02 marzo 2008

Los frankensteins de la revolución

Como la ficción del médico loco que creó a Frankenstein y terminó destruido por él, Chávez está siendo devorado por los grupúsculos que ha venido utilizando para reprimir a quienes criticaban los rasgos totalitarios de su régimen. La muerte del PM cuando le estalló un explosivo que colocaba en Fedecámaras, descubre lo que todos sabíamos: que Barreto introdujo en la PM a gente de mal vivir, a quienes encomendó, no la tarea de cuidar la vida y los bienes de los caraqueños, sino amedrentar a quien se resistiera a las arbitrariedades del poder. Hace tiempo, un escolta de Barreto fue asesinado por la policía de Miranda cuando asaltaba una agencia de loterías, muestra curricular de los PM de "la revolución".


Las agresiones contra Fedecámaras y la Nunciatura Apostólica comprueban que en la PM existen comandos terroristas cuya violencia es achacada a la oposición, o a la CIA, como cínicamente declaró el ministro del Interior. Barreto dijo que el terrorista no pertenecía a la PM desde septiembre pasado. ¿Cómo explicar entonces que la radio y la moto que portaba fueran de la PM, al igual que las de quienes huyeron precipitadamente del lugar cuando estalló el artefacto?

Días después surge la enloquecida performance de Lina Ron, quien en el 19 aniversario del Caracazo se hizo acompañar de una escasa fauna revolucionaria para "allanar" el Arzobispado de Caracas. Acto seguido soltó la arenga más virulenta y desafortunada de su corta vida política. Invitó a sus acompañantes a colocar una bomba en Globovisión ("es cosa de cada uno"), dio órdenes al ministro del Interior de cesar los allanamientos en el 23 de Enero donde habitan sus "panas" e instó a que allanase Chacao y El Marqués. Calificó de mártir al terrorista fallecido y agravió descaradamente al excelente colega Rafael Fuenmayor. Horas más tarde unos inusitados y escasos ejemplares de la nocturnidad, se aparecieron en las afueras de Globovisión para hacer una vigilia contra el canal. El discurso sesentoso que con voz tartajeante fue leído por quien a todas luces no lo había escrito y las peleas entre quienes fungían como "líderes", constituyeron muestra de la estupidez política de quienes les enviaron en día tan señalado, sin calcular el efecto boomerang.

Era el día en que, por fin, fueron liberados los cuatro ex parlamentarios colombianos secuestrados por la narcoguerrilla criminal. Con ese éxito, logrado gracias a su intermediación, Chávez pensaba aplacar la chambonada terrorista contra Fedecámaras y otros fiascos. La protesta del cardenal Urosa por la violación de la sede arzobispal -intentó comunicarse con varias autoridades y ninguna le atendió- razonaba que este Gobierno en vez de atacar el dengue, la malaria, la inseguridad, la inflación y el desabastecimiento, lo que hace es ejercer la violencia contra ciudadanos e instituciones.

Los frankensteins creados por Chávez son ahora un peligro no sólo para los ciudadanos que disienten (Tascón con su lista causante del genocidio laboral), sino para su mismísimo creador (Tascón vs Chávez y Cabello). Pretende que olvidemos que él fue quien creó los círculos bolivarianos (CB) armados y provistos con motos de alta cilindrada para perseguir y amedrentar a "los escuálidos". Chávez pretende ahora desconocer esos círculos, como si en cadena nacional no hubiera ordenado a Diosdado asignar un millarcito para financiarlos. Como si los teléfonos de los CB no fueran los de Miraflores y como si hasta el pasado sábado (cuando hizo desaparecer la página) no hubiera estado en la web de la Casa de Misia Jacinta el directorio de los CB en el que Chávez figuraba como su jefe máximo. El miércoles HCHF pretendía desconocer a sus hijos putativos cuando le decía a su "pana" de La Hojilla, que "hay unos llamados círculos bolivarianos que no obedecen a nadie sino a ellos mismos y nadie sabe cuál es su plan. Yo una vez me reuní con ellos y quedé preocupado. Son grupos con tendencia más bien anárquica y eso le hace daño a una revolución que está en marcha". La purga llega en pleno desmadre del cual el teniente coronel no saldrá indemne. Lina Ron ya es para Chávez "una infiltrada del Imperio". "Nosotros dirigiendo una operación internacional de alto riesgo y Lina con una toma con una consigna extraña". Habló también HCHF del "terrible daño" que la ultraizquierda le hizo a Allende; de las recientes colocaciones de niples y en la bomba que estalló en Fedecámaras. "Ahora la toma del Arzobispado y las concentraciones de Globovisión (...) Los están impulsando para tratar de borrar los éxitos del Gobierno y presentarnos como violentos".

Cabe preguntarse entonces si a Chávez le molesta que los frankensteins anden colocando bombas y disparando al estilo western contra gente inocente, o que le estén quitando el rating al supremo showman.



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