06 junio 2007

El carnicero de los Balcanes


Entre 1998 y 2001 la Republica Yugoslava de Serbia vivió una de las experiencias políticas más importantes de fines de siglo y principios del nuevo milenio. Un grupo de estudiantes serbios lanzaron un grito de libertad al mundo reunidos en Otpor (Resistencia). Un puño cerrado que izaba la no violencia, y que derrotó a quien se conocería como el carnicero de los Balcanes: Slobodan Milošević.

A la muerte de Tito (1980) Milošević comenzó a abrirse paso en el mundo de la política. En 1983 fue elegido miembro del Presidium del Comité Central del Partido Comunista de Serbia y al año siguiente presidente del comité municipal del partido en Belgrado. El 15 de mayo de 1986 llega a la presidencia del Comité Central del Partido Comunista de Serbia y en 1989 era elegido Presidente de la República Yugoslava de Serbia. Este rápido recorrido que en siete años lo elevó desde los puestos meramente técnicos fuera del mundo político a la presidencia de Serbia, sorprendió a todos.

Su rápido ascenso político coincidió con una radicalización del nacionalismo que se operaba en la sociedad Serbia, en los momentos en que el comunismo perdía fuerza. Bajo su dirección, se inició una afirmación institucional de la identidad serbia, en detrimento de las minorías.

Después de 10 años en el poder, Milošević era percibido por la opinión pública como un dictador que había implementado un sistema político basado en la “limpieza de etnias”, con lo cual forzó mediante una arremetida militar, la salida de los albaneses fuera de los territorios de Kosovo. Imágenes de más un millón de refugiados impactaron al mundo de occidente, produciendo una reacción militar de la OTAN. Por más de 78 días y a un costo de tres mil millones de dólares, los territorios ocupados fueron bombardeados por las fuerzas aliadas.

Milošević utilizó esta “agresión imperialista” como instrumento de vitimización y por instantes los serbios cerraron filas a su lado. Sin embargo un gobierno que en diez años había traído a los serbios una profunda división social; pobreza, desempleo, represión, corrupción y miedo, pulsó la reacción de un grupo de jóvenes cuya motivación inicial fue luchar, civilizadamente, por la democracia.

Srdja Popovic, co-fundador de OTPOR explica los enunciados principales del movimiento. Perseguían tres objetivos fundamentales: i.-Derrocamiento no violento de Milošević, ii.-Elecciones libres yii.-la instauración de la democracia.

Popovic explica que la estrategia suponía acabar con lo que se denominaba el “monopolio del poder”, resumido en el control de las instituciones y de las agencias del gobierno mediante mecanismos represivos, el control del Poder Judicial y de los medios de comunicación privados. Para lograr tales objetivos, no podían partir de la base de “cortar la cabeza del líder”, ya que eso seria una revolución violenta. Ellos necesitaban ser reconocidos por el mundo, como un grupo ciudadano civilizado, amantes de la vida, de la democracia y de la libertad.

I.- ¿ Cómo lograrlo?.

Otpor fue un movimiento que nació con veinte estudiantes.

Su gran desafió era dar una percepción de agrupación nacional, con representación en todas las ciudades de Serbia. Poco a poco fueron reclutando gente bajo “la estrategia de choque o contacto directo”, con muchachos de cada uno de los pequeños poblados Serbios. De esta forma se ganaban mayor confianza y mejor comunicación.

Otpor no disponía de un comité central ni de un líder único. Se basaba en un liderazgo de amplia base, con lo cual evitaban que la detención de uno, condujera a la fractura del movimiento. Nada de figuración mediática, nada de protagonismos, nada de jerarquías.

El corazón político de Otpor eran sus activistas. Sus slogans eran creativo y directos: “muérdanle al sistema, resistencia porque amo hacerlo, somos fanáticos de la vida y libertad! A pesar de ser un número reducido de activistas, daban un claro mensaje: hacerle oposición al Milošević, era posible…pero sin partir de un Milosevic vete ya; vete pal carajo”!

