10 febrero 2008

Crónica de una muerte anunciada

Son muchas las muertes anunciadas sin que el Gobierno haya tomado medida alguna para evitarlas. Las más evidentes son los miles de crímenes que la violencia impune comete cada año sin que Chávez haya establecido la lucha contra la inseguridad como una de sus prioridades.

Las enfermedades de la agricultura venezolana a causa de virus como los fundos zamoranos, unidades endógenas y ahora centros de una dizque producción socialista que no han cosechado ni una auyama, han sido sistemáticamente denunciadas por Fedeagro, Fedenaga y Fedecámaras, culpadas ahora por el chavismo de ser los causantes de la escasez. De nada sirvieron las advertencias sobre el efecto mortal que las invasiones, las leyes represivas y las amenazas de Chávez estaban causando en el campo.

De aquellas expropiaciones anunciadas en el circo "Chaaz" no quedan más que ruinas. En la Marqueseña no se ha comenzado ninguno de los proyectos "genéticos" que mejorarían la ganadería y El Charcote, con enorme producción antes de que sobre ella cayera la marabunta de la revolución, es hoy un peladero.

¿Alguien ha visto una sola muestra de la "producción" surgida de la ruta de la empanada y de otros delirantes anuncios oficiales, mientras a los agricultores y ganaderos de verdad se les califica de traidores a la patria y son víctimas del secuestro y de la vacuna? Aquellos polvos trajeron estos lodos del desabastecimiento y de la caída de la producción en rubros de los que Venezuela exportaba miles de toneladas, como el del hoy casi desaparecido arroz. Para favorecer a sus panas políticos, Chávez ha sido un mago creador de empleos en el exterior y liquidador de puestos productivos en el país.

Sin embargo ninguna muerte tan anunciada y tan susceptible de ser impedida como la de Pdvsa. Tan pronto llegó al poder Chávez declaró la guerra a la meritocracia. El despido de los 20 mil mejores técnicos amputó su eficacia reconocida en el mundo. Ese genocidio laboral abrió la puerta a la obscena partidización (y militarización) de la industria, cuyo objetivo dejó de ser la rentabilidad que paga altos dividendos al fisco, para devenir en la fuente de financiamiento directo de los delirios imperiales de Chávez. El desangramiento de Pdvsa ha sido criminal. Creado el Fonden, Chávez pide ahora que no sean $480 millones mensuales los que ingrese Pdvsa a ese pozo sin fondo, sino $ 800.

Los estertores de Pdvsa ya son inocultables. El jueves la Exxon Mobil obtuvo órdenes judiciales para congelar más de $12 mil millones en bienes de Pdvsa, como consecuencia del litigio que adelanta la transnacional en reclamo del pago de las acciones que poseía en la Faja (Cerro Negro) confiscadas por Chávez sin compensación alguna. La medida limita el margen de acción de Pdvsa y agrava su insalvable crisis. Detrás del embargo de la Exxon podría venir el de Conoco (Petrozuata). Además Venezuela debe pagar a Statoil y a Total (Sincor) $ 1.100 millones (y no 11.000, como una "coma" mal puesta nos hizo afirmar en nuestro artículo anterior) en pago de los daños causados por la "nacionalización". El 30-01-08 venció el plazo para pagar el préstamo que por $ mil millones había solicitado Pdvsa al banco francés Paribas y no pudo honrarlo, así que solicitó una prórroga por el capital y los intereses ($ 1.124 millones). Este año se vence deuda por más de $ 8 mil millones, de los cuales $ 2.877 son de Pdvsa, (con una deuda corporativa superior a los $ 16 mil millones, sin contar los pasivos laborales). Pdvsa anunció hace días la venta de 16 millones de barriles de fuel oil por apenas $ mil millones, con cierre el 06-01-08 y la exigencia del pago al día siguiente sin demora, lo que habla de su quiebra interna. Un experto nos decía que la acumulación de fuel oil en cantidades tan enormes, habla del agónico estado de las refinerías nacionales, las cuales han perdido buena parte su capacidad de refinación, mientras Chávez promete $3 mil millones para construir refinerías en otros países.

El desespero por conseguir préstamos es tal, que Pdvsa anda a la búsqueda de $ 10 mil millones a cambio de petróleo a futuro, para lo cual ya habría hecho contacto con dos bancos europeos. El desastre financiero es de tanta magnitud que Pdvsa comprometió en solo un año (2007) el 29,72% de su patrimonio. El Universal cita de la última auditoría de Pdvsa que "mientras el saldo de la deuda subió un 449%, el alza del patrimonio no llegó al 2%".

Con la producción en picada (2,39 millones de barriles según la Opep) Pdvsa hoy se arrodilla ante las grandes transnacionales. Ha firmado nuevos contratos con Shell (para reactivar la agónica producción de Occidente) y no sería extraño que llamase otra vez a la Exxon y a otros monstruos del Imperio. ¿Qué mayor RIP para la agonizante revolución?


Marta Colomina
El Universal
mcolomina@unionradio.com.ve
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