07 junio 2010

Fin del ejército profesional

Hugo Chávez se ha declarado "marxista" y en el último año ha acelerado el proceso de expropiaciones de industrias, bancos y empresas privadas, al tiempo ha promovido un cuerpo de leyes que enfilan el país hacia el proyecto socialista. Muchas de estas acciones contravienen la Carta Magna y algunas de ellas fueron rechazadas en la votación soberana el 2 de diciembre de 2007 cuando se propuso la reforma constitucional.

Esos cambios inconstitucionales, tanto en lo jurídico como en los hechos, han tenido un actor fundamental, la Fuerza Armada Nacional, institución sin cuyo aval no sería posible conducir al país por el camino al que lo ha llevado el presidente de la República.

De un Ejército profesional al servicio del Estado para la defensa, a un componente armado devenido en milicia al servicio de un proyecto político, Hugo Chávez ha realizado una "transmutación" del componente armado para garantizar su permanencia en el poder y la implantación del proyecto "socialista del siglo XXI": "Hugo Chávez no necesita ningún frente guerrillero porque estamos apoyados por el pueblo y por mi Fuerza Armada" decía Hugo Chávez el 10 de junio de 2001, cuando comenzó a radicalizar los cambios en el componente armado venezolano.

El coronel José Machillanda, investigador y profesor de posgrado de la Universidad Simón Bolívar, ha plasmado en un libro próximo a salir De profesionalismo militar a la milicia los cambios que ha sufrido la FAN en 11 años y el deterioro como fuerza profesional.

Sin embargo, advierte Machillanda que: "No obstante el proceso iniciado por Hugo Chávez tiene en lo interno de la institución un vector de reacción institucional que deniega de la pretensión del Presidente y lo hace fracasar frente a su proceso de desestructuración y trasmutación del componente armado". Para el experto en temas militares "Hoy ese cuerpo armado bolivariano que ha pretendido construir Hugo Chávez junto con la milicia, es una organización inviable".

Tres momentos de cambio

Identifica el coronel Machillanda tres momentos fundamentales en los que se han producido esos cambios. Estos ocurren en un período de 10 años de manera violenta y compulsiva en el que la sociedad casi no ha terminado de darse cuenta qué pasó con la FAN en Venezuela. Señala que un outsider político, sin ningún conocimiento del empleo y de la importancia que tiene el componente militar para la defensa de la República, compró la idea cubana, de que podía resolver el problema de lealtad hacia el proceso bolivariano y el de la defensa, por la vía de la milicia. Y aquí está presente entonces uno de los más graves problemas que hoy afectan a la sociedad venezolana y a la institución armada, cuando ella va en un franco proceso de deterioro, frente a 100 años en los cuales la sociedad venezolana en conjunto se preocupó por tener una organización armada que respondiera al fin teleológico del Estado pero que ahora solo responde al Gobierno.

Lo que heredó Chávez

El cuerpo armado que recibe el presidente Chávez en 1999 es la resultante de una organización militar profesional, en el cual se privilegiaba el estudio de las ciencias militares de acuerdo a la concepción de Clasusewitz sobre la guerra y las relaciones civiles militares.

Según el investigador, desde 1962 hasta 1999 hay dos pruebas contundentes de esa responsabilidad ejemplificados en la derrota de la guerrilla "castrocomunista" y en la operación de carácter estratégico frente a la corbeta Caldas cuando una acción aeronáutica con apoyo terrestre neutralizó la pretensión de Colombia de colocar el Caldas en el golfo de Venezuela.

La derrota de la guerrilla instalada en Venezuela y la presión estratégica frente al Caldas, hablan de la pertinencia del componente militar venezolano para producir la seguridad del Estado con capacidad militar.

Esta organización, sin embargo, llega a 1999 fatigada y frágil, porque había venido ocurriendo un proceso de descomposición que tiene como impacto fundamental el golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, cuando un grupo de oficiales, violentando la disciplina, se alzan contra los mandos naturales. Con el ascenso de Chávez al poder en 1999 comenzaría un proceso de deterioro.

Período 1999-2002

De penetración ideológica, este período se caracteriza por los grandes cambios en los teatros de operaciones, transformándolas en unidades con funciones sociales. También se incorporan a oficiales y suboficiales en tareas de Gobierno. Se inicia el cambio de lo filosófico militar hacia un modelo en el que se establece a la FAN como "vanguardia de la revolución". Este cambio ya se anuncia desde la toma de posesión en 1999: "Ahora vengo como comandante en jefe a impulsar un proceso de incorporación de los hombres y mujeres de uniforme a este proceso de emergencia y de recuperación social".