Entretanto los partidos de oposición tradicional se encontraban divididos, sumidos en la diatriba y continuas derrotas políticas. Otpor da cuenta de esta situación, y marca distancia de los actores políticos tradicionales para no empañar su credibilidad. Nada de coordinadoras democráticas, mesas de negociación, paros o intentonas.

En Mayo del año 2000 las fuerzas policiales de Milošević, arremeten en contra de Otpor, tildándoles de neofascistas y terroristas. Se inicia una persecución que incluiría agresiones físicas y detenciones. Otpor organiza lo que se denominó una “cadena de mando”, según la cual de manera inmediata, personas, familiares y seguidores se apostaban a las puertas de los lugares de detención para reclamar por su integridad y liberación.

En la medida que se agrandaba el círculo de represión, aumentaba igualmente el ámbito de reacción pública. Y al crearse un estado de gran descontento, Milošević decide adelantar las elecciones.

Otpor -que había llenado el vacío político creado por una oposición dividida y enfrentada- obligó a estos actores a exhibirse en público, abrazando la bandera de puño cerrado. Aunque los líderes de oposición lo hicieron con reservas, tuvieron que dar un paso al frente, y comprometer la unidad…Nada de altivez y ni aquí el muchacho de la película, soy yo.

El 1 de Septiembre de 2000, 18 partidos de la oposición Serbia democrática, declaran la unidad, y deciden apoyar a un hombre de poca figuración pública y perteneciente a un partido pequeño.

Se trataba de Vojislav Kostunica, un hombre de corta trayectoria política, que abanderaba las consignas nacionalistas y anti-americanas, lo cual impedía a Milošević, atacarlo desde el ángulo del pro-imperialismo. Cero improvisación.

Milošević arremete contra los canales y radios privados, lo cual impulsa grandes concentraciones en su contra. Faltando dos semanas para la celebración de las elecciones, Milošević realiza su primera incursión pública. Estas concentraciones eran pagadas por el partido único socialista que lideraba Milošević (el cual había cambiado de nombre para refrescar su otrora rostro comunista). Otpor no hizo elocuencia de ello.

El 24 de Septiembre de 2000, se celebran las elecciones. Más de treinta mil personas son organizadas para controlar la certeza del voto, producido por 10.000 mesas electorales. Todos los partidos de oposición se agruparon entorno a las mesas de votación, constituyendo una fuerza amalgamada de información y control.

El 06 de Octubre de 2000, Slobodan Milošević reconoce la victoria de Vojislav Kostunica.

II.- El ejemplo. Chávez no es Milošević y Venezuela no son los Balcanes, pero…

En Venezuela no hemos vivido las atrocidades de Milosevic, y tampoco padecemos las profundas diferencias culturales y religiosas que confluyen en los Balcanes. Pero en medio de esa mayor complejidad, supieron salir adelante. Entonces, nuestro “conflicto”, es más sencillo. Sepamos resolverlo.

Uno de los grandes errores que se han cometido desde la llegada al poder del HCHF, es atribuirle virtudes o defectos; cualidades o carencias que no posee. Un hombre de formación castrense, de pronto lo convertimos en un líder revolucionario indestructible y tenaz (propaganda reforzada por la agenda mediática pro y contra), y confundimos un uniforme, con una visión de orden y autoridad. Convertido en Presidente, despreciamos su arraigo popular…empero frente a un proceso constituyente inconstitucional (referéndum para liquidar la CN del 61), accedimos lacayamente. Sus logros asistenciales los satanizamos anticipadamente, y se le quiso desplazar del poder, cayendo en provocaciones y actitudes insensatas y soberbias.

El contraste entre la realidad mediática vs. la realidad social venezolana, ha ocasionado profundas contradicciones en el seno de las masas. Y en ámbito de lo confuso, un colectivo mayoritariamente pobre y olvidado, decidió quedarse con lo poco que habían logrado; sacar al antiguo régimen, del poder.

