15 marzo 2008

Cuba funcionó de intermediario de la ayuda venezolana a Haití

Las ayudas, donativos y créditos blandos que el Gobierno venezolano entrega a otras naciones, no sólo dan cuenta de generosas sumas transferidas para el país beneficiario, también hay intermediarios que reciben lo suyo.

Según la Memoria y Cuenta del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de 2007, en una cuantiosa ayuda que el Gobierno venezolano envió a Haití, aparece el Gobierno cubano incluido como una especie de subcontratista.

Es el caso de los proyectos de generación eléctrica que Venezuela financió en tres sectores de Haití: Puerto Príncipe, Cabo Haitiano y Gonaives, con una suma de 70 millones de dólares pagados a través del Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden).

La lógica indicaría que los fondos debieron ser enviados al Gobierno haitiano, pero de ese monto, 65,7 millones de dólares fueron a parar a las arcas del Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica de Cuba (Minvec) para que fuera este despacho el que comprara las plantas y llevara a cabo la primera etapa del montaje, capacitación y puesta en marcha de esas plantas. Algo curioso, sobre todo si se toma en cuenta el déficit eléctrico por el que atraviesa la isla cubana.

Otro caso

El Banco de desarrollo Económico y Social (Bandes), es otro de los entes venezolanos que entregan financiamiento para importantes obras en el exterior. De allí precisamente salieron cinco millones de dólares, otra vez para el Minvec cubano. ¿Sería para alguna obra en Cuba?, pues la respuesta es negativa. El monto está dirigido a la ejecución de programas de salud en Haití.

En el documento de Memoria y Cuenta de la Cancillería venezolana, un nuevo donativo llama la atención, que se materializó como producto de la visita del presidente de la República Hugo Chávez a Haití en marzo pasado. Se trata del otorgamiento de un fondo de 20 millones de dólares "destinado para la adquisición de equipos, construcción de viviendas y en la ayuda al personal cubano desplegado en territorio haitiano".

Cabe preguntarse la razón por la que el Gobierno venezolano asume el costo generado por personal de otro país.

Otras ayudas venezolanas entregadas a Haití, -sin aparente intermediación cubana- fueron: tres millones de dólares para la compra de una compactadora de basura, 57 millones de dólares para mejorar la capacidad aeroportuaria en las ciudades de Cabo Haitiano, Puerto Príncipe, Le calles y Jeremie, a través del Bandes y 207 mil dólares para la recuperación de un bulevar.

El documento de la Cancillería también refleja donativos a otros países, aunque en la mayoría no se especifica el monto de la inversión.

Pero sí aparecen reflejados la entrega de 150 millones de dólares a Dominica, que incluye créditos blandos y donaciones, destinados a la construcción de barreras de protección marina y un plan de vivienda.

Por su parte, en Nicaragua se abrió una oficina del Bandes en junio pasado, al cual se asignó 20 millones de dólares, de los cuales 10 millones son no reembolsables -no les serán devueltos al Gobierno venezolano- para proyectos de carácter social, e igual suma para financiar proyectos productivos.

Todos esos donativos forman parte de la estrategia de la diplomacia bolivariana de "impulsar la cooperación como mecanismo de solidaridad e integración en el Caribe".

Publicar un comentario