20 agosto 2008

Una Alcaldesa para Caracas

Ha sido un error convertir las elecciones del 23 N en un referendo a favor o en contra de Chávez. Ese referendo ya lo tuvimos el pasado 2 de diciembre y fue ganado ampliamente por la oposición que, en vez de sacarle ventajas, ha permitido que Chávez continúe imponiendo su proyecto destructor y nos aplique unas reformas socialistas que fueron rechazadas.

Se empeñan en hacernos creer que después del 23 de noviembre Chávez no continuará avanzando en sus ideas fijas y antidemocráticas, que los espacios que –sin duda– se ganarán en algunos estados o municipios del país serán el fin de su proyecto hegemónico; que las elecciones del 23 de noviembre son la última oportunidad. Con ese cuento salimos incluso a votar por un tremendo embarque que se entregó con el primer resultado cantado por el CNE.

Rosales no se presentó con la intención de ganar aquellas elecciones presidenciales. Lo hizo para construir un partido político y capitalizar esos votos, aunque esto último no lo consiguió. De nuevo el líder de UNT aprovecha esta “última oportunidad” para romper la unidad que clama la oposición e imponer candidatos de su partido que garanticen espacios para su proyecto político, que no es a corto plazo.

Rosales saca sus cuentas, suma, resta y, sobre todo, divide.

El caso de la Alcaldía Metropolitana no puede ser más revelador de la politiquería barata de la cual trata de sacar ventaja: William Ojeda perdió frente a Ocariz de Primero Justicia la candidatura a la alcaldía de un municipio tan populoso como el de Sucre, ¿cómo podrá ganar en el resto de los municipios de la Gran Caracas si su trabajo político se ha concentrado en Petare? Deberían explicarnos cómo son las matemáticas que se practican en UNT y cómo saldrá Ojeda electo en la Alcaldía Metropolitana. Aunque es muy posible que UNT termine apoyando la candidatura de Podemos con Ismael García, en vez de honrar el compromiso del 23 de enero y apoyar a Ledezma.

El caso Libertador

En cuanto al municipio Libertador nos dejaron en ayunas. Tanto UNT como el resto de los partidos de oposición no escucharon a los ciudadanos que añoran una ciudad que compita con el resto de las capitales latinoamericanas evolucionadas que ofrecen mejor calidad de vida.

Pretenden que les firmen un cheque en blanco y salgan a votar a ciegas por unos candidatos a alcaldes que no terminan de convencer.

Uno representa el pasado –no muy transparente, por cierto–, el otro no está preparado para asumir los retos que significan los complejos problemas urbanos y sociales del municipio con mayor densidad poblacional de todo el país. Si había un municipio donde no se debía improvisar era Libertador.

Por fortuna el oficialismo está fracturado y en Caracas no va con candidatura única. Aunque el PSUV diga que Jorge Rodríguez arropa a su aliada del PPT, la verdad es que la concejala Andrea Tabares abre un boquete interesante.

Andrea, alcaldesa

Los insultos con los cuales el presidente Chávez trató a sus aliados y los excluyó en las primarias impidió, en Caracas, que se garantizara la victoria oficialista. Son muchos los descontentos en el PSUV que, sin traicionar principios revolucionarios, votarán por la candidata de la tolda azul. Andrea Tabares tiene experiencia municipal, viene actuando con madurez, posee una personalidad sin la arrogancia y altanería que caracterizan a Jorge Rodríguez. Su candidatura no significará un descalabro para la revolución bolivariana, pero puede darle un golpe al PSUV, que solo cuenta con votos duros. Andrea Tabares podría ser la próxima alcaldesa de Caracas y quien quita que lo logre sumando votos de la oposición.



Marianella Salazar
El Nacional
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