La consecuencia de tanta dispersión y apresuramiento politico las hemos pagado todos los venezolanos. El paro petrolero, el 11-A, la impertérrita y banal mesa de negociaciones, y otros episodios que no vale la pena recordar, condujeron a la instauración de un mismo efecto reductor: la intolerancia oficial, el involucramiento activo de las FFAA en la vida política del país y el giro difuso hacia una visión socialista y gendarme del Estado. De ello todos somos responsables.

El ejemplo serbio no pasa por detener nuestra atención en Milosevic (que no es nuestro caso), sino en la manera de adversarlo (que si nos ocupa comprender).

En los últimos diez años el liderazgo de oposición que nos ha llevado a sensibles desengaños. Y esta incoherencia política ha permitido el agigantamiento de la figura de un hombre, a un punto que sentimos que ya no tiene sentido hacer oposición.

Si bien el país no ha vivido un proceso de segregación como el experimentado en los Balcanes, como tampoco de exterminio étnico, si hemos experimentado una sensible fractura social que nos ha conducido a la discriminación, la exclusión política, y la confrontación de clases. Y eso se aleja de nuestra cultura y nuestro gentilicio.

Poco se ha trabajado en reivindicar los valores de paz, de civilidad, de armonía de los venezolanos. Ha prevalecido la guapetoneria de lado y lado. Hemos permutado el lenguaje politico serio y moderado, por el discurso rapaz, escatológico y generalizante, a la par del adversario.

Optor basó su lucha en la recuperación del sentido ciudadano como estrategia y la sensibilización pacífica de sus consignas. Y en este terreno aderezado de juventud y sensatez, todos participaron, con lo cual reprimirlos a todos, era materialmente imposible.

III.-Por qué tuvieron éxito.

Otpor logró la victoria porque alcanzaron un nivel óptimo de organicidad, uniformidad de ideas y división de tareas. Lograron convencer al colectivo con sencillez y firmeza, que ellos representaban la parte buena y no violenta de la contienda. Demostraron valentía y determinación, sin ánimos de figuración.

Este valor de consciencia civil es el estado de la cuestión. Pero para lograr este estado de consciencia colectiva y mayoritaria, es necesario comprender, que existe un pueblo que aun ve en el “proceso revolucionario”, una esperanza y una razón de ser. Desconocerlo, es torpe y prepotente, y, en efecto, es despreciar a sus adeptos.

El esfuerzo consiste en desglosar con inteligencia y creatividad aquellas expresiones que atentan contra los valores fundamentales del hombre, como la pluralidad, la libertad de expresión, la alternatividad democrática, y solapadamente, contra la venezonalidad: nuestra voluntad de ser un pueblo unido, laborioso, respetuoso y pacífico.

El debate se centra en el presente y en el futuro. Qué tienes hoy, pero que dejarás de tener mañana. Esa es la tarea titánica en este país. Enseñar a la mayoría de los venezolanos, que somos iguales en la medida que nos tratemos espontáneamente con igualdad, y no dependamos del Estado para lograr ese balance. Que todos tenemos derecho a un mejor porvenir, privilegiando el deber de trabajar, y que lo más cercano a la pérdida de nuestros derechos y oportunidades, es la eternalizacion en el poder de unos pocos. Eso deben simbolizar las manos blancas, porque la paz, es la verdadera libertad de los pueblos.

Otpor tuvo siempre muy claro que acabar con el monopolio del poder, la resistencia no podía convertirse en agresora, sino en todo caso, agredida…

La realidad política venezolana se ha venido complicando, porque mientras el gobierno acobija más dinero y poder, la disidencia no ha entendido que ello se contrarresta con valores (el verdadero valor es sufrir…), sacrificio y consistencia. Y si no nos plegamos-a sufrir por nuestros ideales- el valor material y la propaganda, seremos derrotados…merecidamente.

