17 marzo 2008

Logros de la revolución por Leonor Filardo

Presidente: respondiendo a su invitación

El Presidente, al cumplir 9 años su Gobierno, invitó a los venezolanos a que lo ayudaran a reflexionar sobre los resultados de su gestión porque desea rectificar en los 5 años que le quedan.

Su propuesta de gobierno estaba dirigida a ejecutar una revolución para convertir a Venezuela en un país próspero y así reducir la pobreza, la desigualdad entre pobres y ricos, combatir la corrupción, la inseguridad y ejecutar una política exterior plural. El mercado lo favoreció al permitir que los precios petroleros se incrementaran a niveles inimaginables. Cifras oficiales indican que ingresos por exportaciones petroleras y endeudamiento, sin contar impuestos a las personas naturales y empresas, suman $ 383.034 millones. Dichos ingresos en vez de invertirlos, se repartieron en misiones, aportes a países extranjeros y corrupción. Sin inversión, en promedio, el producto creció un magro 3%; la tasa de desempleo es de 14,72% y la economía informal 51%, reflejo de una estructura de crecimiento totalmente frágil. A ello se suma un bolívar devaluado en 771%, si se toma en cuenta el innombrable, conjuntamente con una tasa de inflación de 24%.

Efectos sobre los objetivos propuestos

El Reporte Social 2006 del INE muestra: 1) mejoras marginales en la cifra de pobreza, pero ésta no disminuirá si no hay empleo genuino; 2) la distribución del ingreso en el 2006 sigue un patrón similar al del 98, en el que el 20% de la población más pobre recibe 4,8% del ingreso nacional, y el 20% más rico, 50%. Lo peor es que 2008 amenaza con retroceder abruptamente porque el crecimiento artificial y el reparto se agotan. Ahora enfrentamos contracción económica, escasez, inestabilidad cambiaria e inflación galopante, las cuales se intensifican con la incertidumbre que genera esa agresión permanente. Ello acrecentará la pobreza, la desigualdad y la posibilidad de un estallido social.

Respecto a la corrupción, el Instituto de Transparencia Internacional que publica un índice anual de percepción de corrupción mundial, califica a los países en una escala de cero a diez. El cero indica altos niveles de corrupción y el diez, bajos niveles. En el del 2007, Venezuela con una calificación de 2, de 180 países, ocupa el lugar 162 y el 31 entre los 32 de la región. El informe indica que países con un puntaje inferior a 3, es señal de que la corrupción es desenfrenada en servicios de registro y permisos, servicios públicos, administración tributaria, Poder Judicial, policía, Poder Legislativo y sector privado.

La inseguridad

En cuanto a la inseguridad, son conocidos los homicidios, secuestros, crimen organizado, tráfico de drogas, asaltos a mano armada y cobro de vacunas. No hay familia que no haya sido víctima de uno de estos crímenes. Consecuencia de la pobreza y el romanticismo revolucionario. Igualmente la política exterior ha estado dirigida a asociarse con países fracasados y a agredir a los más exitosos.

Si las políticas gubernamentales no logran sus objetivos, entonces ¿por qué no aprovechar los 5 años que le quedan? Olvidar el fantasma del imperio y la obsesión de ideologizar otros países. Ocúpese de gobernar, analice y aprenda de políticas de países exitosos, cuya prosperidad proporciona un elevado nivel de vida a su población. Ejemplos de los mejor calificados en el mundo, por su competitividad, eficiencia económica, baja inflación, alto nivel de vida de la población, mejor distribución del ingreso, baja corrupción y seguridad personal, son Hong Kong, Singapur e Irlanda. Igualmente se destaca un país petrolero de los Emiratos Árabes, Dubai, en el que la dinastía al Maktoum se propuso sembrar el petróleo para evitar su dependencia, convirtiendo un territorio desértico en el Golfo Pérsico, en un país próspero. Su jeque estableció un plan de 10 años que cumplió en 5, cuya meta era diversificar la economía. Para ello invitó a inversionistas prestigiosos a construir grandes proyectos turísticos, inmobiliarios, tecnológicos, industriales, centros financieros, infraestructura y transporte. Desde 2000, su economía crece anualmente 13,5% y su sector no petrolero representa 97% del ingreso. Su éxito se considera un ejemplo a ser tomando en cuenta por países petroleros para que reestructuren y diversifiquen sus fuentes de ingresos.

¿Por qué no reorientar nuestras políticas a construir un país próspero, sin corrupción, que mejore genuinamente el bienestar de la población y seamos capaces de convivir en armonía y en paz entre nosotros y con países hermanos?



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