02 diciembre 2007

Recopilación Reforma Constitucional (105)


El Universal

16.012.248 a votar


La Constitución es un contrato que se establece entre los ciudadanos y el Estado. En ella se definen los deberes y derechos de las personas y de los órganos del Poder Público. Modificar la Constitución implica cambiar las reglas que determinan la vida de los ciudadanos e incluso su propia forma de vida.

Hoy, 16.109.664 venezolanos tienen la oportunidad de decidir -a través del voto- si desean modificar su vida. Para esto, el CNE habilitó 11.132 colegios electorales, en los que funcionarán 33.614 mesas de votación.

Este será el proceso más automatizado de la historia venezolana. Sólo 97.416 votante sufragarán de manera manual, 60.010 están inscritos en las embajadas y misiones consulares.

El proceso para votar es similar al empleado en los últimos tres procesos comiciales. La diferencia estará en la pantalla de la máquina de votación. En ella se leerá: "¿Aprueba usted el proyecto de Reforma Constitucional con sus Títulos, Capítulos, Disposiciones Transitorias, Derogatoria y Final, presentado en dos bloques y sancionado por la Asamblea Nacional con la participación del pueblo y con base en la iniciativa del presidente Hugo Chávez?".

Inmediatamente se visualizarán dos bloques. El bloque A contienen 46 artículos y el bloque B 23 artículos. Para cada bloque el elector deberá seleccionar entre la opción Sí o No. Una vez pulsadas las dos opciones -una para cada bloque- deberá tocar la opción "votar" que aparecerá al final de la pantalla.

Para ejercer el voto se dispondrán de tres minutos, si transcurre este tiempo sin seleccionar una opción perderá su derecho al sufragio. En caso de que presione "votar" sin haber seleccionado las opciones Sí o No de los dos bloques, el voto será considerado como nulo, sin posibilidad de rectificación.

Hasta las 4:00 pm -salvo que continúen electores en las colas- se podrá votar. ¿Los resultados? El primer boletín oficial será anunciado tres horas después de cerrada las mesas.

El Universal

Procesos signados por la apatía

Abstención. Con la excepción de la última elección presidencial y el referendo revocatorio del año 2004, esta palabra define el comportamiento electoral de los venezolanos desde 1993.

Hoy, 16.109.664 venezolanos tienen la oportunidad no sólo de decidir si avalan la modificación del contrato social entre el Estado y sus ciudadanos, también pueden -venciendo a la abstención- legitimar el modelo de vida que el país tendrá en los años por venir.

El sistema electoral venezolano no impone quórum de participación para los eventos comiciales, con la excepción de los referendos abrogatorios de leyes y los referendos revocatorios de mandatos. En el resto de los casos es suficiente el voto de una sola persona para imponer al resto una decisión.

Desde la elección presidencial del año 1993 los gobiernos venezolanos han sido deslegitimados por la apatía, llegándose al extremo de Presidentes que capitalizaron menos votos que la cantidad de ciudadanos que dejaron de participar.

El referendo constitucional de hoy no es la excepción, los eventos que lo preceden están caracterizados por una marcada ausencia de electores.

En abril del año 1999, se llamó a los venezolanos a participar en el referendo que dirimiría si se convocaba una Asamblea Nacional Constituyente para modificar la Constitución vigente desde el año 1961.

A ese proceso electoral dejaron de acudir 6.850.747 personas, 62% de los ciudadanos habilitados para expresar su opinión en las urnas. Lo que implica que la ANC se convocó apenas por el voto de tres de cada 10 venezolanos que debían fijar posición sobre el tema.

La Asamblea Nacional Constituyente se convocó y redactó una nueva Constitución que fue sometida a referendo en el mes de diciembre de 1999. En el proceso en que los venezolanos dirían si aprobaban la nueva Carta Magna dejaron de votar 6.041.743 personas, 55,5% de los venezolanos que podían expresar su opinión a través del voto.

En conclusión, la nueva Constitución fue aprobada por el voto de tres de cada 10 venezolanos. No obstante, se argumenta que el apoyo a esta Carta Magna fue mayoritario porque los 3.630.666 venezolanos que acudieron a votar representaban a 87,7% de los votos efectivos.

La Constitución aprobada en 1999 podría ser modificada hoy. La propuesta de cambio de 69 de sus artículos obtuvo el visto bueno de los parlamentarios de la Asamblea Nacional que fueron elegidos en el año 2005.

Estos diputados -por la ausencia injustificada de la oposición a las urnas- fueron escogidos por el voto de 3.004.033 electores. 10.668.223 de venezolanos, 74,7% de los electores que podían votar para elegir a los integrantes del Parlamento, no acudieron al evento electoral.