.Al ser entrevistado uno de los fundadores de la agrupación, se les pregunto, cual había sido la base de su éxito. Popovic respondió:

“Pienso que lo logramos porque simplemente Amamos la vida, más que ellos. Generalmente estos tipos eran predicadores de la muerte. Su odio su propaganda su lenguaje, olía a muerte…y porque queremos la vida nosotros decidimos amar la vida, y la vida, no se puede derrotar….éramos un grupo de fanáticos de la vida y por eso lo derrotamos”.

Orlando Viera-Blanco

Vía Abogado del Diablo

La indecencia del poder

El abuso de poder nos asombra y nos confunde, pero al mismo tiempo nos ofende y nos humilla. Con el cierre de RCTV quedó demostrado que el poder y la soberbia son hermanos y que nada civilizado sale de sus entrañas. El poder ilimitado es indecencia pura, es la calumnia llevada a su máxima expresión, es una mezcla de inhumanidad e inmoralidad, soberbia y resentimiento. Es la desgracia que vive hoy Venezuela, un país ahogado en las fétidas aguas de la ignorancia negligente y el anhídrido venenoso de la obscenidad.

Las lecciones que hoy experimenta nuestro país es el resultado del estado emocional que Chávez ha inculcado con un odio inédito difícil de entender y con una manipulación que rebasa cualquier lógica social. Son lecciones que arrastramos como una penitencia no buscada, pero desinteresadamente aprendida y que siempre -aunque no la aceptáramos- estuvimos seguros de que algún día la pagaríamos. Por ello el cierre de RCTV es la más clara metáfora de la intolerancia emanada del poder y la inédita debacle de la lógica social.

El venezolano arrojó a un pozo sin fondo sus años de gloria, en la fútil creencia de que nunca viviría en los ríos subterráneos de la miseria humana y el escozor que provoca la deshumanización del alma colectiva. Chávez y su oscura bota roja llegaron para arropar la dignidad de los venezolanos y, por ello, cada poro de nuestro ser ha quedado impregnado del engaño social más grande que ha vivido una sociedad, con el consecuente regreso al primitivismo sórdido y desgarrador de un pueblo petrificado por el celaje de la desgracia.

La realidad que hoy vivimos no la podemos vender a nadie porque, sencillamente, somos la última sociedad que quedaba por experimentar los padecimientos de un gran gurú devenido en ductor de almas y guionista de una vida nacional, apegado a los designios de una sola verdad, una verdad insurrecta de sabor levantisco y faccioso, cuyo único saldo ha sido el haber saboteado el imaginario de los más olvidados, esa suerte de ejército creyente aún do-minado por la resabia demagogia de la impunidad y la degradación oficial.

Se trata de un interregno que saboreamos con amargura, labrada a paso de errores y componendas, que nos han obligado a convivir el diario regurgitar de una lengua bífida, llena de odio y resentimiento. Nos han empujado a compartir con el monstruo de la indecencia y la injuria, como si no fuera suficiente con la bota y el sable, el rifle y el muerto, la piedra y la herida, el ojo y la ideología, el cáncer y la degradación.

El gurú abrió su boca en medio del trueno y decidió dejar postergada la libertad de expresión, y desde entonces ha querido tragarse la voluntad de los soldados de la libertad, de los ciudadanos de la luz y de la más grande esencia del ser humano, la democracia.

Cada minuto que pase simboliza desde ya un destino dicotómico: muerte o resurrección. El primer escenario, marcado por el tridente y la sumisión, y el segundo, encarnado por la sabiduría y la libertad. Mientras tanto, el ojo del Gran Thor amenaza, rumiante, grotesco, retorcido, pero al mismo tiempo, temeroso, vacilante, remiso y abandonado. Basta sólo con verlo a los ojos y comprobar que es el miedo su peor enfermedad.

