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01 octubre 2010

Pa´ Maracaibo me voy

Hermano chavista: hoy le quiero decir 2 cosas. Una, que somos hermanos de verdad porque somos hijos de la misma Venezuela. No importa que usted crea en Chávez y yo no. Lo importante es la sangre venezolana que llevamos dentro. Es la misma. La otra cosa que le quiero decir es que me voy pa´ Maracaibo. Allá no se pierde el voto. Ni se pierde la esperanza ni el cariño por la región a pesar de las desgracias que le imponen gobiernos perversos como el de Chávez. Tampoco se pierde ese gran espíritu de lucha por la democracia. Hasta tal punto va ese gran espíritu de lucha con el pueblo zuliano que canta en los momentos más desafortunados, protestando la injusticia con su gaita. Por eso, hermano, en estos momentos difíciles que estamos viviendo todos los venezolanos con este régimen castrocomunista, el pueblo del Zulia ha vuelto a cantar su gaita La grey zuliana, como ferviente oración que implora ayuda celestial a La Chinita. Le recuerdo una sola estrofa: Madre mía, si el gobierno/no ayuda al pueblo zuliano/tendréis que meter la mano/y mandarlo pa´l infierno. Y La Chinita está escuchando su canto.

También me voy pa´ Maracaibo por el calor. Es un calor por fuera, de 35 grados centígrados bajo la sombra, y de 100 grados por dentro, en la actitud personal del zuliano que trabaja en su sueño de hacer de su estado la mejor región del mundo. Por eso los llaman regionalistas, tan necesario en este país para ser nacionalistas. De esa manera, quiero aprender lo que a muchos venezolanos les hace falta: ser regionalista o, mejor dicho, nacionalista para amar y defender la Patria.

También me voy pa´Maracaibo por las mandocas, el queso Palmita, el plátano horneao y los pastelitos con refresco. Y por el mondongo con tropezones del mercado de Las Pulgas. Y en Las Playitas poder comprar las medias, los perfumes o cualquier cosa que se me antoje y a mitad de precio. Después, quiero viajar en los autobuses Uniseis con mis hermanos guajiros y con esa misma gente de los barrios que hace mucho tiempo dejaron de creer en Chávez, y que ahora vuelven a cantar su gaita Un ojo dimos, que dice: Un ojo dimos/para hacerte Presidente/te creímos competente/y un gran fraude tuvimos/Pa vivir como vivimos/mejor morir de repente/Te repito Presidente/que por vos un ojo dimos. Porque, en el Zulia no existe el comunismo. Existe un concepto tan inteligente de Democracia entre los zulianos que en las elecciones parlamentarias del 26 de Septiembre votaron casi todos contra este sistema castrocomunista de Chávez. Porque, ¿se imagina el hecho de haber elegido a 12 Diputados de la oposición, del total de 15? Y todo para defender en la Asamblea Nacional al Zulia y a toda Venezuela de este patético gobierno chavista. El Zulia da para todos.

También me voy pa´ Maracaibo a trabajar con esa gente que ha sido despojada de sus riquezas por el poder central y reciben, a cambio, un miserable Situado Constitucional del 9 por ciento, más el abuso chavista de obstruir sus recursos económicos para ahogar las esperanzas de todo un pueblo, sólo por el hecho de tener un gobernador de oposición. Esto es el colmo.

Y como despedida, hermano chavista, quiero decirle que me voy pa´Maracaibo a realizar el sueño que he tenido en mis últimos 12 años: vivir en una tierra sin comunismo, en libertad, en lucha permanente por su progreso, sin miedo a la adversidad, con regionalismo, con generosidad y con mandocas y queso Palmita. Que viva el Zulia.


11 septiembre 2009

Después de marchar: agua mineral


En Venezuela se realizaron 1.410 marchas de protesta desde enero hasta julio del 2009. Y 108 en agosto. Total: 1.518 marchas. La mayoría fue promovida por sectores independientes que no tenían nada que ver con la política sino con las insoportables calamidades que están sufriendo sus comunidades. El segundo gran grupo de protestantes fueron chavistas, reclamando sus reivindicaciones laborales o intentando contrarrestar con sus contramarchas el impacto de las manifestaciones de la oposición. Y el tercer grupo de marchas fue organizado por la oposición en disidencia hacia la política castrocomunista del Gobierno. O sea: el pueblo está en la calle.

Y, ¿qué hace la gente después de las marchas? La mayoría va a beber agua mineral para calmar la sed y el calor. Otros a comer perros calientes o a descansar los pies maltrechos por el inusual ejercicio físico. Y los de la oposición, que han llevado la peor parte, verbigracia: gas del bueno, van a un sitio seguro, a moco tendido, full lagrimas y ojos color tomate, a utilizar los pañuelos que llevaron por si acaso. Después, entre comentarios de que "la marcha estuvo muy buena", viene la calma; como después de las tempestades. Y el Gobierno: muerto de la risa.

Piense en lo siguiente: muchas marchas llevan a la rutina y, en consecuencia, a la inefectividad. Es algo así como trabajar mucho y lograr poco, o como dice mi pueblo: "mucho trabajo y pocos reales"; y en este escenario la oposición está llevando la peor parte: mucho esfuerzo, pocos logros y, lo peor, está cayendo en la trampa del Gobierno con su eterna estrategia de "no pararle" a esas manifestaciones y esperar con paciencia el cansancio, la obstinación, el escepticismo y, por supuesto, el abandono de los ciudadanos, para hacer lo que le da la gana con este país. Y lo está haciendo.

Ahora, piense en esto otro: ¿es que la oposición no tiene otra cosa que hacer que marchar para entregar documentos que otros botarán en el tobo de la basura, y decir cualquier cosa por televisión o por la prensa escrita?. Válgame Dios. Creo que llegó el momento de cambiar de aptitud. Por ejemplo, la oposición debería de estar gastando esas energías en buscar las mejores estrategias para ganar la Asamblea Nacional en las elecciones del 2010, porque la Asamblea Nacional y Pdvsa constituyen los 2 soportes vitales o, mejor dicho, los 2 alcahuetes de este Gobierno y, si el Gobierno pierde el control de la Asamblea Nacional, bailará con una sola pata y nos quitaremos esa garrapata de encima. Y la mejor estrategia para el triunfo de la oposición es la consolidación de un solo partido político, con una sola tarjeta electoral, para aglutinar a toda la gente que adversa esta ideología castrocomunista. Esto lo sabe el Gobierno, y por esa razón ya puso en marcha sus tácticas ventajistas con modificación del reglamento electoral, la propuesta de cambio de la directiva del CNE en el 2010, campaña electoral anticipada del ineficaz, coacción de la gente de su partido y de los trabajadores de los organismos públicos para ganar esas elecciones. Mientras tanto, la oposición continúa gastando energías en marchas, bebiendo agua mineral y llamando a despertar al resto de los venezolanos. Aunque creo que quien tiene que despertar, y ahora, es la oposición.

Atención: ya sonó la alarma del reloj despertador. Despertemos.