09 junio 2009

Triste final para una historia feliz

En 1966 nació un niño. La Favorita Miranda, C.A. fue una empresa creada por inmigrantes italianos que vinieron y creyeron en Venezuela.

Con el pasar de los años, y regado con el sudor y noches en blanco de mi abuelo la empresa fue creciendo. Presidentes pasaron, el hombre llego a la luna, llegó la computadora, el celular... y la empresa siguió creciendo. En 1990, ese niño que ya había crecido, parió Agropecuaria La Batalla, C.A. Ubicada en el Estado Barinas, a 100 km de la cuna de esta mediocre revolución, allá donde los llanos occidentales se cortan por el paso del Rio Apure, allá nació Agropecuaria La Batalla, C.A.

Mi mama y mi tía, mis primas, mi hermana y yo, pagamos con días, meses, años de ausencia de nuestros padres, ahora capitanes al mando de ese barco que mi abuelo les heredó.

Cada minuto fuera de casa tuvo su recompensa, y ese niño creció, fuerte y sano, vigoroso, de la mano de su madre, hasta convertirse en una importante industria láctea en el país.

En el año 2006, fueron procesados mas de 31 millones de litros de leche en nuestras instalaciones, provenientes de los estados Apure, Barinas y Portuguesa. Ese mismo año, mi tío fue secuestrado dentro de las instalaciones de la planta.

Estas 2 empresas alimentaron en cuerpo y alma a 3 generaciones de mi familia, estas 2 empresas encarnan todo el esfuerzo, deseo de superacion y tezón de unos sicilianos tan testarudos como visionarios que decidieron invertir en este noble país. Estas 2 empresas enfrentan hoy su inminente fin, ahogados por la bota que aplasta sus gargantas.

Desde hace 3 dias hoy, lunes 1 de Junio, nuestras instalaciones estan siendo ocupadas por efectivos de Ejercito Venezolano, funcionarios de la Gobernación del Estado Barinas e Indepabis, sin que haya de por medio un acta, una minuta, un sólo documento que sustente de alguna manera tan abusivo acto de ocupación y usurpación.

Es un triste final para esta historia, pero como reza el dicho: "Si nada le cuesta, hágalo fiesta".

Ese parece ser el lema de esta rancia revolución.


ORIANA LEOCATA
oriana.leocata@gmail.com

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