23 enero 2009

Ineficaz, iletrado y mentiroso

Presumo que el Ineficaz nos cree incultos. El hombre ni se sonroja al publicitar su descubrimiento de la nueva gramática de la "s" por la "c", ordenar una inesperada definición de "alternativo" y hasta reinventar la aritmética de los números que ya no multiplican como señalaban las tablas impresas en las contraportadas de los cuadernos de "a locha". La ignorancia del Ineficaz es de tal magnitud que comete errores de ortografía cuando habla, porque la abundante labia que expele atropelladamente se ausenta del discernimiento y control del discurso, por lo que su incoherencia es notoria y aburre hasta a los opulentamente sobornados.

El Ineficaz obvia que ya el pueblo venezolano está en pleno conocimiento de las malandrerías ejecutadas con sus asalariados, en cooperación necesaria con la "oposición de utilería", quienes en conjunto le han permitido la usurpación continuada de la autoridad presidencial, perdida desde 2002. Así, el dictador ha cuadrado a su alrededor hombrecitos y mujercitas corrompidos -unos rojos, otros insípidos- que gerencian la Misión "QUIÉN MIENTE MEJOR", encargada de ejecutar actos mágicos que convenzan de que un mercadito de 1.600 bolívares de ahora (sarcásticamente llamados fuertes) suena más barato que uno de 1 millón 600 mil bolívares de antes. Estos especímenes de museo también se encargan de pintar la consigna "CON EL INEFICAZ SE VIVE MEJOR", en las paredes de los barrios donde más de 18 millones de venezolanos viven en ranchos de tabla y cartón.

Las mentiras del Ineficaz ya no convencen, por lo que el dictador ha tenido que bramarlas en cadena nacional, por más de 7 horas, sin el menor rubor y sin siquiera un time-out para orinar. Miente al decir que en Venezuela ya no hay niños viviendo en las calles, que la crisis económica mundial no nos tocará, que el desempleo descendió; y un sinnúmero más de embustes que le permiten ocupar -sin contrincantes- el puesto número 1 del ranking de los dictadores más mentirosos del planeta. Desde antes, el Ineficaz se había alzado con el galardón del dictador más corrupto del Universo.

El Ineficaz presuntamente desarrolla la reingeniería del auto-engaño, para terminar de convencerse de que los venezolanos somos pendejos y no sabemos que los niños, niñas y adolescentes que suplican limosnas en los semáforos no son alumnos de la Misión "DAME PA' LOS FRESCOS", sino indigentes -menores de edad- que están aún esperando que el tipo se quite el nombre; que las yucpas que pululan las esquinas no son extras de la película "El Dictador Solitario y Toro", de Oliver Stone, sino madres hambrientas que cargan -en un brazo- a un pequeñín pegado a la teta, mientras el otro lo extienden para mendigar alguna moneda. El espectáculo es dantesco y nadie nos lo tiene que contar porque TODOS LOS VENEZOLANOS lo vemos diariamente; con la excepción del Ineficaz et al., acaso huéspedes de Ricardo Montalbán.

La pactada expresión "con fecha de vencimiento en el 2013" -que luce muy lejos- sólo funcionaría ante a un presidente constitucionalmente electo y con sólidos principios republicanos y éticos.

La duda razonable asoma cada vez que se convalidan las trampas/propuestas electorales del Ineficaz, pues "es estúpido esperar resultados diferentes haciendo siempre lo mismo" (A. Einstein).

Así las cosas, la dictadura del Ineficaz sólo se exterminará, democráticamente, vía 350 y con el pueblo activamente participativo.

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