Período 2002-2007

El segundo instante lo constituye el asalto a los mandos militares que ocurre después del 11 de abril de 2002 cuando ante un vacío de poder y la incompetencia de la cúpula militar para poner orden dentro de la sociedad venezolana, se permite el regreso al poder del presidente de la República. Allí comienza la purga en los altos mandos (980 altos oficiales fueron dados de baja en pocos meses) la imposición de nuevas leyes, el establecimiento de una nueva doctrina de "guerra popular" similar a la cubana. Aumenta la corrupción y la coartación del componente armado, aparece de manera notoria la presencia en el Ejército del militar cubano y aparece el empleo de los llamados "plumarios profesionales", que son un grupo de militares retirados que comienzan a trabajar a la orden del presidente de la República y está representado por el general de división Alberto Müller. Este oficial llega a tener un rol muy importante al promover la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas (2005) en la cual coloca al Presidente con una posición abarcadora y totalizante y allí comienza la desestructuración del componente militar. La nueva Ley desarticula la estructura militar. El general Müller confirma tal propósito al señalar: "Se acabaron los golpes de Estado en Venezuela" "Se acabó el elitismo militar". En síntesis este período se caracteriza por que el presidente de la República centraliza todas las funciones administrativas, disminuye los estudios estratégicos, la logística e impone a plenitud la vinculación con los procesos de entrenamiento e inteligencia de la milicia cubana.

Período 2007-2010

Este último instante se conoce como control subjetivo fragmentario por parte del Presidente. Ese período se caracteriza porque hay un cambio agresivo e inconstitucional al espíritu de los artículos 328 Y 329 de la Constitución Nacional.

Como recordamos, la propuesta de reforma constitucional que fue derrotada el 2 de diciembre de 2007 contemplaba un cambio doctrinario fundamental en los artículos 328 y 329 que establecen que "La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional sin militancia política... al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso de persona o parcialidad política alguna". La reforma pretendía transformar al cuerpo armado profesional en un cuerpo político: Allí se proponía: "La Fuerza Armada Nacional Bolivariana constituye un cuerpo esencialmente patriótico, popular y antiimperialista que está al servicio del pueblo venezolano y en ningún caso al de oligarquía alguna o poder imperial extranjero".

A pesar de haber sido rechazada, se produce un decreto, írrito, el 30 de julio de 2008 que reforma la LOFAN y se incorpora un cuerpo de leyes que retoman el concepto de un componente armado al servicio del proyecto político.

En ese decreto se le da grado militar al Presidente como comandante en jefe con plenos poderes de mando operacional y con un uniforme que si bien no ostenta el grado militar, destaca laureles como los usaba el Libertador.

Se le agrega el término de "Bolivariana" y se crea además el quinto componente, que es La Milicia Nacional Bolivariana, ello trastoca el concepto de institución profesional, que así impuesta, es semejante a las otras fuerzas, bajo control vertical y absoluto del Presidente. La milicia representa el llamado "pueblo en armas" y encaja en la propuesta política revolucionaria de socialismo de Hugo Chávez y su vanguardia. Hay un control mucho mayor del Presidente en forma personal sobre pequeñas cúpulas militares.

Asimismo se produce la desestructuración de la pirámide ocupacional que tiene su más grave expresión el 31 de junio del año 2009 cuando el Presidente, de manera discrecional incorpora a los suboficiales al grado de oficiales reconociéndoles la antigüedad. Es decir, que un maestro técnico se convertía en coronel o en capitán de navío y se desestructura totalmente la pirámide organizacional. Por ejemplo: un helicóptero es comandado por un teniente y por un subteniente (piloto y copiloto) y tiene un sargento técnico que se ocupa de los problemas de telecomunicaciones o meteorológicos, etc. Pero ese sargento técnico es ascendido a capitán o a mayor. Entonces pasa a estar por encima del teniente comandante de la nave y del copiloto subteniente. Así los maestros técnicos que eran administradores son ahora tenientes coroneles o coroneles, pero sin tener los estudios del arte y ciencias militares que los capacite para cumplir funciones de comandantes de batallones o comandantes de regimiento. A juicio de Machillanda ese es un paso hacia la desestructuración de la FAN para imponer la milicia.

En esta última fase hay profundización del empleo del militar en el Gobierno cuando comienzan a verse por todas partes en funciones públicas lo que habla de un nuevo modelo que es el militar en el Gobierno, el "militar chavista" el hombre que tienen un sueldo en las organizaciones gubernamentales obviando su responsabilidad a lo interno de la institución.



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