07 septiembre 2009

¿Profecía autocumplida?

El jueves pasado se evidenció el caos que tantas veces se ha anunciado. De hecho, no era la primera vez que sucedía en el último mes. Cuarenta por ciento de Caracas afectada y más de 10 Estados del país también. Sabemos lo chocante, fastidioso y nada grato para el que lo recibe tener que aguantar el "tiqui tiqui" del manido "yo te lo dije", pero en el caso del servicio eléctrico no queda otra, porque bastante se advirtió que la neoestatización y toda la historia de la falta de mantenimiento en el sector traería como consecuencia esto que estamos viendo y viviendo. ¿Qué dijo entonces el régimen? Lo típico: es una campaña mediática. ¿Consecuencias? Buena parte del país sin luz y el respectivo "pandemónium" que esto genera.

Pero el "yo te lo dije" que pudiéramos repetir casi a manera de "antimantra" por el estrés que representa, también se puede aplicar para muchísimas cosas, las cuales han sucedido y continúan pasando no sólo por testarudez ideológica, por sectarismo al no querer escuchar ideas de gente valiosa que da sugerencias al Gobierno, sospecha de "guisos" al contratar con gente poco calificada o el colocar a fichas de partido más que a personas preparadas para los cargos. Así las cosas tenemos una red hospitalaria en el piso con esa nueva y patética figura de las parturientas itinerantes. Mientras tanto construimos hospitales en Uruguay. Yo te lo dije.

Un cuadro de inseguridad en el que vivir ya es una hazaña y en el que se dan casos tan crueles como el asesinato del niño de cuatro años en Guatire. Caracas es la segunda ciudad más peligrosa del mundo y el Gobierno no hace nada. Yo te lo dije.

Las políticas económicas lucen equivocadas con una inflación galopante un control de cambio cada vez más asfixiante que está llevando al desmantelamiento del aparato productivo. Yo te lo dije.

La producción petrolera en merma, con problemas en las refinerías hasta el punto que estamos importando gasolina según comentan algunos analistas. Yo te lo dije.

Las carreteras destartaladas, las calles sucias, las escuelas en el piso, los servicios de agua y comunicación cada vez peor, las viviendas escasas y caras y la expectativa de que la situación mejore se ve muy lejana porque no hay propósito de gobernar. Yo te lo dije.

Lo único que parece tener claro el régimen es que ante la barrena en la opinión pública lo que les queda es la represión, hecho que los aleja más de los estándares democráticos. Ya a estas alturas se habla de la "democracia venezolana" en tono irónico. Yo te lo dije.

Todas estas cosas se le han dicho al Gobierno hasta el cansancio, pero de nada ha servido. Tal vez lo que están buscando es que se cristalice una suerte de profecía autocumplida de su propio fracaso y enmarcarlo todo en un manto de victimización que los haga trascender como los nobles autores de otra revolución incomprendida y truncada. Yo te lo dije.

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