22 agosto 2008

El comunismo ha comenzado en Boabdilzuela

Cuando leí el texto de la nueva Ley de Defensa de las Personas en el Acceso a Bienes y Servicios se me cortó la respiración. En efecto, esta ley instaura el comunismo en el país, porque pone bajo control del estado el 100% de la empresa privada, sin control judicial previo. Se acabaron dos mil y tantos años de paciente tejido del entramado legal para defenderse de la acción abusadora de funcionarios públicos.

De un solo plumazo ahora cualquier empleado del gobierno puede tomar control legal, con la fuerza pública de un banco, de una panadería, de una joyería (y quedarse con las joyas), presentarse en automercado y por simple sospecha reemplazar a los cajeros con activistas políticos y vender al precio o sin precio, es decir, el estado se abroga el derecho de hacer lo que de le da la gana con los bienes de producción privados, repito, sin que pueda intervenir el poder judicial.

Ya me puse a traducir al inglés la ley en cuestión para mandarla a todos los miembros del congreso norteamericano para que vean el riesgo que corren las empresas de ese país, y las de cualquier otro, que elijan operar en Venezuela. Ustedes dirán, "chico, si eres extremista". No soy nada más que racional, y además esta ley anuncia que la próxima hará lo mismo con los bienes privados, así que nadie está a salvo. El comunismo es un sistema integral de control social, del cual no se escapa nada, ni la ropa interior. A ver si se desayunan del país en el cual vivimos desde hoy. Pero ya que tengo fama de exagerado, veamos unos parrafitos de lo que pueden hacer los chavistas sin que se requiera intervención de un juez:

"Tomar posesión de los bienes y utilización de su respectivo medio de transporte, cuando se presuma fundadamente se haya incurrido en una conducta u omisión contrarias a lo previsto en el presente Decreto". Claro, "fundadamente" según lo que piense el chavista de turno.

"En aquellos casos que se trate de bienes de primera necesidad el Instituto podrá poner los mismos a disposición de las personas, a través del comiso inmediato de los bienes u otros mecanismos que se consideren pertinentes." Es decir, te lo quito y se lo doy al pueblo, con lo que veamos si algún empresario es gafo para volver a producir.

"Ocupación y operatividad temporal, la cual se materializará mediante la posesión inmediata, puesta en operatividad, administración y el aprovechamiento del establecimiento, local, bienes y servicios por parte del órgano o Ente competente del Ejecutivo Nacional". Se puede ocupar cualquier empresa y sacar a los dueños o gerentes del local, sin orden judicial, sino porque me da la gana. Y esta barbaridad es legal.

"Requerir el auxilio de cualquier fuerza pública cuando hubiere impedimento en el desempeño de sus funciones". Para que se entienda, el funcionario chavista puede llega con la policía, a golpes, o con pistola desenfundada, y hacer lo que le parezca en cualquier empresa, desde la Ford Motors hasta una panadería de la esquina.

Esto pasa cuando las leyes no se discuten en el congreso sino en un coto cerrado conocido como "Concejo de Ministros", que es lo mismo que pagarse y darse el vuelto, porque al permitirse al gobierno que legisle de hecho se anula la única defensa sólida contra el despotismo que se ha inventado: la separación de poderes. Se supone que en este esquema, quién manda no legisla, y quien legisla no manda, y quien juzga ni manda ni legisla. Así que los ciudadanos nombran un parlamento que elabora leyes, y el gobierno puede mandar pero solo de acuerdo a estas.

Al entregar el poder de legislar por decreto a una banda de trasnochados comunistas, el país ha auto-abolido de una sola vez la libertad, la propiedad privada y hasta la civilización. Esto es peor que Cuba, porque en Cuba ya están saliendo y nosotros estamos entrando. A mí me parece, estimados amigos, que hay dar un Golpe de Timón. Todo ciudadano debe considerarse movilizado y en estado de guerra para defender sus derechos humanos básicos: que comience la batalla. Lo que está sucediendo lo hemos venido advirtiendo desde hace años, y muchas otras voces igualmente. El comunismo no se detuvo con la pérdida del referéndum de Diciembre. Si se hubiera detenido no sería comunismo.

El totalitarismo solo se detiene cuando la gente está dispuesta a arriesgar su vida para salvar la patria. Si no lo están, prepárense para 50 años de comunismo o toda la vida en el exilio. Si fallamos, nos tocará que desempolvar un libro de historia y leer el reproche de su madre a Boabdil, el último Rey moro de Granada cuando huía al África y veía disolverse su palacio en la lejanía: "no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre".

Federico Alves
Noticiero Digital
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