Hugo Santoromita

Verdades a juro

La revolución es salsera. La meten en marchas y en sus programas de televisión. Con un esfuerzo creativo de esos que queman sesos, usan fragmentos de las canciones para ilustrar avisos, cuñas y hasta discursos. La sabida relación salsa-pueblo-barrio es la motivación para manipular hasta con la música.

Pero hay una que repite la palabra "mentira" hasta marcar un récord mundial que vendría muy bien como himno del nuevo partido único. Una coba enorme en sus números de inscritos, en su capacidad de convocatoria y en sus fines doctrinales, que, de paso, no conoce nadie. La mentira comienza con el empujón, el chantaje y la amenaza en ministerios, oficinas públicas y en las taquilla de las misiones y becas. Un partido de mentira.

Esa vieja salsa, con la voz de Héctor Lavoe, tiene fuerza para ir más allá. Puede ser el himno de toda la revolución. Tiene todos los elementos. La reconoce el pueblo y contiene la consigna básica: las miles de mentiras del proceso, que son y serán verdades a juro.

Hablan de respetar la Constitución y la violan como si estuvieran en febrero de 1992. Dicen que todo se hace de acuerdo a la Ley, pero ajustan la legislación según el deseo imperial e inapelable de Miraflores. Las marchas tarifadas del oficialismo son demostraciones de dignidad nacional. Las de los estudiantes no existen. La regaladera de dólares para comprar cariños y lealtades son gestos de solidaridad. Mentira, pero es verdad. No hay cierre de canales de televisión lo que hay es una no renovación de licencia por lapso vencido, un cese voluntario en sus transmisiones. Es más, nunca hubo concesión. Nunca existieron. Es que la gente inventa cualquier cosa para protestar. Aquí, sin duda, se respeta la libertad de expresión de todos y cada uno de los venezolanos, especialmente los que están en la insigne lista del legislador que la ideó y promovió.

Se declaran enemigos jurados de Estados Unidos y lo acusan de invasor y colonialista, mientras se le abren las puertas y la chequera a Fidel Castro y su glorioso régimen de libertades. Pero eso no es así. Los cubanos nos ayudan y prestan sus servicios en beneficio del pueblo. Así será, entonces. Los estudiantes en protesta son bobos manipulados, pero los que apoyan las decisiones del proceso son inteligentes y con criterio a toda prueba. ¡Claro! Es malo ser rico. ¡Por supuesto! Los cerros van a ir al este. ¡Cuando quiera el líder máximo! Pero si van, tengan cuidado con molestar a los líderes del proceso que ahora viven con toda comodidad por esos lados. No se reprime. Mienten quienes dicen que hay represión. Es santa palabra. Lo dijo el infalible funcionariado del proceso. Pronto prohibirán, o los demando, que se use la palabra reprimir y habrá que decir reprender o regañar. Esa será la verdad, toda la verdad, la única verdad.

¡Qué más da!


Elides J. Rojas L.

Jóvenes por la libertad

Tal como había sido anunciado por el régimen -porque sí-, la noche del 27 de mayo fue sacada del aire RCTV sin que mediara ninguna buena razón que sustentara tal decisión. Y, a continuación, sin importar la ley y contra toda lógica, el vacío creado fue rellenado utilizando para ello los equipos de transmisión propiedad del canal cerrado, quedando así suprimida toda posibilidad de su utilización posterior como espacio para la manifestación de la pluralidad de la opinión pública.

Reclamo

A partir de ese momento se ha hecho presente en todo el país el reclamo en la calle de los jóvenes universitarios: serio, firme y sonoro y argumentalmente fresco y bien plantado, por los derechos de todos los ciudadanos. En primer lugar, por la libertad para decidir sobre su destino según su querer, y no conforme al capricho de quien pretende imponerles por la fuerza su voluntad; y, en segundo término, con similar valor, el respeto a la dignidad como persona de cada ciudadano.

