17 agosto 2008

Los pueblos se equivocan y lo pagan carísimo

Puede que Mario Vargas Llosa tenga un corazón y un cerebro tan político como literario. Con la misma pasión con la que habla de letras se refiere a gobiernos y pueblos, y es implacable con cualquier asomo de autoritarismo. Anoche, en una sala del Centro Cultural Trasnocho, reiteró su posición en pro de la democracia y advirtió que los países tienen los gobiernos que eligen y éstos se mantienen hasta que los mismos pueblos deciden lo contrario.

El escritor peruano ofreció una rueda de prensa en una muy fugaz visita que realizó a Caracas, para asistir como espectador a una función de Al pie del Támesis, obra con la que el Grupo Actoral 80 celebra su 25° aniversario, dirigida por Héctor Manrique y con la actuación de Carlota Sosa e Iván Tamayo. Durante el acto le fue anunciado por el rector de la Universidad Simón Bolívar, Benjamín Scharifker, que se le conferiría el doctorado honoris causa, el próximo 8 de diciembre.

En la conversación no evadió el tema político venezolano, latinoamericano y estadounidense. Dejó clara su oposición al actual Gobierno venezolano aunque le reconoció la legitimidad inicial de haber sido escogido democráticamente, sistema político que le parece el más perfecto para cualquier sociedad.

"El caso de Venezuela es muy interesante porque quienes gobiernan fueron escogidos por los propios venezolanos. Los pueblos a veces se equivocan y lo pagan carísimo. Eso debería servir de escarmiento para no recaer en el error. A mí me espanta ver ejemplos tan flagrantes de lo que significa el autoritarismo y que aún haya sectores que creen que es el camino del desarrollo. El mejor sistema que puede tener un país, con todas sus imperfecciones, es la democracia".

Contempla la reciente evolución de la izquierda en Latinoamérica con cierto optimismo. Piensa que el modelo de izquierda anacrónica, tradicionalista y represora, es la que menos réplica tiene en el subcontinente. De hecho, apenas la considera en Venezuela, Cuba y Bolivia pues "incluso en Ecuador, el mismo pueblo lo ha impedido". Considera que hablar de "un vuelco a la izquierda en América Latina" es una visión "pesimista".

"Por primera vez hay una izquierda que se juega la carta de la democracia. Eso ha fortalecido el sistema, como ha ocurrido en Chile y Brasil. El caso de Venezuela es distinto, porque el Gobierno venezolano no cree en la democracia como tal, sino en una democracia autoritaria, que restringe libertades y que sigue una política económica que ha fracasado en todo el mundo. No existe un solo caso en el que una política centralista, intervencionista y estatizadora haya traído beneficios. Por eso cayó la Unión Soviética, por eso China dio un vuelco tan increíble y por eso es que Cuba es un país misérrimo. Aquí tampoco va a triunfar. Con un mínimo de lucidez cualquiera se da cuenta que esa política conduce al fracaso, al empobrecimiento y a la corrupción".

Obama, el distinto

A Vargas Llosa no le disgusta ninguno de los dos candidatos de Estados Unidos. Sin embargo admitió que, "puesto a elegir, optaría por (Barack) Obama".

"Sería bueno para Estados Unidos y para el resto del mundo que ganara Obama, quien es un gran orador, pero no al estilo latinoamericano, sino de ideas y argumentos, con experiencias concretas y quien, a pesar de salir de una comunidad históricamente discriminada, no adelanta un discurso de resentimiento ni de victimismo sino de que hay que actuar".


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