24 junio 2009

Y no pasa nada

Mientras en Irán la gente decidió hacer valer sus derechos en las calles, en Venezuela pareciera que nada acontece. Nada se mueve mientras el gobierno avanza hacia la consolidación total de su poder. Pronto será el cierre definitivo de Globovisión y seguidamente se hará un asalto a todo el sistema de educación privada. Dolorosamente, pareciera que a la gente eso le importa poco. No le creen a los opositores cuando advierten de la gravedad de la aceleración final del gobierno. Se resisten a pensar que el advenimiento de un nuevo esquema de gobierno autoritario y populista, una versión más moderna del esquema cubano, está a la vuelta de la esquina. Son variadas las razones por las cuales el electorado no termina de concientizarse acerca del camino asumido por Chávez y, por ende, no se decide a pararlo en seco. Por un lado, las mayorías se desencantan con el Presidente pero todavía sienten que con él están menos mal que con cualquier otro. Creen que al menos con él no habrá un plan de ajuste que castigue a los sectores populares, como seguramente se haría bajo cualquier otro gobierno. De suerte que el primer factor es de… digamos, conveniencia personal. En segundo término, la gente no le cree a la oposición. No sólo por inexperta y errática sino también por ingenua. El gobierno no se cansa de lanzar potes de humo que enredan a la oposición para inmediatamente después advertir que fue una manipulación mediática la que originó todo el entuerto. El régimen se ha dedicado a destruir la credibilidad de la oposición… y ha sido exitoso ese desempeño. El segundo factor de viveza institucional. En tercer lugar, el asalto al poder consumado a nivel de todos los poderes, ha insuflado el desánimo y ha hecho cundir el miedo en toda Venezuela. Luego, todos sabemos que el día que el gobierno se antoje de cualquiera de nosotros… pues se acabó, ya que no hay tribunal que se atreva a contradecirlo, ni Fiscal del Ministerio Público, ni Diputado… ni nadie. Es tal el poder acumulado por el chavismo que el Seniat ha pasado a ser la SN del actual gobierno ante los ojos impávidos del Poder Judicial en pleno. Finalmente, pareciera que el chantaje electoral constante con el cual el gobierno ha sometido a la oposición ha logrado desvincular a ésta de los grandes sectores mayoritarios. Luego, la gente aprecia que la oposición se encuentra entrampada en aquello de que o participa o es golpista y si participa no tiene derecho a cambio alguno en el padrón electoral. Y como se ha dado cuenta….pues está desestimulada, en términos netamente electorales. Las marchas comienzan a ser menores y la decisión de no involucrarse comienza a hacer mella en algunos sectores importantes. Le ruego a Dios para que la gente despierte… y todavía no sea tarde. Pero en todo caso, nunca como ahora, podíamos decir con tanta firmeza que Chávez se mantendrá en el poder hasta que la gente reaccione. Ni un día más. Ni un día menos.

Nitu Pérez Osuna

El Universal

nituperez@gmail.com

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