Para los regímenes totalitarios cualquier manifestación a favor de la libertad y los derechos de los ciudadanos es "insurreccional", porque para ellos sólo es admisible la aquiescencia incondicional, la sumisión total: física y espiritual. No cantan a la vida, sino a la muerte -del otro-, para cuya consecución predican el odio y envenenan la mente de las personas.

La mayor parte de los jóvenes que ahora protestan no pertenecen a una generación cualquiera, ni a la de quienes por haber disfrutado de una vida en democracia no logran entender lo que sucede. Ellos pertenecen a una generación que buena parte de su adolescencia ha transcurrido observando la angustia generada en el seno familiar por las acciones del régimen para coartar su libertad, restringir sus derechos e imponer una organización social contraria a los valores que han acompañado su crecimiento.

Todos hacen política

Ahora les falta aceptar -sin complejos de ninguna clase- que, sin ser políticos, todos los ciudadanos hacen política -y tienen la obligación de hacerla- cuando defienden sus derechos de quienes faltando a su deber los atropellan; así como que se puede hacer política por el bien común sin adherir a alguna ideología ni militar en ninguna organización política.

Ellos representan una universidad que quiere vivir en libertad, sin sumisiones, ni cortapisas de ninguna clase, ni exaltación de odios que condicionen su realización como personas. Una universidad y un país que valoren y fomenten la formación de buenos ciudadanos. Por lo que están dispuestos a combatir: por su derecho a pensar y disentir.


Luis Enrique Oberto G
El Universal
luisoberto@yahoo.com

Rescate generacional

Nace la primera generación del rescate de este siglo XXI. Sana y robusta, pletórica de fe, hace renacer la esperanza en una patria que ha sufrido demasiado. Generación del rescate, como las generaciones del 28 y del 58 en las dos mitades del siglo pasado. Nace con características parecidas a aquellas que Pío Gil intuyó en sus reflexiones de exilado por la barbarie al dedicar sus páginas tristes "a los puros e incontaminados, el saludo de los que quizás no vivirán para verlos, pero que sí supieron presentirlos".

Audaz y valiente

Esta muchachada, audaz y valiente, será motor fundamental del rescate definitivo de la tragedia venezolana. Tienen actitud crítica frente al pasado y el presente, sentido solidario y plural y, además, conciencia de protagonistas. Todo ello enmarcado dentro de una vocación libertadora que los une en la batalla. Muy pronto verá la cristalización de su esfuerzo. Para ello es necesario que nosotros, quienes integramos las generaciones precedentes de cualquier signo ideológico o existencial, les abramos paso, desbrocemos el camino y al darles todo nuestro apoyo, renunciemos a cualquier tentación protagónica que pueda contaminar, desviar o retrasar la imponente marcha en pleno desarrollo.

Esto no significa que abandonemos la lucha. Todo lo contrario, pero de lo que se trata es de darlo todo por y para ellos pensando en Venezuela.

Las generaciones anteriores somos grandes deudores de la historia contemporánea. La mejor forma de cancelar esas obligaciones es impulsando con todas nuestras fuerzas a quienes salen al rescate de la libertad y la democracia. Dejemos a Chávez rumiando su fracaso en las sombras y nuestros egos y ambiciones en el pasado.

Oswaldo Álvarez Paz

El Universal

oalvarez@telcel.net.ve

Efectivamente el mandatario venezolano ha descubierto asombroso parecido entre el logo de Otpor! y uno de los logos alternativos utilizado por la Resistencia Estudiantil en Venezuela. Ya les hablé de Otpor! en un artículo anterior y también de el desprestigio al que Milosevic sometió al movimiento, pues parece que la historia se repite.

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De todos modos que el mandatario nacional sepa que hay logos adicionales para identificar la Resistencia Estudiantil, porque esto no es un movimiento oculto si no abierto y de cara al mundo en defensa de las libertades de todos (pero todos de verdad, no el todos del presidente) los venezolanos.


