05 septiembre 2009

Cállense todos

Silencio, por favor. Voy en un vuelo lleno de venezolanos de Houston a Caracas y todos hablan de lo mal que está el país, del horror de regresar y de que Venezuela no sirve para nada. Por Dios, ¿por qué no se callan? Para quejarse de todo me basto y me sobro yo solito.

Yo no quisiera regresar a Venezuela, pero no porque no quiera a mi país o no me gusten las arepas, nada de eso. Yo quisiera quedarme en Estados Unidos porque allí vive mi novia y yo la amo y uno no quiere vivir separado de la persona que ama, ¿verdad? Pero sólo me quedaría por eso y nada más.

Como no puedo tengo que regresarme y dar lo mejor de mí todos los días en mi país. Pero en este momento necesito que se callen todos. Necesito que se calle el Presidente y deje de lado las cadenas que pueden llegar a ser tan perturbadoras. Necesito que se calle un rato Mario Silva (aunque tengo que confesar que a veces veo La Hojilla para reírme un rato), necesito que guarde silencio El Ciudadano, pues también me pone nervioso. En fin, necesito que se callen por un momento todos los factores políticos que hacen vida en este país.

Necesito, con urgencia, que se callen los panas que hacen vida en el Twitter, el Facebook y demás redes sociales virtuales, necesito que dejen de protestar por esas vías. Si van a protestar, háganlo de verdad, no mandando mensajitos o cadenas. ¿Marcha mundial contra Chávez? Por favor, y luego de eso ¿qué?

Necesito que se callen todos, que cierren la bocota un rato y que abran la mente. Necesito que se callen y se pongan a pensar cuál es la mejor manera para arreglar el desbarajuste que tenemos en este país. Chavistas y no chavistas, si nos callamos un rato y pensamos, podemos sacar muy buenas ideas. Vamos, silencio, probar no cuesta nada.

Andrés F. Schmucke G
Publicar un comentario