06 diciembre 2009

¿Dormía usted, señor Presidente?

El Presidente está febrilmente dedicado a tapar el escándalo que ha puesto al desnudo la gigantesca corrupción que corroe al alto funcionariado rojo-rojito y a sus testaferros, quienes mediante el asalto al Tesoro Nacional y constituidos en mafias amparadas en el poder, irrumpieron como una plaga de langostas en sectores económicos tan vulnerables como el bancario, bursátil y asegurador. Mientras todo eso ocurría ¿dormía usted, señor Presidente o viajaba a Rusia para comprar más armas?

Como el caco que grita en plena calle "¡Al ladrón, al ladrón!" mientras se guarda en el bolsillo la cartera robada, así Chávez culpa a "los ricachones" que arruinaron a los bancos Banpro, Confederado, Bolívar y Canarias, obviando que tales seudobanqueros son "sus ricachones", los mismos utilizados por él en el frustrado intento de arruinar a las empresas Polar. Chávez prefirió vender en Mercal la mazamorra de "Proarepa" producida por Fernández Barrueco (FB) para consumo de los pobres, que la Harina Pan, de excelente calidad, sólo porque es producida por el "oligarca" Lorenzo Mendoza. El Presidente repite nervioso que la intervención oficial de los cuatro bancos es la prueba de que él está con "el pueblo", no con "los ricachones", y añade que "los bancos intervenidos estaban dirigidos por delincuentes". De nuevo olvidó decir que son "sus delincuentes". Ante las apabullantes pruebas de que sus ministros, sus boliburgueses y hasta un hermanísimo están hasta los tuétanos en el affaire que no concluye con la prisión de FB, un tartajeante Chávez asegura que los problemas de estos bancos se deben a la "avaricia capitalista".

¿Dormía usted, Presidente, cuando profesionales serios como José Guerra y Orlando Ochoa o editorialistas como Teodoro Petkoff le advertían sobre la galopante corrupción de sus ministros de Finanzas (Nóbrega, Isea) quienes llevaron a cabo los oscuros negocios de las notas estructuradas a través de los cuales la República perdió $ miles de millones? ¿Cayó usted en un cuadro de sonambulismo cuando después de haber creado el Banco del Tesoro para tener allí los depósitos públicos ociosos, sus bolifuncionarios ingresaron miles de millones de dinero público en los banquitos de sus testaferros y en otros para recibir comisión? El economista Ochoa le recuerda a usted, Presidente, que los depósitos oficiales en la banca privada pasaron de Bs. 14.113 millones ($6.564 millones) en diciembre de 2005 a Bs. 44.216 millones ($20.565 millones) en septiembre de 2009. Esa cifra es equivalente al total del presupuesto nacional de 1998 y a una cuarta parte del de 2009.

Salga de su sopor, Presidente, y saque cuentas de las compras de títulos valores del Estado por parte de la banca, los cuales para septiembre de este año llegaron a 51.592 millones ($23.996). Significa que esos enormes depósitos oficiales asociados a las comisiones que cobran sus rojo-rojitos, le financian a la banca la compra del 85,7% de los títulos valores adquiridos. Pregúntele ahora a "sus delincuentes" por qué la banca no da más créditos.

Usted vende el sofá, Presidente, porque en vez de revisar la lista dada públicamente por Henry Ramos sobre los supercorruptos de su régimen y aplicarles la misma medicina que a FB, sale en defensa de Andrade y Ramírez, culpables de que a través del Bandes y de Pdvsa, se traspasasen recursos mil millonarios a los 4 bancos intervenidos. Pdvsa inyectó $ 10,7 millones y el Bandes le dio a Fernández varios créditos, uno de ellos de $ 100 millones. Banfoandes tenía 4.400 millones de BsF. Otra crueldad de la Usurpadora Faría fue la de ingresar los cheques de los aguinaldos del personal de la Alcaldía Mayor un día antes del cierre. Hoy están congelados.

¿Dormía usted, Presidente, cuando en febrero de 2009 su policía política le dejó en Miraflores un informe demostrando que el grupo FB y otras empresas relacionadas, desde una oficina paralela allanada por la Disip, tenían una "centrífuga de dinero" cuyas víctimas eran los ahorristas? Por cierto que esos bancos intervenidos compraron notas estructuradas pese a la prohibición y desde ellos inflaron el dólar paralelo. ¿Quién los protegió? ¿Quién tiene el poder de detener al mismo tiempo a la Superintendencia de Bancos (enterada de ese informe) y a la Disip? La respuesta no puede ser otra que "El Presidente Chávez". ¿O nos va a decir que tuvo otro rapto de sonambulismo?

A partir de ahora, Presidente, con la quiebra de Fogade y con los gritos de los 5 mil jubilados a quienes les han retenido sus pagos en los bancos intervenidos, los miles de ahorristas que no verán más su dinero completo, las 2.223 personas que se quedaron sin empleo y los alaridos de los trabajadores públicos del país, usted no va a poder conciliar el sueño. A ese insomnio también contribuirán intensamente los numeritos de las encuestas.


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