09 marzo 2009

El muro...


Hay semanas que pasan así como quien no quiere la cosa, por debajo de la mesa. Días nulos. "X" pues, como dicen los jóvenes. Pero hay otras que aunque no se digieren completamente tienes la sensación de que pueden cambiarte la vida de manera definitiva. Esta que recién concluye es una de esas...

Digamos que ya no son sólo palabras. Ya no se trata de un gesto altisonante de quien grita más alto que el resto y quiere imponer su visión de la Historia, del país y del mundo. Ya no son las amenazas e insultos que a estas alturas muy pocos responden, quizás por algo de miedo o por mucho de hastío. Ya pasamos a otra fase, la que por cierto, cuando muchos advertíamos que vendría nos decían el típico "yo no creo" que tanto daño nos ha hecho al provocar el efecto "cocinados a fuego lento" sin que nos demos cuenta.

Por una parte, el perfil del nuevo viejo gabinete, habla de la "talibanización" del proceso. Los más duros, los más radicales, para los "frentes" de batalla. Un ministro encargado de "intervenir" en primera instancia y, posteriormente, expropiar los "medios de producción" que se le pongan entre ceja y ceja al líder. Arroz, harina, papel higiénico, azúcar y aceite son los primeros de una lista de rubros que tendrán que producirse así sea con pérdidas so pena de "te tomo la empresa y te la cancelo con papeles". O lo que es lo mismo un "te lo pago cuando la rana eche pelos" y por los vientos que soplan con el precio actual de los bonos es casi como decir que te entrego billeticos de monopolio".

Por otra parte, pareciera que se cuecen ciertas habas en la Fuerza Armada rojo rojita bolivariana. Se cayeron las apuestas con el general González González a quien como premio de consolación le dieron un grado mayor pero inexplicablemente pasó a la "honrosa situación de retiro" cuando lo daban por el seguro sucesor del General Rangel. Algo pasó allí. Para quienes somos civiles nos faltan piezas para armar este rompecabezas pero lo cierto es que el líder pasa a tomar el control total de la institución castrense al minimizar al ministerio de la Defensa y dejarlo sólo como un ente administrativo.

En el camino se intervienen clubes en el Litoral Central en un gesto que pareciera más efectista que efectivo porque en la práctica están afectando a muchos boliburgueses que son los nuevos dueños de las acciones.

Pero por si fuera poco en este cuadro, está la sensación de un volcán a punto de explotar por parte de trabajadores oficiales y contratistas. "Con hambre y sin empleo, con Chávez me resteo" fue sólo el eslogan del tiempo de las vacas gordas.

Ante la crisis Chávez decidió acelerar y hacer realidad su muy particular y alcanforado sueño socialista. El detalle está en que tiene un muro en frente. El desenlace está por venir...


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