03 agosto 2010

Runrunes del 03AGO10

ALTO

PUDREVAL. El caso sigue en efervescencia. El Gobierno está "podrío" con el tema. Siguen apareciendo no solo contenedores y depósitos con comida putrefacta sino que afloran a diario facturas y acusaciones de negocios milmillonarios de corrupción desde el más alto nivel de Pdvsa hasta los puertos. Ayer www.Confirmado.com.ve traía toda la documentación que respaldaba el Memorándum Confidencial (AIC-2009-108) enviado el 7/4/2009 al presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, por el auditor general, Jesús Villanueva, dando cuenta de que Bariven y su filial PSI compraron y pagaron 1.057.531.000 kilos de alimentos entre 2007 y 2008 por $2.248 millones y solo habían recibido 143.866.000 kilos, 14%. La Dirección Ejecutiva de Auditoría Interna Corporativa elaboró dos informes denominados Compra de Alimentos Fase I y Fase II. En el primero se expone lo relacionado con las compras realizadas por Bariven y PSI de carne, leche y pollo, y en la fase II lo relacionado con la recepción y manejo de las importaciones de estos rubros. Concluyeron que entre junio y octubre de 2008, Bariven había comprado y pagado 62% del monto total de las toneladas compradas, de las cuales se habían recibido en Venezuela solo 25% y solo 14% de las toneladas recibidas habían sido entregadas a Pdval. Para hacer estos pagos, Tesorería Corporativa de Pdvsa empleó endeudamiento financiero. En lo que respecta al manejo y recepción de alimentos importados, se encontró más de un millón de kilos de comida dañada, equivalente a 4,4 millones de dólares, y deficiencias entre el total de pedidos pagados y lo recibido en Venezuela por 3.047 toneladas, por 10 millones de dólares, entre otras cosas. Vienen más sorpresas en puertos de Panamá, Curazao y Jamaica.

MEDIO

LA VOLTERETA DE CILIA. "Muy complacida por la intervención del cardenal Urosa en esta invitación que le hicimos a conversar en el seno de la Asamblea Nacional", dijo una sonriente Cilia Flores a la salida de su reunión de más de cuatro horas con el arzobispo de Caracas. A pesar de no haber cumplido con el acuerdo de que su "intervención, comparecencia, interpelación o conversación" sería transmitida en vivo y directo por televisión y con acceso a los medios de comunicación, la declaración al terminar pareció dar por zanjada -al poner Jorge cardenal Urosa la otra mejilla- la diatriba grosera y ofensiva con la que la Asamblea atacó y ofendió siguiendo las palabras y falsas acusaciones del propio Chávez al purpurado vaticano. Sin embargo, apenas salieron las declaraciones en los medios audiovisuales y al día siguiente en los impresos, un iracundo caudillo llamó a la presidenta de ese "poder autónomo" para que se retractara de su posición y sus declaraciones de paz y respeto con la Iglesia venezolana. Sin importarle su dignidad se unió al coro de focas -como se ha definido para el país mayoritario ese remedo de poder independiente- que ella dirige y volvió a comenzar desde "0" la querella distraccionista roja rojita. Hasta la revisión del Concordato con el Estado Vaticano y la petición para que le quiten "el cardenalato a Urosa" se anunció serían emprendidas como acción de gobierno. Bolserías. Se les olvidó rapidito la consulta que en Caracas, tras ser llamado desde Roma, le hicieron al embajador ante la Santa Sede, el ex presidente del TSJ Iván Rincón, quien en detalle les explicó lo poco que se podía hacer. No supieron decirle por dónde comenzar el escrutinio. Por cierto que ahora Rincón será designado a otro país europeo y piensan dejar un encargado de negocios en el Vaticano. La rabieta del comandante se basó en que una vez más quedó en evidencia que el país no le cree más los trapos rojos con los que ha pretendido tapar el mal gobierno de 11 años, el que peor está en todo el continente, pero sobre todo que no ha logrado, con ninguna de las distracciones preparadas, sacar de la agenda diaria el drama de Pudreval y sus millones de kilos de comida podrida. Ni el "asesino y espía Chávez Abarca, la prisión de Peña Esclusa, la persecución a los Zuloaga, la guerra contra Mezerhane, el ataque a Globovisión, la ruptura de relaciones con Colombia y ni siquiera la amenaza de guerra con el vecino han podido esconder lo "podrío" del régimen...

BAJO

ROJOS DEDOS ACUSADORES. Al explicar que nada tuvo que ver con el "extravío" de algunos millones de dólares asignados al pabellón venezolano en ExpoShanghai, la embajadora de Venezuela, Rocío Maneiro, pide una investigación a la Contraloría General para que se sepa que ni ella ni la embajada a su cargo tienen nada que ver con esos recursos asignados a la feria mundial. Reaccionó así tras el cuestionamiento que la periodista Patricia Poleo hizo del manejo de unos 40 millones de euros otorgados en dos créditos adicionales de emergencia, emitidos el 5 de mayo de 2010 y el 15 de noviembre de 2009, destinados al pabellón en la Feria Mundial China, aparte de contribuciones de Pdvsa. En esta columna hablamos de un "extravío" de $6 millones denunciado ante la Cancillería. En la ardiente defensa de su actuación la embajadora exige a la Contraloría que se dedique a revisar todo sobre los casos denunciados. Ella señala que el único responsable del manejo de esos fondos fue el viceministro de Relaciones Exteriores, Temir Porras, y que ella ni siquiera tuvo firma en ninguno de los contratos asignados o pagos realizados. La Cancillería tiene conocimiento de que todos los envíos de divisas se los hizo Porras al Consulado General en Shanghai, a cargo de Jean Francois Ravel. Insiste la embajada en Pekín que nunca manejaron esos recursos y están cansados de la cantidad de gente que acude a cobrar sus acreencias. La lista pica y se extiende. Dejaron embarcados a empresarios de distintos sectores que enviaron café, cacao, chocolate, ron, harina, hamacas, madera y papelón. Las empresas navieras que llevaron las cargas también reclamaron pero la directora del despacho del canciller, Yajaira Flores (¿clan de Cilia?) las acusa de "escuálidas" por reclamar lo que es suyo. Al arquitecto que diseñó el pabellón, Luis Facundo, no solo le plagiaron su creación sino que presuntamente pusieron como autora a la arquitecta Andrea Jaurea, esposa de Porras (como se supo en el Colegio de Arquitectos de Venezuela), además le adeudan $1 millón por su trabajo. Lo de la fallida presentación de la Orquesta el 5 de julio es otra historia pues los fondos "no alcanzaron". La embajadora, junto a la periodista Mary Forero, pidió una auditoría para que quede claro quién manejó esos recursos. Maduro está al tanto pero parece que el joven vicecanciller es intocable...


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