19 enero 2010

El sabio que sí sabía

Aquí no se mueve ni una hoja sin que yo lo sepa" ¡Con razón dicen que la lengua es el castigo del cuerpo! Y miren que el hombre habla y habla y habla. De hecho, es lo único que pareciera hacer con creces porque a la luz de los acontecimientos términos como "gestión", "gerencia", "servicio público" e incluso "trabajo" son acepciones que no cuadran con la evaluación que cualquier ciudadano puede hacer (chavista o no) al cabo de estos años. Resulta que llegó el momento del colapso y ya (aunque lo ha intentado) no puede culpar a los gobiernos anteriores porque son los de él mismo (casi dos períodos según la actual Constitución y dos de la muerta). Bastante que se expresó, fueron incontables las veces que se advirtió y ¿qué decían?, "esos son los mismos profetas del desastre de siempre" y así el destino nos alcanzó. En una "potencia energética" como él mismo lo ha definido, estamos a sólo cien días del colapso eléctrico.

La conclusión que cualquier mortal puede sacar es que no tienen ni la más peregrina idea sobre qué hacer. Que todo pretenden resolverlo de manera cuartelera y con puro voluntarismo. "Yo ordeno. Yo mando. Yo digo y el peor de todo el "a mí se me ocurre" por lo general de madrugada e insomne". ¿Planificación estratégica? ¿Mantenimiento? ¿Inversión? Nooooo, eso se lo dejamos a los "tecnócratas", a los "meritocráticos".

Una revolución no puede perder tiempo en buenas gestiones de gobierno sino en hacer "tierra arrasada" con todo lo establecido y agarrarse como una garrapata al poder por el poder mismo, ya no para la transformación de la sociedad como inicialmente llegan a los palacios presidenciales, sino para beneficio de unas elites distintas a la anterior, sí, pero con los mismos "vicios burgueses" que tanto criticaron del antiguo régimen.

En definitiva, que no hay excusa, que ahora de nada le vale hablar de su "sabiduría" para reconocer los errores, que con botar a un solo ministro no se lava la cara porque ya van casi once años ¿Y dónde estaba él? Y además ¿quién se encargaba antes del tema eléctrico, no era el Ministro de Energía? Y ya en tiempo reciente, horas antes del colapso en Caracas por el alucinado método de racionamiento, ¿no lo defendió a capa y espada? ¿O fue que se enteró esa misma noche de lo que se iba a ejecutar?

Entonces, en qué quedamos ¿sabe lo que pasa hasta el más mínimo detalle o no? Está atrapado entre las consecuencias de su pésima gestión y la necesidad ahora de "remendar el capote" con medidas impopulares y pésimamente ejecutadas.

Sabe que tiene que hacer algo, pero todos los caminos lo conducen al callejón sin salida del desamor colectivo. Ya el responsable es él. Todas las encuestas lo tienen en la mira. No hay escapatoria.

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