21 septiembre 2008

La otra muerte

Con el país arrasado por la inseguridad, los apagones, la inflación y el desabastecimiento, e indignado por las aplastantes pruebas de corrupción develadas en el juicio del "maletín", Chávez airea por trigésima vez un supuesto intento de magnicidio, oportunamente protagonizado por militares retirados, amigos del inquilino de Miraflores. Como corresponde a un gobierno en el que la institucionalidad ha degenerado en espectáculo, la puesta en escena del "golpe" y del "magnicidio" se hizo en el estercolero de VTV, desde donde se amenaza e insulta a la disidencia. Al día siguiente el alto mando militar (¿alto?), la AN, el PSUV, la Fiscalía y demás parafernalia controlada por Chávez se volcaron sobre el cuento del magnicidio con la esperanza de que los medios independientes picasen el anzuelo y se olvidasen del "Paquetazo" y de las reveladoras conversaciones de Maiónica, Durán, Kaufman y Antonini. Si damos un vistazo a la prensa comprobaremos que ni los venezolanos ni la comunidad internacional tomaron en serio la supuesta conspiración.

Al analizar lo ocurrido últimamente nos damos cuenta de que Chávez está enfrentando otra muerte distinta a la del magnicidio histriónico al que ya nos tiene acostumbrados. Tuvo que salir de Rodríguez Chacín como ministro del Interior porque le llegó la noticia de que el Tesoro norteamericano le acusaría de estar incurso en narcotráfico y respaldo a las FARC. Ese organismo congeló sus bienes en EEUU, medida que alcanza también a los directores de la DIM (general Carvajal) y de la Disip (general Rangel Silva), este último gestor, por orden presidencial, de sobornar a Antonini para que no revelase el origen los $800 mil del maletín. El registro de vinculados con la guerrilla y el narcotráfico se ampliaría en breve con otras relevantes figuras del régimen. Venezuela ha sido puesta en la lista negra de los tres países del mundo que menos han luchado contra el narcotráfico: Birmania, Bolivia y Venezuela. La expulsión del embajador de EEUU lejos de estimular el nacionalismo que Chávez capitalizaría electoralmente, produjo el derrumbe de los bonos de la deuda venezolana, el disparo del riesgo hasta mil puntos y la subida del dólar paralelo a niveles estratosféricos.

La crisis financiera mundial está presionando a la baja los precios petroleros que podrían ubicarse entre $70 y 90 el barril. Pdvsa está endeudada y su producción disminuida, de modo que no puede aumentar el volumen para compensar la caída de los precios. Si el barril llega a $75 Venezuela no tendrá suficientes recursos para cubrir las importaciones cada vez más crecientes a causa del hostigamiento a los sectores productivos del país. El protagonismo de Pdvsa en los ilícitos del maletín no habría ocurrido sin la anuencia de Chávez, quien dice no conocer a Antonini (aunque habrían coincidido en la Casa Rosada) y se delata llamándolo "traidor". En una de las grabaciones del FBI Durán, Kaufman y Antonini hablan del soborno a varios delegados cuando Chávez pretendía un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Durán pagó con su tarjeta los viajes "pa' que los negritos fueran a votar a la ONU". El soborno incluye a "musulmanes" y "chinitos". Votación que se perdió por " culpa de Chávez", según Durán.

A Chávez le acosa otra muerte distinta a la del tan publicitado magnicidio. La última encuesta de Consultores 21 en Miranda revela que Ledezma le lleva 14 puntos a Aristóbulo para la Alcaldía Metropolitana; Ocariz da una paliza a Jesse Chacón en Sucre y Capriles Radonski supera a Diosdado en 13 puntos, porcentaje que subirá aún más con el apoyo de Enrique Mendoza. En los que creía sus virreinatos, las cosas están aún peor para él. La cancillería boliviana aceptó enviar una nota de protesta al Gobierno venezolano exigida por el comandante de sus FFAA, general Trigo, indignado por las ofensas a los militares bolivianos y la clara injerencia de Chávez en ese país. El ministro de Política ecuatoriano se vio obligado a denunciar la intervención de Chávez en sus asuntos internos, espoleado por las protestas del alcalde de Guayaquil. El vicepresidente paraguayo le pidió a Chávez no meterse en los asuntos internos de Paraguay y el canciller chileno ratificó que la propuesta del presidente venezolano contra EEUU no prosperó en la cumbre de Unasur. Añada el demoledor informe de HRW sobre la constante violación de los DDHH y la estupidez gubernamental de expulsar al director de esa ONG; los ataques oficiales al Vaticano por la concesión de asilo a Nixon Moreno y el informe del Observatorio Venezolano que registra el incremento de la violencia en el país en un 300% y tendremos un coctel mortal. Por eso Chávez huye a Rusia, Bielorrusia y China a comprar armas de guerra y equipos militares. Armas, por cierto, que no lo salvarán de esa otra muerte.

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