27 junio 2008

¿Socialismo? Depende...

Al último general que recordamos haber visto montado sobre una tanqueta en el cierre de un desfile fue al general Rosendo, que en sus palabras de participación de culminación del desfile, al dirigirse al Jefe de Estado, señaló su indeclinable compromiso revolucionario. Un año después desconoció la orden presidencial de activación del Plan Ávila dada para sacar tanques y armamento militar en contra de una manifestación de civiles desarmados. Hasta esa orden llegó su jurada lealtad al proceso. Pero no ha sido el único general que lo ha hecho

Más tarde, ya no en un tanque, pero sí dando un discurso frente a oficiales, suboficiales y tropa, el general Baduel también expresó su compromiso revolucionario, y como ministro de la Defensa permitió el uso de la consigna "Patria, Socialismo o Muerte" en los cuarteles. Hoy Baduel tampoco está en el proceso chavista, y es calificado por el Presidente como un traidor. Baduel también expresó en su momento loas a la revolución y compromiso con el "Patria, Socialismo o Muerte". Se ha convertido ahora en uno de sus principales críticos.

En Carabobo, el martes pasado, muchos tuvimos un "regreso al pasado" cuando, obligados por la cadena nacional de medios, y también por cuestiones de nuestro propio oficio, fuimos teleespectadores de cómo otro general, tanqueta a sus pies y fusil en sus manos, participó al Presidente la culminación del desfile del Día del Ejército, saludando y despidiéndose con la ya tristemente célebre frase "Patria, Socialismo o Muerte".

¿Habrán encuestado de manera anónima (verdaderamente anónima) a los integrantes de nuestra Fuerza Armada sobre quiénes están dispuestos a dar la vida por el socialismo chavista? Resulta claro que muchos, seguramente la gran mayoría, están dispuestos a arriesgar su vida por la patria. El sentido de pertenencia a un territorio sobre el cual todos tenemos nuestros afectos, querencias, recuerdos y esperanzas es, sin duda, muy importante para el ser humano. Resulta natural que todos nos sintamos atados y comprometidos con nuestro país y, que en caso de agresión externa, nos compactemos como pueblo para defender lo que es nuestro. A eso ha jugado Chávez, pero sin éxito porque nadie cree que sean verdaderas tales amenazas que crea el propio Chávez sabiendo que el sentido de patria une a los pueblos.

No nos cabe la menor duda de que si el grito fuese "Patria o Muerte" sería sincero desde el estómago, el corazón y el cerebro. Por defender la patria, su independencia y soberanía se arriesga la vida. Pero de allí a aprobar y defender con la vida esa forma de entender al Estado por encima del individuo, entrometido en todo, el socialismo chavista, hay una inmensa distancia. Un Estado unipersonal, concentrador de todos los poderes, con pretensiones de eternizarse en el poder y manejar desde allí desde el Ejecutivo Nacional hasta el último consejo comunal, pasando por acaparar todo medio de producción, ese Estado socialista a lo Chávez no lo comparten todos y eso es evidente.

Lo que nos resulta completamente desproporcionado, falso e impuesto es la palabra "socialismo" adicionada por mandato presidencial y forzada a exclamar en los cuarteles. A muchos se le atravesará en la garganta. Otros la dicen sin tener conciencia de su significado, y otros la espetan sin sentirla en el corazón.

Cada venezolano de uniforme que pertenece a la Fuerza Armada tiene los mismos sueños y aspiraciones personales que el resto del pueblo venezolano: vivienda digna, educación de calidad para sus hijos, seguridad social, superación personal y la de los suyos, vivir en paz, en un país que no se prepare para la guerra sino que la evite y contribuya a evitarla en el mundo, o al menos en nuestro continente.

Luego de los ejemplos de Rosendo y Baduel (y hay más) queda claro que los militares venezolanos gritan con sinceridad "Patria o Muerte", pero que el "socialismo" intercalado que algunos adulantes vociferan delante de su jefe, cuando lo gritan, dentro de sí están diciendo "socialismo" con la boca y en sus mentes lo acompañan de un "depende".

¿Dar la vida por el "socialismo" de Chávez? Ya hemos visto a muchos que lo dijeron y no lo cumplieron, y aún hay muchos, la gran mayoría, que lo dicen pero ni lo sienten, ni lo harán, aunque el Presidente crea lo contrario. El socialismo chavista no es un mandato del pueblo; de hecho, salió derrotado el 2D por el pueblo. El pueblo quiere un Estado plural, de respeto al ser humano que le de estabilidad y posibilidades de desarrollo. La FAN quiere lo mismo, aun cuando la obliguen a gritar la consigna presidencial de "Patria, Socialismo o Muerte". ¿Socialismo? Muy difícil, sobre todo ese socialismo chavista.


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