06 octubre 2008

Cuestión de vida o muerte

Cuántos más tendrán que morir para que el que se define como el gobierno "más humanista" de la Historia de nuestro país se dé cuenta que la amenaza se cierne sobre todos y cada uno de los venezolanos? Claro, todos los que no poseemos ni escoltas ni camionetotas blindadas que apartan a sus ocupantes de lo que es ya una realidad, de la que incluso se ocupan los medios internacionales, estamos entre los primeros países en la nada honrosa lista de naciones más violentas. Quienes aquí vivimos lo hacemos "a nuestro propio riesgo". Pero lo cierto es que la única muerte que pareciera importarles es la fantasiosa, hipotética, "parapetera" y básicamente irreal que se sacan de la manga cada vez que necesitan "un divertimento" que distraiga la atención de los otros temas, esos que han llegado incluso hasta "aturdir" al colectivo a tal punto de generar una piel tan curtida que ya casi nada nos sorprende. Mal síntoma dentro de una sociedad cuando ya se asume la desgracia de la violencia con resignación o como una plegaria constante al Altísimo para que ninguno de los nuestros salga en esa Ruleta Rusa. Con mirar la tragedia del vecino y decir "pobrecito", gritar miles de "¡hasta cuando!" y pegarnos a todos los santos para no ser la próxima víctima no lograremos más allá de lo que hasta ahora tenemos.

El Gobierno sabe por las encuestas que ese es el tema prioritario para la gente, pero no es un asunto de estudios de opinión, sino de que el régimen sienta que realmente TODOS llegamos al hartazgo, al llegadero del aguante&

Misión Teflón Como la mayoría pareciera estar en la Misión Teflón en la que las cosas resbalan o en la historia de "te espero en la bajadita" aguardando el 23 de noviembre, hay que decir algunas cosas. Si la oposición llegara a obtener la mayoría de las gobernaciones y alcaldías, ese tampoco sería un jardín de rosas. La llamada Ley 27 recientemente aprobada en Primera Discusión de la Asamblea Nacional es el verdadero "palo a la lámpara" porque atenta precisamente contra la utilización del voto para la designación de las autoridades y, por otra parte, representa el punto final de la descentralización. Los mandatarios regionales tendrán por encima a unos burócratas designados "a dedo" por el líder tanto en el ámbito militar como en el civil. Pero aún así los próximos comicios representan "la única y mejor oportunidad" para que los nuevos gobernadores y alcaldes recién investidos de sus cargos y con el apoyo de la gente puedan iniciar "la cruzada" contra la violencia y por el ejercicio pleno de sus funciones que no es otra cosa que luchar por la Democracia y la Libertad. Suena pomposo y hasta épico, pero en una palabra mucho más sencilla, cálida y cercana se trata de defender la "vida" cuando todo la amenaza.

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