoble acto e imperdonable error que delata malos augurios de gobernabilidad para el 2008.

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