12 junio 2009

Tanta frustración por doquier

Los escuálidos, o la quizás incipiente oposición, no han llegado a mucho durante una década, por lo cual es natural que sientan una gran frustración. Los chavistas tampoco han logrado esa mejoría sostenible que les pueda traer algo de tranquilidad, así que frustrados agresivamente defienden a su líder para no sentirse unos desnudados estúpidos.

Los líderes impuestos por el Gran Hacendado de turno, ni tienen la capacidad ni el poder autónomo para merecer un cargo que valga la pena merecer, por lo que frustrados consuelan sus egos echándoselas de importantes y satisfaciendo sus deseos materiales…. Y frustrados es poco. Recientemente vi por la televisión oficial las declaraciones de uno de los papaúpas del chavismo. La amargura y la tristeza que reflejaba esa cara indicaba que por lo menos la alegría de vivir ya se la habría quitado Dios. A cuenta de qué alguien acepta desperdiciar así la vida que Dios le ha dado me resulta muy difícil de entender. La tentación de largarse bien lejos con sus cachivaches y sus familias, a ver si salvan algo, a ver si sus nietos un día podrán regresar a su país, como ya tantos otros papaúpas y papaupitas han comenzado hacer, de seguro le impide dormir tranquilo.

¿Y el Gran Hacendado de turno? Frustrado es poco. Los resultados de esta dizque revolución, considerando los recursos a su disposición y las expectativas que él creó, son de una mediocridad tan inmensa que solo pueden ser vendidas como aceptables callando cualquier otra posibilidad, lo cual lo busca silenciando a esos medios que su propio discurso han hecho importantes. ¿Cuál sería el rating de Globovisión con un gobierno serio? El Gran Hacendado puede que siga creyendo que con solo él ordenarlo el mundo le obedecerá, pero ya sus ojos buscan ver si los que se sacan fotos con él le ponen unos cuernos tras su cabeza, distanciándose.

¿Ustedes saben cómo funcionan los carros híbridos? Tiene dos motores, uno de combustión y uno eléctrico y cuando frena acumula la energía del frenado en las baterías. Imagínense si en Venezuela de una manera igualmente creativa se lograse generar algo constructivo con la tanta frustración que existe por doquier, en lugar de generar esa agresividad que solo puede terminar en tragedia nacional.

Qué maravilla fuese si las resultas petroleras se entregasen directamente a los ciudadanos, en partes iguales, para así eliminar de cuajo la principal fuente de frustración de nuestro país, o sea lo poco que nuestros gobiernos logran sembrando ellos el petróleo.

De nuevo, no les hablo de oficialismo por cuanto el Gobierno ha demostrado ampliamente el no estar interesado en actuar de manera oficial, así como no les hablo de oposición ya que para mí una verdadera oposición política es la que siempre antepone las propuestas a las protestas.

¿Significa esto que no apoye los esfuerzos por la unidad de la "oposición"? ¡Por supuesto que no! Los apoyo de todo corazón. Es solo que hago todo lo que puedo para que esa unidad tenga como horizonte no solo una oposición unida sino un país unido. La mejor siembra del petróleo es la que ayuda a reunirnos a todos para de nuevo ser una nación de verdad, en lugar de esta grotesca mueca de país. Un país dividido seguirá siendo siempre un país dividido, hasta cuando sea un país unido.

Per Kurowski

El Universal

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