Así que señor presidente acostúmbrese a ver los logos y las manos blancas de los estudiantes del país, porque así se gestan los movimientos pacíficos e independientes ante los regímenes abusivos y totalitarios. De todos modos no hay problema en que se establezcan comparaciones con Otpor! y su rechazo es muestra de que vamos por el camino correcto, del mismo modo reaccionó Milosevic.

Además cual es el problema de que se tomé como estandarte la causa que promovió Otpor!, al menos es mejor que tomar como estandarte la causa cubana y copiar vilmente su logo del partido comunista. Porque realmente no nos preocupa que copie el logo, nos preocupa que copia todo cuanto otros izquierdistas totalitarios han hecho antes.

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Vía Disidente

05 junio 2007

4 horas por semana de formación socialista

Atrás quedó la idea de reducir la jornada laboral y, ante ello, el Ejecutivo resolvió reservar cuatro horas semanales de la jornada laboral para que los trabajadores participen en un programa de formación socialista. El ministro del Trabajo y Seguridad Social, José Ramón Rivero, informó que "en principio, no estamos hablando de que sean obligatorias las cuatro horas". Lo que sí será forzoso para las empresas es la formación de los consejos de trabajadores, entes que serán los responsables de adiestrar a la masa laboral conforme a los lineamientos definidos por el Gobierno, indicó Rivero. "Las tareas políticas no pueden ser de carácter obligatorio como las marchas en apoyo al Gobierno, la formación. Es un reto que pudiéramos no aceptar, pero la realidad nos lo exigirá. Necesitamos formarnos para lo que nos viene", manifestó el ministro del Trabajo en un acto realizado ayer con los trabajadores de ese despacho ministerial, el cual sirvió de arranque para el desarrollo de esta política. El proceso de formación en las empresas surge del llamado del presidente Hugo Chávez de llevar la educación "mucho más allá de la escuela: en la fábrica, en los talleres, en los campos, en los núcleos endógenos", según indicó el mandatario en una reciente alocución. El proceso se inscribe en el denominado Tercer Motor de la Revolución: Moral y Luces, educación con valores socialistas.

Órdenes habilitantes

Rivero expresó que el logro de esta iniciativa deberá transitar por varios caminos antes de que se cristalice. La primera de esas vías comenzará la próxima semana, cuando se inicie el plan piloto en el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social que servirá de prueba para afinar la propuesta que, finalmente, se convertirá en una ley. El titular del despacho laboral señaló que luego el proyecto definitivo quedará expresado en el marco de la Ley Habilitante, una vez que se aprueben las normativas que regirán los consejos de trabajadores, la creación del Instituto Escuela Daniel De León -que será el ente formardor originario- y la definición de la jornada de cuatro horas a la semana para la formación de los trabajadores. En todo caso, detalló que el Tercer Motor de la Revolución arrancará primero en la Administración Pública y, cuando ya estén vigentes las leyes antes mencionadas, se iniciará el uso de las cuatro horas para la formación de los trabajadores en las empresas privadas.

Pénsum de estudios

Rivero detalló ayer durante el acto que algunos temas que serán estudiados por los trabajadores, en el marco de las cuatro horas de formación, serán Historia de Venezuela, herramientas básicas de análisis de la realidad, entorno, así como el papel del Estado venezolano en el esquema socialista. El titular del Trabajo resaltó que esta es una de las formas en que el Ejecutivo Nacional resuelve la sustitución del capitalismo por el socialismo. Agregó que este cambio no es un capricho, y que el socialismo debe representar la respuesta del mundo ante la amenaza capitalista protagonizada por Estados Unidos. "Yo vi en las concentraciones del 11 de abril cómo la gente decía 'que vengan, que les damos hasta por el cielo de la boca'. Eso es parte del efecto pedagógico del presidente Chávez", dijo Rivero en el acto.