Gobiernos deslegitimados
¿Por qué dejan de votar? Teóricamente pueden establecerse dos tipos de abstención. La primera es la abstención estructural: aquella que engloba a los ciudadanos que aseguran estar cansados o decepcionados del sistema democrático, razón que les hace asegurar que nunca participarán en un proceso electoral. En esta categoría puede englobarse a dos de cada 10 venezolanos, ciudadanos que incluso rechazan estar en el padrón de votantes.

La otra abstención es la coyuntural. En ella se ubica a las personas que dejan de votar porque no se sienten atraídos o motivados a participar en un determinado evento electoral.

No obstante, son ciudadanos que están inscritos en el Registro Electoral, esperando que las ofertas electores aumenten en calidad para motivarse a sufragar en los distintos procesos.

Chávez y Caldera a la cabeza
El presidente de la República ocupa el liderazgo en dos renglones electorales prácticamente opuestos. Es el presidente que ha capitalizado mayor cantidad de votos válidos en una elección (62,8% hace un año) y a la vez es uno de los presidente que han sido electos con el mayor porcentaje de abstención coyuntural (40,6% en los comicios del año 1998); incluso, fue relegitimado en el año 2000 con una abstención de 43,4%.

La apatía de los votantes por participar no se limita a los dos primeros triunfos electorales de Chávez. Rafael Caldera fue elegido Presidente en 1993, con una abstención de 39,8%

El proceso electoral que consagró al "chiripero", marcó el descenso en los índices de partición. El proceso precedente, en donde resultó electo para un segundo período Carlos Andrés Pérez, apenas registró la ausencia de 18,1% de los electores habilitados para votar.

Curiosamente, la elección en donde los venezolanos se han sentido más atraídos por las ofertas de los aspirantes es la presidencial del año 1963, cuando resultó electo para su primer período de gobierno Rafael Caldera con 2.130.734 votos a favor y un porcentaje de abstención de apenas 3,3%.

Las garantías electorales
El análisis de las causas que provocan la ausencia de electorales en la mayoría de los procesos electorales que se han celebrado entre el referendo revocatorio del año 2004 y la elección presidencial del año 2006 no puede limitarse a la falta de ofertas electorales. Las garantías ofrecidas por el CNE y los mitos electorales que se han generado en torno al árbitro contribuyen a la ausencia de los votantes.

Para el proceso de hoy se realizaron 13 auditorías al sistema de votación, incluyendo dos nuevos análisis: la revisión de la tinta indeleble y el análisis de los medios de transmisión que emplea Cantv para comunicar a las máquinas de votación con el centro de totalización del CNE.

Expertos del Grupo La Colina recuerdan que aunque el referendo revocatorio "dejó dudas sobre la transparencia y confiabilidad del sistema automatizado (...) A pesar de los esfuerzos de especialistas, no fue posible llegar a conclusiones concluyentes sobre un fraude masivo en el proceso (...) Estos análisis han caído en el terreno de las especulaciones. Así, la desconfianza en el sistema se instaló y la abstención se convirtió en la respuesta"

Los técnicos del Grupo La Colina explican que existen cinco mitos que alejan a los votantes de las urnas: 1) Las máquinas de votación están "arregladas." 2) Es mejor votar con el sistema manual. 3) El Registro Electoral no es confiable. 4) Con las máquinas captahuellas se puede saber por cuál opción se vota. 5) El control del Gobierno sobre Cantv hará posible que se manipulen los resultados.

Sobre las captahuellas explican que durante el referendo no estarán conectadas a ningún sistema central, por lo que no podrán transmitir información de los electores que ya votaron.

Sobre las máquinas explican que en la gran mayoría de los centros de votación los electores son distribuidos uniformemente de acuerdo a los dos últimos números de la cédula. "Esta distribución uniforme conduce a una asistencia similar en todas las mesas y resultados que reflejan la mezcla social y política del entorno al centro"

Recuerdan además que en las mesas de votación con sistema manual, si no se cuenta con la presencia de testigos, existen mayores riesgos de trampa que en las mesas automatizadas.

Con relación a las críticas en contra del RE sostienen: 1) Las auditorías realizadas reflejan que el tamaño del padrón está acorde con la población mayor de 18 años registrada en el país. 2) Las imperfecciones halladas no alcanzan niveles tales como para hacer inviable su uso en un referendo nacional. 3) No se observaron evidencias de que existiera correlación o sesgo entre las imperfecciones observadas en el RE y las preferencias políticas. 4) No se encontraron evidencias de la existencia de una población "fantasma" significativa; es decir, de electores con nombre y cédula falsos.

Por último, los expertos del Grupo La Colina indican que no es posible manipular, sin que se sepa, la información que se transmite desde cada máquina de votación luego de impresa el acta de resultados.

El Universal

No te vayas a sumar a las estadísticas de los abstencionistas. Ve a votar y ejerce tu deber y derecho ciudadano. Exprésate a través del voto. Y no dejes que otros decidan por ti...


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