09 octubre 2007

¡Socialismo!

En 1998, cuando Chávez era candidato, negaba ser socialista. Su estrategia no fue diferente a la de Fidel Castro, quien al inicio de su revolución engañó a los cubanos negando también ser socialista.

Cuba no tenía tradición democrática. Después de haber sido la última colonia española en alcanzar la independencia, casi todos sus posteriores gobernantes fueron dictadores o saquearon el erario público. Así que cuando en 1959 Fidel derroca a Baptista, contaba con el apoyo de los cubanos.

Pero Castro instaura una dictadura y el estruendo de los fusiles retumbó en el paredón. Aterrorizada, la clase media cubana huyó del país o envió a sus hijos solos a EEUU a cargo de organizaciones humanitarias.

Castro no tardó en obtener el respaldo masivo de la URSS cuyo líder, Nikita Krushov, comprendía la ventaja de disponer de un aliado comunista a pocas millas del territorio estadounidense. Sólo entonces Fidel se confesó ferviente socialista.

Chávez ha tenido que andar con más prudencia. Han transcurrido nueve años desde su triunfo y es ahora cuando utiliza todo el peso del Estado y los recursos del petróleo para forzar una reforma constitucional que implante el socialismo.

¿Qué tipo de socialismo es el que quiere imponer en Venezuela? Veamos que nos dice la historia:

Socialismos hay de muchos tipos. En 1848, con la publicación del Manifiesto Comunista, surge una línea divisoria entre el socialismo que otros preconizaban y el defendido por Marx. Éste califica a los primeros como "socialismo utópico", en tanto que al propuesto por él lo define como "socialismo científico" y sería, en su opinión, el resultado inevitable de una lucha de clases entre la burguesía y el proletariado.

El socialismo "marxista-leninista" es el sistema que triunfa en la URSS y que ésta impone en los países de su órbita después de la Segunda Guerra Mundial. Ese fue el mismo socialismo que Mao implantó en China y el que actualmente existe en Cuba y en Corea del Norte.

Esa forma de socialismo, muy parecida a la que hoy se intenta imponer a los venezolanos, fracasó rotundamente en todo el mundo. Sin excepción, el socialismo marxista fue acompañado de estados policiales y en todos los casos empobreció a la población y derivó en feroces dictaduras. Desaparecieron la libertad sindical y la de expresión y siempre se intentó ideologizar a la población y en especial a los jóvenes. La religión pasó a ser el blanco de los ataques del Estado.

Aunque nunca resolvió los problemas del pueblo, el "socialismo marxista" fue en cambio capaz de crear estados y partidos comunistas omnipotentes, apoyados por ejércitos poderosos y corruptos y de un gasto militar exorbitante. Siempre se intentó exportar el modelo.

El caso de China es muy particular. A la muerte de Mao, Deng Xiaoping comprendió que el comunismo ya se había agotado. Instauró entonces una nueva política conocida como "un país dos sistemas", en el cual cohabitan el comunismo y el capitalismo, siendo este último el responsable del inmenso crecimiento económico que actualmente experimenta China.

Si bien el "socialismo marxista" fue un total fracaso, otros tipos de socialismo han tenido éxito en el mundo. Tal es el caso del "socialismo democrático". Sus principios fueron proclamados en el Congreso de la Internacional Socialista en Fráncfort en 1951.

El "socialismo democrático" se contrapone al "socialismo marxista-leninista". Rechaza la lucha de clases, se opone a la dictadura del proletariado y a las dictaduras de cualquier tipo, proclama la libertad, defiende la propiedad privada incluyendo la de los medios de producción y promueve la democracia. Este es el tipo de socialismo que ha existido en varios países de Europa, así como también en Chile.

Igualmente se puede citar el "social cristianismo" inspirado en la doctrina social de la iglesia, que también es profundamente democrático, que se opone al materialismo dialéctico de Marx, que exalta la importancia del ser humano como individuo y también defiende la propiedad privada y los valores éticos en la sociedad.

Para saber lo que nos ocurriría si llega a triunfar el tipo de "socialismo" que preconiza el sector oficial, basta con verse en el espejo de Cuba o revisar las páginas de la historia. Inevitablemente nos hundiríamos en la noche del totalitarismo, desaparecerían la iniciativa privada, la libertad de expresión y la propiedad tal como la conocemos. Nuestros hijos pasarían a ser eunucos ideológicos de un Estado, que desde ya manifiesta su intención de implantar la ideología socialista en la educación. El país caería por un precipicio de empobrecimiento. ¿Lo vamos a aceptar?

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