19 diciembre 2008

¡Estamos enmiendados!

Para la fecha, y hasta que se demuestre lo contrario, estamos enmiendados. Eso quiere decir que el régimen boliburgueriano y socialista del siglo XXI tiene todas las de ganar el día de febrero que realice su referendo.

Lo contrario sólo lo piensan y conciben quienes llegaron al convencimiento, por ingenuidad o negociación-complicidad, de que aquí quedó excluido el fraude de las contiendas electorales. Y que el 02D-07 y el 23N-08 brillaron la pulcritud y el digno ejemplo que dio el CNE.

Se pone a un lado que este proceso ha decidido jugarse todo su capital "democrático electoral". Y esto se hace cuando se está muy seguro del triunfo por una u otra vía. Algo que sólo parece estar claro para el oficialismo-corrupción del siglo XXI.

Para sus adversarios, el venidero es otro proceso electoral que permitirá acercarse más a la piñata del poder que "más temprano que tarde le será arrebatada a este comunismo". Los puntos que siguen están destinados a ese debate.

1.- Aquí por un lado se habla de régimen autoritario, militarista, tiránico, totalitario y hasta fascista. Por otro se le tiene como un gobierno de amplitud que permite el libre juego democrático, la libertad de expresión, las elecciones libres y la igualdad ante la ley. Un cuadro político que al mismo tiempo es todo lo contrario.

2.- ¿Y por qué las dos partes que juegan a la trampa de la polarización no precisan los contenidos ideológicos y políticos de sus acciones? Aquí el juego a la confusión paga los mejores dividendos.

3.- La posición ideológica del oficialismo es una mezcla de positivismo, liberalismo, neoliberalismo, marxismo, keynesianismo, socialismo, autoritarismo, militarismo, cesarismo, totalitarismo, fascismo. Todo recubierto con un creciente barniz de democracia y libertad.

4.- Esto es lo que hemos llamado en otras oportunidades la ideología del gran vacío. Una incoherente superposición de partes, o ideología sándwich, que sólo se integran en torno a una sesuda consigna: ¡Uh Ah!, base y fundamento del socialismo bolivariano del siglo XXI.

5.- Un régimen que hace suyo un socialismo bolivariano que sólo está en la mente del GP y que es anterior a Marx y Engels. La proposición que hace Bolívar el año 19 en Angostura sobre la "desigualdad natural" que se salva con una "igualdad ficticia" se considera como la máxima expresión de un pensamiento socialista. La intención es muy clara: tomar al mayor de los héroes como gran mampara para adelantar el socialismo revolucionario y salvador.

6.- En 1998, sin embargo, el GP afirmaba (ABM, Habla el comandante) que no podía ser marxista porque nada conocía de esa doctrina. Pero en diez años de desgobierno se convirtió en un dirigente con una alta y sólida formación marxista. La única y solitaria voz con ese pensamiento en su organización. No hay otro cuadro que siquiera mencione esa corriente de pensamiento.

7.- En general, aquí prevalece el positivismo del siglo XIX, del cual no se ha podido desligar ni siquiera el marxismo. Marchan juntos en la exaltación de dioses, héroes, caudillos, "gendarmes necesarios" para el control y dirección de la sociedad. La llamada "doctrina revolucionaria" termina siendo una simple cobertura o intento de actualización.

8.- Por esto hemos sostenido que aquí sigue mandando Juan Vicente Gómez, el gendarme positivista que todo lo pone y dispone. El centro y administrador de todos los poderes. La instancia única que se vuelve fuente de inspiración para aspirantes y ejecutantes en el terreno de la democracia y la dictadura.

9.- Por ello, la propuesta de la enmienda es del mismo Gómez que actúa hoy por medio del GP. La misma ambición de poder y el mismo sentirse indispensables. Y con ello se pretende corregir el sinsentido de ponerle limitaciones a la voluntad del todopoderoso. Su designio es seguir gobernando hasta que quiera.

10.- Y para ello tienen que estar adecuadamente estructurados los mecanismos de elección. El salvador debe contar con un CNE dispuesto a privilegiar a quien está llamado a ejercer oficio de benefactor de una sociedad. Es un insoslayable deber de patria.

11.- El problema radica en que "las oposiciones" no se deslindan de esa actuación. Por el contrario, legitiman el mecanismo de fraude que le ha sido impuesto a este ex país, materialmente desde 1999.

12.- Se lleva a la gente a confiar en un organismo del cual se ha sido cómplice. ¿Qué ocurrió en 02D-06? ¿Perdió Rosales las elecciones en las cuales iba a "cobrar"? ¿Se ganó el 02D 07 por 10 mil votos como dice el GP, con un millón 800 mil votos por escrutar? ¿Se pasó el 23N-08 al "reino de la pureza electoral"?

13.- Si todos esos resultados son ciertos, habría que aceptar que este es un ex país ganado por el chavismo y la reelección indefinida vendría a ser su lógica consecuencia. Si no lo son, las oposiciones están obligadas a un deslinde-definición. Y de eso se trata a la hora de la actual enmienda.

14.- Cuando este régimen lanza su "operación en caliente" lo hace porque tiene cuadrados todos los escenarios. No es verdad que este régimen socialista del siglo XXI va a correr el riesgo de una derrota que podría significar el fin de la "revolución bolivariana".

15.- Este régimen positivista petrolero sabe que se lo está jugando todo y por ello ha hecho las inversiones necesarias y ha tomado las providencias a nivel de CNE que le garanticen su holgado triunfo, sin que nadie pueda hacer acusación de fraude.

16.- El 02D-07 y el 23N-08 no hubo señalamientos en ese sentido por parte de "las oposiciones" que afirman haber obtenido "victorias importantes". De modo que el referendo de febrero 09 ya es inobjetable.

17.- ¿Y qué ocurriría en el supuesto, por los momentos negado, de que se produjese la derrota de la revolución? ¿Los boliburguerianos le devolverían el mando-poder a sus congéneres de la cuarta? ¿Se arriesgarían a un ajuste de cuentas? Este sería un escenario de violencia abierta y de pronósticos impensables por lo pronto.

18.- La derrota del "proceso" en el referendo 09 y en las presidenciales del 12 pondría fin a una "revolución" que ha dicho hasta la saciedad que vino para quedarse. Por ello el oficialismo defiende sus posesiones con todos los medios a su alcance para hacer de la enmienda un imperdible.

19.- Y mientras no se produzca aquí un deslinde que determine quienes están verdaderamente de un lado u otro, permanecerá la situación-estado de complicidad que mantiene abiertas todas las posibilidades a las más miserables negociaciones.

20.- Sólo con el protagonismo de un nuevo actor de visión y estructura colectiva se podrá impulsar y realizar la otra política, la que sea capaz de sustituir, por vías verdaderamente democráticas, la carga de pasado que hoy pisotea y hunde cada vez más este ex país.

Agustín Blanco Muñoz
El Universal
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