09 junio 2008

Inteligencia y contrainteligencia

La cronista estuvo diez maravillosos días en las Islas Canarias como integrante de una delegación de periodistas venezolanos invitados por el gobierno insular y a su regreso pudo contrastar la diferencia entre una sociedad avanzada que, como la canaria, funciona gracias a las libertades democráticas expresadas en una exitosa descentralización y al prodigioso desarrollo económico logrado a través del concertado entendimiento entre los sectores público y privado, versus el desbarajuste totalitario y empobrecedor en que Chávez ha sumido a Venezuela.

Asombra ver el emporio económico resultante del trabajo del pueblo y de los gobiernos canarios donde antes sólo había miles de toneladas de roca volcánica sin petróleo, sin las tierras fértiles de que dispone Venezuela, las Canarias reciben a más de doce millones de turistas, cuentan con una importante producción vitícola y cosechan numerosos productos agrícolas y pecuarios para la exportación y consumo interno.



La inseguridad es mínima, sus calles y playas están limpias y por más que escudriñamos, no vimos un solo rancho. Los canarios disfrutan de una seguridad social que ya quisiéramos los venezolanos, son muy cordiales y muestran agradecimiento a Venezuela (la llaman "la octava Isla"), lugar de donde llegaron los ahorros de muchos canarios inmigrantes que luego invirtieron en su tierra.

Conversamos con alcaldes y concejales, tanto de Coalición Canaria, partido al que pertenece el presidente del Gobierno, Paulino Rivero, (quien fue nuestro anfitrión) como del PSOE y del PP, empresarios, agricultores, artistas y pueblo en general. Canarias es un ejemplo a imitar en materia de descentralización. La autonomía -que no independencia como Chávez achaca a quienes en Venezuela reclaman respeto a los principios constitucionales de la descentralización- ha sido fuente de una participación popular directa en las decisiones que atañen a las comunidades y causa de su visible progreso.

Aunque recibíamos noticias de Venezuela , fue sólo al llegar cuando constatamos que la Ley del Sistema Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia que tan sabiamente el pueblo ya denomina "Ley Gestapo" o "sapeo", es la más totalitaria y represiva de todas cuantas dislocadas ideas Chávez ha convertido en norma. Decir que los órganos que ejecutan actividades de inteligencia y contrainteligencia lo harán "bajo los principios de legalidad, honestidad, lealtad institucional (... ) en estricta observancia de los derechos y garantías constitucionales, a los fines de obtener la información estratégica necesaria con el objeto de proteger y garantizar la estabilidad, integridad y permanencia de las instituciones democráticas, de conformidad con la Constitución" es una gran mentira. La ley es inconstitucional, represiva y tiene como propósito convertir a cada venezolano -incluidos los escolares- en espías de familiares y amigos. (Visiten la página www.controlciudadano.org y allí encontrarán además del texto de la ley, esclarecedores análisis). Sólo un régimen que ha perdido legitimidad acude a la represión y a la violencia para sostenerse en el poder. La ley está hecha para penalizar a la disidencia a través de la delación, que será a partir de ahora un medio de prueba (violatorio del artículo 49 de la Constitución).Chávez ha dicho insistentemente que una derrota electoral el 23N sería tomada como una declaración de guerra. Esta ley es el instrumento para definir esa derrota "como un atentado contra la seguridad, la soberanía nacional, el orden constitucional y las instituciones democráticas". De ahí que en su artículo 9 se diga que la actividad de contrainteligencia comprende la ejecución de acciones tendientes a controlar "las formas de actuación dentro del territorio nacional, ejecutadas por personas naturales y jurídicas, nacionales o extranjeras, que atenten contra la estabilidad de las instituciones democráticas y el orden constitucional, a objeto de detectar de manera preventiva las posibles amenazas y vulnerabilidades que pudiera afectar la seguridad, la defensa y desarrollo integral de la nación". Los primeros pasos "preventivos" para atajar "las vulnerabilidades" del régimen ya fueron dados a través de las inhabilitaciones de los opositores que puntean en las encuestas, como Leopoldo López y Enrique Mendoza. Los próximos serán mucho más graves aún y podrían relacionarse con la práctica de "dispara primero y ni siquiera averigües después", implícitos en esta ley criminal.

Mientras el Gobierno canario optó por la inteligencia de la democracia descentralizada que se tradujo en progreso y seguridad para sus ciudadanos, Chávez dispara las alarmas internacionales al adherirse a la contrainteligencia de Montesinos y de la Gestapo, no para perseguir a los delincuentes que aniquilan la vida del pueblo sino para legitimar una represión totalitaria.

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