05 octubre 2007

"En el currículo bolivariano la ideología va primero"

El énfasis en lo político e ideológico es la característica resaltante que observa el director del Centro de Investigaciones Culturales y Educativas, (CIEC), Mariano Herrera, en el contenido del currículo del Sistema Educativo Bolivariano (SEB). Lamenta que no se aborde lo esencial: "la escuela como generadora de justicia social".

Así lo expresó este jueves durante el foro: "Educación con ideología pero sin justicia social", organizado Fundación Justicia y Democracia.

El pedagogo, quien conoce la realidad escolar in situ, sostiene que lo más importante para el Gobierno es la retórica ideológica. "Hay un interés en colocar por delante las convicciones religiosas, como es la ideología. El debate no es si vamos a aumentar el número de liceos, mejorar las comprensión lectora, cómo bajar la repitencia, sino hablar de bolivarianismo y marxismo. Eso esta bien, que se discuta de todo, pero la esencia de la escuela no se aborda".

Pero no todo es tan malo, destaca la enseñanza del inglés y de la tecnología desde la primera etapa. Sin embargo, hay un detalle: "el problema es que los maestros no hablan inglés. Tampoco hay laboratorios para la práctica de la computación", explicó.

Ante el temor de los padres por la ideologización de la educación que entraña el currículo, Herrera dijo que es una posibilidad remota, ya que su experiencia le indica que no es así. Ya que la educación es más el resultado de la praxis que de las leyes. "La calidad la afecta las políticas públicas, no las leyes".

Por igual, la condición actual del sistema; fallas en la infraestructura y la condición social del docente conspiran contra ese propósito, a lo cual se suma el hecho que más se aprende por la socialización que en la escuela.

"El lado ideológico es más ineficaz. La formación viene por la modelación de las conductas", subrayó. Para completar, dijo que por un lado va la retórica del Ejecutivo y por otra la realidad de la escuela, la cual no ha sido abordada como debe ser, al punto que después de casi nueve año e ingentes recursos, el sistema no ha alcanzado grandes cambios y logros, pues la matrícula del primer grado sigue siendo la misma de 1997.

Otro tema abordado por el investigador fue el de las escuelas bolivarianas. Me "rebelo contra eso", fue su respuesta por la medida del Gobierno de convertir en bolivarianas las escuelas de media jornada. Opinó que esa decisión desvirtúa el concepto del proyecto. "Ahora qué es entonces la escuela bolivariana", inquirió

Lo que sí le preocupa es la "amenaza permanente" a los docentes que pasa por la obligación de asistencia a las jornadas de formación docente, y otros mecanismo que afectan la libertad del docente.

"Los talleres son un desastre. Los docentes salen molestos porque no aprenden nada y hay una total desorganización. No les hablan del sistema educativo bolivariano porque no lo conocen. Por un lado va la realidad, y por otra va la escuela. En la escuela no hay nada nuevo, todo está igual más allá que estén presentado el nuevo currículo.

El Universal

Vamos a ver qué más hará falta para que la gente despierte. El no encontrar leche en los mercados quizás hubiese podido despertar a gente en países más desarrollados. El caso del maletín hubiese despertado a la gente en países más desarrollados. La ideologización y el cambio del Curriculum también hubiese despertado a la gente en otros países. ¿Y entonces que falta acá en Venezuela? ¿Es que todos estamos signados por el Bozal de Arepa?

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