29 noviembre 2008

Chávez contra Rosales (21)

"Me investigan desde el 2000 y no me han encontrado nada"

A las once en punto de la mañana entraron en materia, quince minutos antes había llegado el interpelado. Fueron ocho horas consecutivas de preguntas y repreguntas sin descanso. La jornada por largo rato dio la impresión de estar ante una criollísima representación del cuento del gallo pelón. Los diputados oficialistas lucieron descoordinados y una y otra vez formulaban las mismas preguntas a las que el interpelado respondía con las mismas evasivas y laconismo.

Al final de la jornada, a las siete de la noche, el interpelado denunció haber acudido "con los ojos vendados", pero dijo que aceptó hacerlo "porque no tengo nada qué esconder".

Los diputados miembros de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional y el gobernador del Zulia, Manuel Rosales (UNT), acompañado de una decena de asesores, incluyendo su sucesor recién electo, Pablo Pérez, abordaron tres denuncias que se hacen al mandatario: el haber contratado ilegalmente a través de la Lotería del Zulia con una empresa que tiene objeciones del Seniat; la donación presuntamente ilegal de un vehículo al jefe de la Policía del Zulia y la presunta adquisición del recién electo alcalde de Maracaibo de propiedades con dineros mal habidos. Pero horas más tarde, las preguntas hacia el gobernador derivaron hacia los incumplimientos de la ejecución de los fondos del Fides y la mortalidad materna, entre otros temas.

El clima durante el intercambio fue tenso y hasta descortés, como fueron las varias intervenciones de los diputado Alberto Castelar y Mario Isea, que demostraron su animadversión personal hacia el interpelado. Tampoco faltaron los roces entre el presidente de la Comisión, Julio Moreno (PSUV) y sus colegas, quien la mayor parte del tiempo se limitó a ceder los turnos de palabra y a interrumpir el desarrollo de las preguntas y respuestas, al punto que en algunos momentos se hacían ininteligibles al quedar truncados los argumentos, más allá de la debilidad de los mismos.

Incluso, Moreno llegó a decir ante la expresión de insatisfacción de una diputada por un alegato de Rosales que "la respuesta no es para satisfacer a quien la realice (la pregunta) sino para ayudar a la investigación".

Fue en el tercer punto de la comparecencia cuando Rosales se mostró más combativo y hasta lució más cómodo.

A las 4:29 de la tarde se inició el ciclo de preguntas por los bienes particulares del gobernador. A lo largo de la interpelación, Rosales denunció repetidamente la violación de sus derechos constitucionales al citársele sin habérsele informado debidamente sobre el objeto de su comparecencia y a sus asesores no se les permitió hacer uso de la palabra. Los diputados, particularmente el presidente del cuerpo, negaron el señalamiento, pero al abordar el tema más delicado, sobre el presunto enriquecimiento ilícito, el diputado Libes González sólo introdujo a Rosales: "Hay unos videos donde aparecen una serie de adquisiciones donde usted aparece involucrado. ¿Cuál puede ser su respuesta?".

Ante esa generalidad, Rosales dijo que respondería en atención a los asuntos de los que se había enterado a través de los medios y se disparó una reláfica sobre cómo adquirió una finca de 319 hectáreas, cuyo primer lote compró en 1975 y su labor en la compra venta de ganado para el engorde.

"Yo he trabajado desde muy joven (&) Yo no he vivido sólo de mi cargo de maestro, diputado o alcalde", dijo Rosales quien aseguró: "A mí me vienen investigando desde el año 2000. Han ido a todas las tierras donde tengo ganado en potreraje y no han podido encontrar nada malo, porque no hay nada malo (&) Yo no tengo propiedad en ninguna otra parte, lo que tengo está en Venezuela", añadió respecto a presuntas propiedades y negocios en Orlando y Miami (EEUU).

Los muchos detalles dados por Rosales sobre sus bienes y los manejos de sus hijos que viven en el exterior -"tengo dos pitiyanquis"- fueron interrumpidos por el presidente de la Comisión, quien consideró que ya la pregunta estaba satisfecha, no sin la protesta del interpelado, que una vez más consideró que se le coartaba su derecho a la defensa.

Para apoyar su investigación, los diputados hicieron uso de una de las grabaciones ilegales divulgadas por diversos medios de comunicación oficiales, en la que una voz que, presuntamente es la de Rosales, ordena a un subalterno no identificado, hacer transferencias de dinero al exterior. Ante esto, Rosales afirmó que el no respondería a ninguna pregunta que se basara en elementos al margen de la ley.

Insistió el interpelado en no responder "acusaciones en el aire" y, particularmente, cerca de las siete de la noche, se negó a responder a Geovanni Peña sobre regalos en dinero y joyas (relojes) hechos a particulares.

