03 agosto 2008

La roja Telesur no es la Cruz Roja

La cronista entiende que sería más importante, y sobre todo más fácil, escribir sobre el futuro del Banco de Venezuela en manos del quiebratodo de Miraflores, habida cuenta de su labor en el Banco Industrial, que ha perdido tres veces su capital, y los del Pueblo y de La Mujer, que exhiben una morosidad digna del récord de Guinness. Sería fácil reseñar los epítetos sobre "el impresentable" publicados por la prensa española tan pronto como les llegó la noticia. No se necesita tampoco mucha imaginación para suponer que los ansiosos ahorristas se habrán volcado sobre los cajeros del Venezuela, sabedores de que el Midas barinés convierte el oro en aserrín (por no decir la escatología que está en nuestra mente, amigo lector).



Añadiríamos el salto del ya estratosférico índice riesgo país y el impacto que tal decisión tendrá sobre el sistema financiero y el golpeado espíritu de ahorro de los venezolanos. ¿Cuántas escuelas y hospitales en ruinas podrían ser reconstruidos con el dineral que cuesta el banco, o las miles de viviendas para tantas familias pobres que confiaron en quien, a nombre del Estado que ahora es Chávez, se está apoderando de bienes que han producido particulares y que han sido fuentes de empleo independiente y de progreso en el país?

De atender la jerarquía informativa nos habríamos referido a la documentada y persuasiva intervención de Leopoldo López en el rojo teatro en que ha devenido el máximo tribunal de justicia, hoy instrumento para aniquilar a la disidencia. Tan contundente fue Leopoldo que el asustado Chávez inició una cadena de 3 horas, en la que al final lanzó el bombazo de la estatización del banco, a sabiendas de que los medios estarían privilegiando el tema financiero por sobre la obscena violación a los derechos políticos de los ciudadanos inconstitucionalmente inhabilitados.

Sin embargo, la cronista está decidida a recordar que Chávez y Telesur anunciaron hace días "posibles acciones legales ante la agresión del Gobierno de Colombia por el uso de su logotipo en la operación Jaque", a propósito del reconocimiento hecho por el ministro de la Defensa colombiano de que dos de los militares protagonistas de la admirada tarea de rescatar a los 15 secuestrados, se hicieron pasar por camarógrafo y reportero de ese canal. En el comunicado de Telesur se miente con autoalabanzas así: "compromiso de informar oportuna y verazmente"; "rigurosidad y honestidad son los cimientos de la labor cotidiana de Telesur"; "ejercemos nuestra labor de manera ética y responsable". Y el párrafo que conmovió al presidente del Colegio de Periodistas: "Semejante irresponsabilidad constituye un peligro para la vida de profesionales inocentes , precariza (sic) su seguridad y así atenta contra el derecho universal a la información (... ). Suplantar a periodistas en una operación militar es (... ) tan grave como suplantar a la Cruz Roja Internacional".

Quienes por oficio tenemos que ver hasta Telesur, podemos demostrar que ha sido el instrumento promotor y defensor de todo cuanto grupo terrorista opera en el continente, y en particular de los narcotraficantes, secuestradores y asesinos de las FARC, cuyos jefes tienen en Telesur su vocero. Desde allí se arremete contra los gobiernos democráticos (Colombia, Perú, México y otros) que no se han plegado a los caprichos políticos de Chávez. Telesur tuvo la exclusividad en el rescate de Clara Rojas, ha estado numerosas veces en los campamentos de las FARC y conoce sobradamente sus guaridas en Colombia y Venezuela. La grotesca performance de Timochenko para anunciar la muerte de Marulanda (otra exclusiva) fue grabada en Venezuela con cámaras de Telesur, el mismo canal que esta semana difundió una larga entrevista con Iván Márquez, del secretariado de las FARC (hecha también en Venezuela) en la que ensalza la lucha armada, compara varias veces a Marulanda con Bolívar, sin que el reportero rechistase, ni preguntara sobre sus actividades de narcotráfico y secuestro. Tan elogiosa fue la entrevista que la transcribieron las agencias de las FARC (ANNCOL) y la roja-rojita ABP en diez largas páginas.

Que en la operación Jaque se simulase con éxito la presencia de un camarógrafo y un periodista de Telesur constituye prueba de que sus cámaras son el pasaporte para acceder a las FARC y ganar su confianza. El rescate no habría sido posible con el logo de Globovisión, de TVE, ni siquiera de Venevisión. Así que cuando Echeverría dice a nombre del CNP que se "dejó en la indefensión a los periodistas de Telesur (... ) que han sido heridos en su integridad profesional" y "condena contundentemente al ministro Santos de Colombia", está llevando el agua para el molino de quienes, desde Telesur y Miraflores -que son la misma cosa- están apoyando el terrorismo, triturando la Democracia y acabando con el periodismo plural.


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