22 febrero 2009

Referendo 15F al estilo Zimbabwe

En los 28 años que el dictador Robert Mugabe lleva como presidente de Zimbabwe ha realizado un sin fin de elecciones que gana siempre, gracias a los obedientes poderes públicos que controla y al aún más servil consejo electoral. Cuando se acerca una elección en Zimbabwe, los psuvistas del dictador comienzan las brutales amenazas contra los electores, como quitarles los escasos alimentos que ofrecen las ONGs o la prisión para quienes insisten en votar en contra. El fraude ha sido tan continuo que en la última elección los organismos internacionales declararon el triunfo de la oposición, pero el dictador no abandonó su cargo. Por exigencia internacional Mugabe nombró vicepresidente al principal líder opositor, a quien colocó ministros adicionales para inmovilizar su acción, mientras el pueblo zimbabwense muere de hambre y del cólera. Hace días Mugabe derrochó millones del erario para celebrar su cumpleaños, en el que rodó la champaña francesa y miles de exquisiteces.

Los pocos observadores que presenciaron en Venezuela el final de la campaña del 15F estaban atónitos al ver el obsceno ventajismo del gobierno, y el visible uso de todos los recursos públicos al servicio de la reelección indefinida presidencial. Ese asombro hecho público le valió al eurodiputado Luis Herreros su expulsión del país a petición del CNE, que prueba así su adhesión al gobierno: "Yo no podía dejar de valorar los hechos: asaltos a alcaldías, secuestro de concejales opositores, ataques a las prefecturas, detenciones de presos políticos con pruebas prefabricadas. No calificar esos hechos como propios de un régimen dictatorial me hubiera parecido una indignidad política" dijo Herreros antes de que un ejército de disips se lo llevasen secuestrado, sin su pasaporte y sin sus enseres personales y lo montasen en el primer avión. Constató que todos los medios oficiales transmitían permanentemente propaganda electoral promoviendo el "SÍ". Que las dependencias públicas estaban tapizadas con publicidad del "SÍ". Que el Presidente hacía campaña por sí mismo (60 horas de cadenas) al igual que ministros y altos funcionarios. Observó videos de los ataques policiales contra estudiantes desarmados que mostraban pacíficamente su disenso, mientras que los mismos policías cuidaban a los manifestantes de rojo. Constató también los cambios normativos efectuados por los cuatro rojos del CNE para favorecer el "SÍ".

Rasgos del horror desplegado por Mugabe contra quienes se niegan a votar por él, aparecieron en Venezuela este 15F (la Disip allanó la sede estudiantil) a propósito de la indignación de los electores al ver que su papeleta salía en blanco o con el "NO" cambiado por un "SÍ". Quien no se llamase Tarek o Aristóbulo no podía volver a votar y era llevado preso hasta por más de 24 horas. Así le ocurrió a la periodista María Iguarán en el municipio Mara: pulsó el "NO" y le salió un "SÍ". La presidenta rojita de la mesa le impidió repetir el voto a pesar de sus ruegos. Iguarán rompió su papeleta. Sacrificio perdido porque la rojita, en su presencia, recompuso el "voto" con "tape" y lo depositó en la urna al tiempo que le decía "te vas a la cárcel pero votaste 'SÍ' y eres revolucionaria". Los militares del Plan República se la llevaron presa mientras le decían: "eso te pasa por decirle que NO a Chávez: así aprenderás". Cuando María llegó a la brigada, la sala estaba llena. Su caso fue el 512 por "delito electoral". Le quitaron a la fuerza su ropa, e igual hicieron con varias mujeres mayores, una de ellas de 80 años. Una vez desnudas fueron obligadas a hacer "sentadillas" frente a otras personas. Todas lloraban avergonzadas. Pasaron 24 horas sin comer e incomunicadas, todos eran votantes por el "NO". Más que un simple ventajismo del gobierno -denuncia Fernando Egaña-, lo que hay en Venezuela es un sistema configurado para que haya una campaña hegemónica que tiende a condicionar los resultados ¿O acaso la negativa a inscribir nuevos votantes o la presión avasallante a los empleados públicos no constriñe el balance electoral? ¿Cómo puede ser distinto si el comando de la campaña hegemónica es el Estado Nacional y las reservas internacionales?

Los partidos y estudiantes que reconocieron el resultado electoral (los últimos bajo protesta) deben levantar un documentado dossier que registre exhaustivamente los atropellos oficiales, violación de los derechos humanos y de las normas electorales y enviarlo a la OEA, ONU, y a los gobiernos y organizaciones democráticas del mundo para que sepan que esto no es una democracia y que los ciudadanos vamos a votar como una expresión de resistencia contra el régimen. No es posible que repitamos la historia del mismo fraude continuado en las próximas elecciones, porque corremos el peligro de que los electores se cansen y decidan abstenerse.


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