"El que viola la ley es usted, usted está en flagrancia, viola los derechos humanos haciendo uso de grabaciones ilegales", insistió Rosales.

El Universal

“Quieren lincharme políticamente porque les ganamos las elecciones en el Zulia”

Caracas. Manteniendo la cordura y el buen humor Manuel Rosales, gobernador en funciones del estado Zulia, dijo ayer desde la Asamblea Nacional (AN) en medio de un bombardeo de preguntas repetitivas, que el Gobierno lo que buscaba era “lincharlo políticamente” porque perdieron las elecciones en esta entidad.

“Esto es una manipulación para sembrar sombras porque andaban en el afán de ganar el estado Zulia, porque hay una política de criminalizar y meter preso a todo el que piensa distinto a la revolución”.

Durante su interpelación en la Comisión de Contraloría, a la que se incorporaron todos los diputados del Zulia, el alcalde electo de Maracaibo se defendió con documentos en manos y su equipo de asesores de las denuncias en su contra sobre la presunta adquisición de bienes mediante testaferros, el supuesto fraude fiscal a través de la Lotería del Zulia y la donación de una camioneta a Jesús Cubillán, comandante de la Policía Regional.

En este último punto, Rosales aprovechó para comparar la donación de vehículos de la Policía Regional que estaban fuera de uso que hizo a funcionarios de esta institución como incentivo, con los regalos que ha hecho el presidente Hugo Chávez a varios países. “Por amor a Dios y por amor a La Chinita, ¿qué dirá la gente que ve cómo regalan barriles de petróleo y dinero a otros países y a mí se me interroga por un carro chatarra?”.

El Gobernador reconoció que sí hubo una donación de 208 vehículos y 40 motos a efectivos de la Policía Regional, como parte de un plan social, en vista de que dichas unidades estaban inservibles para funcionar como patrullas, y destacó que ésa fue la herencia que le dejó Francisco Arias Cárdenas. Aclaró que todo se hizo bajo el marco legal, con la respectiva desafectación y desincorporación para luego a través de un decreto avalado por la Gobernación, la Contraloría y la Procuraduría, proceder al sorteo que estuvo en manos de una comisión designada para tal fin, la cual evalúo factores como disciplina y años de servicio.

Pero la presunta irregularidad en este caso estaría en la negociación de opción a compra que hizo Jesús Cubillán 10 meses después de haber recibido una camioneta, considerando que el decreto establecía que las personas favorecidas con la donación no podían vender los bienes hasta 10 años después. Rosales hizo gala de su informalidad y respondió: “¿Cómo ando yo atrás de todos esos carros y todos esos señores?”.

El diputado Juan José Molina advirtió que la Asamblea Nacional no era un tribunal de inquisición y se estaba poniendo al escarnio público al gobernador Manuel Rosales, a quien se le debía respeto, y coincidió con su apreciación de que no podía monitorear el destino de cada uno de los vehículos que donó. “Si el Gobernador dona becas educativas no puede andar atrás de cada uno de los estudiantes a ver quién estudia y quién no”.

Sobre el caso de la Lotería del Zulia el Gobernador dejó claro que una vez el Parlamento aprobó la ley Nacional de Loterías procedió a liquidar la institución para cumplir con el mandato de la ley, y se le prescindió el contrato a Alpha Lotery para conceder la negociación a Play Text, lo cual quedó en suspenso esperando el aval de la Comisión Nacional de Loterías (Conalot), la cual nunca se pronunció.

Con relación a la supuesta evasión fiscal que habría cometido Alpha Lotery, explicó Rosales que fue únicamente un reparo, sobre el cual el Seniat nunca le notificó a la Gobernación.

Manuel Rosales respondió a la mayoría de las preguntas que le hicieron, aunque de manera repetitiva sobre un mismo asunto; sin embargo, los diputados no quedaron conformes porque -según Calixto Ortega y María de Queipo- las respuestas eran difusas y poco concretas, a lo que contestó que el mandatario regional había acudido porque en esta ocasión sí se cumplió con el plazo establecido por la ley, pero dejó claro que le estaban violando sus derechos porque no le hicieron llegar los documentos sobre las denuncias que se le estaba acusando.

“Si la comisión me hubiera entregado los documentos y los soportes pudiera responder, pero no me entregaron nada. Están violando mis derechos porque no me pueden entregar esos documentos aquí para que yo responda a la carrera (…) Yo vine aquí con los ojos vendados, sólo con lo que he visto por los medios de comunicación, pero como no tengo nada que esconder vine aquí porque sé que tengo la verdad”. Dicen que el agua no se le niega a nadie, pero a Rosales casi le niegan el café, pues tuvo que pedir el mismo Gobernador que la repartición de café fuera equitativa, ya que a él no le habían dado.

La Verdad
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