14 septiembre 2008

El verdadero golpe

El desquiciamiento de Chávez ha llegado a límites insoportables hasta para quienes aún mantienen esperanza en la cada vez más fallida revolución. El juicio en un tribunal de Miami sobre el "caso del maletín" está revelando la sordidez de un gobierno cuya cabeza predica que "ser rico es malo", mientras desfalca las arcas de la República a favor de su entorno político interno y externo. Chávez luce acorralado por los graves problemas de inflación (la más alta del continente y la segunda más alta del mundo), el desabastecimiento creciente, la crisis de los servicios públicos (el jueves hubo otro apagón masivo en Barinas y 32 en el resto del país), el desbordamiento de la criminalidad, la ineptitud de su gobierno y el fracaso de sus candidatos a las regionales. A esa lista "insurreccional" de problemas se unen ahora las pruebas de la gigantesca corrupción que desmiente su preocupación por lo social y comprueba el desvío de miles de millones de dólares en comisiones cobradas por ministros, gobernadores y militares rojo-rojitos, seducidos por esa clase emergente de "empresarios" que, como Durán, Maiónica y Kaufman, devinieron en los "paradigmas" de la boliburguesía enriquecida a la sombra de la Revolución .

Acostumbrado a ocultar sus fechorías gracias a la poderosa petrochequera y a la complicidad de los poderes que él controla, Chávez no quiere entender que en EEUU, como en todas las democracias, el Ejecutivo no manda sobre los tribunales ni el Parlamento. Desde que Maiónica -abogado contratado por la Disip para tapar el caso de Miami- comenzó a relatar la historia de cómo él y sus socios trataron de convencer a Antonini de que mintiese sobre el origen de los $800 mil, la ira presidencial se desbordó. Maiónica confesó que Chávez había ordenado al director de la Disip, general Rangel Silva, que "dispusiera de fondos secretos para pagarle al empresario Antonini, a fin de que no hablase sobre el origen de los $800 mil". Rangel Silva , el ex ministro Rodríguez Chacín y el general Carvajal están acusados por el Tesoro norteamericano de narcotráfico y apoyo a la guerrilla. Chávez y los suyos tenían urgencia de crear un "hecho" que desviase la atención pública sobre el maletín y las crecientes críticas al Paquetazo, en vista de que el affaire de los aviones rusos no había logrado ese propósito. ¿Que mejor medio entonces para difundir el "video-show" que el muladar nocturno de VTV? El refuerzo vendría por boca del tartajeante ministro de la Defensa y su obediente Fiscal Militar al informar que habían varios detenidos por el "hecho", lo que demuestra que el invento servirá, una vez más, para descabezar a quienes en la FAN no se han arrastrado lo suficiente ante Yo El Supremo y emprender una razzia contra disidentes, opositores, medios y periodistas que incluiría la detención de los más críticos. Así Cilia Flores declaraba tener múltiples pruebas de que Ravel, director de Globovisión, estaba implicado en el "golpe". Preguntada por los reporteros sobre "esas pruebas", dijo: "¿quieren más pruebas que la programación de Globovisión?". El mismo "argumento" aplican a MH Otero, director de El Nacional. El video de marras tiene el sello de la Sala Situacional de Miraflores en la que el G2 cubano pone en práctica las mañas enseñadas por Fidel. La sospecha de que es un montaje nace cuando Silva anunció en VTV que uno de los "complotados" pertenecía al círculo de confianza del presidente Chávez, a sabiendas de que militares y civiles de alguna relevancia están siendo espiados y grabados ¿quienes serían tan estúpidos de comunicarse por teléfono para planificar un "golpe-magnicidio", dando nombres de conspiradores, fechas y detalles?, ¿y quién mejor para protagonizar un simulacro que alguien "patria o muerte" del régimen?

Desinflado el seudogolpe y cercado por las protestas sociales y las noticias del tribunal de Miami, Chávez acelera el intento de: darle un palo a la lámpara, ya iniciado con el Paquetazo. Mientras en el mitin del PSUV gritaba: "Ya basta de tanta mierda de ustedes, yanquis de mierda" y amenazaba al gobierno estadounidense con los dos aviones rusos y los submarinos por llegar, Putin ordenaba el retiro de los dos bombarderos que iban a permanecer un mes en el país ( saldrán para Rusia hoy domingo). Y mientras Chávez llamaba al embajador de EEUU en Venezuela, Patrick Duddy, "yanqui de mierda, vete pa'l carajo" y le daba 72 horas para abandonar nuestro territorio, Putin daba unas declaraciones con destinatario criollo: "Hoy no hay contradicciones ideológicas, no hay bases para una Guerra Fría. Tampoco hay motivos para animosidad con Estados Unidos".

Chávez está fuera de control y puede cometer desmanes mayores, en la seguridad de que los venezolanos demócratas nos dirigimos pacíficamente hacia el verdadero golpe del 23N.

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