El Universal

Tributo a la libertad

Un tributo a la libertad, por Bruno Bozzetto...

Entrevista al Ministro Cinican Rara

No pueden dar marcha atrás

Patria, Socialismo o Muerte

En estos días escuché una conversación de dos jóvenes "revolucionarios" que fueron invitados a asistir a una manifestación a favor del Gobierno y apoyar el Cierre (perdón, la no renovación de la concesión) de RCTV. Luego del saludo de "Patria, Socialismo o Muerte", la conversa giró en torno a si sería seguro ir a dicha manifestación, porque no querían "que les pasara nada".

¿Y dónde está la "Patria, Socialismo o Muerte"? Eso dice que los revolucionarios lo dicen de la boca para afuera. Porque, ¿estarán dispuestos a dar la vida por la Revolución y por el Líder Máximo?

Creo que los revolucionarios no se han dado cuenta de lo que significa el "Patria, Socialismo o Muerte": o tenemos Patria, o tenemos Socialismo, o damos nuestra vida (Muerte)...

No pueden dar marcha atrás

O en otras palabras, "Ni un paso atrás". Los valientes estudiantes universitarios en Venezuela han demostrado su valor y su determinación, al liderar las marchas y manifestaciones multitudinarias que se han llevado a cabo en todo el territorio nacional en las últimas semanas, y a raiz del Cierre (perdón, la no renovación de la concesión) de RCTV.

Ahora bien, ¿quiénes han liderado estas manifestaciones exigiendo libertad? Los Centros de Estudiantes, las Universidades Privadas, y las Universidades Autónomas, en principio.

A manera de ejercicio mental, ¿qué creen ustedes que haría el Líder Máximo de la Revolución una vez que se acaben las marchas y manifestaciones, con esos ya declarados como enemigos de la Revolución? Me atrevo a asegurar que hará lo mismo que ha venido haciendo con todos los que se le oponen: los neutraliza, los desmembra, los persigue.

Quizás la represión y las retaliaciones contra los estudiantes sea el próximo paso en la agenda del Líder Máximo, sin importarle lo que ya pueda pensar la opinión pública internacional (ni la nacional).

Por eso los estudiantes no pueden dar marcha atrás...

¿Y de quién es el país?

Y el país, ¿es sólo de los estudiantes? ¿Por qué sólo pocas personas e instituciones hemos salido a apoyar a los estudiantes? Esta semana es decisiva. Será el TODO o NADA. Si no se unen los esfuerzos, acá no habrá pasado nada. Como siempre, marchas, pitos y banderas, pero al final de la jornada, acá no habrá pasado nada. Hicimos catarsis, nos desahogamos, y acá no habrá pasado nada. Todo seguirá igual. La opinión pública internacional ha manifestado casi en forma unánime su rechazo al Cierre de RCTV, pero acá no ha pasado nada. La OEA puede manifestar oficialmente su rechazo, pero acá no ha pasado nada.

El país es de todos, y a todos nos debe doler. Cada vez creo que el Señor Yorde tiene razón en su análisis acerca de Cómo es el Venezolano... Debemos demostrar que está equivocado, y que si somos arrojados, valientes y preocupados por el país. Salgamos de la modorra y de la comodidad, y defendamos a nuestro país...



Eliodoro Niklaus
eliodoroniklaus@hotmail.com

Heil Hitler

Cuando un soldado venezolano saluda a un superior, está obligado a decir "Patria, socialismo o muerte" en reconocimiento de la eterna revolución bolivariana de Venezuela, así como los militares alemanes decían "Heil Hitler" en lo que se suponía sería un Reich que duraría mil años. Chávez, quien al igual que Hitler llegó al poder mediante elecciones y luego eliminó las voces opositoras para implantar una dictadura militar que se las daba de sueño utópico, exige que los soldados usen estas palabras o renuncien al ejército bajo la lógica retorcida de que el único propósito de las fuerzas armadas es proteger su proyecto político.

Dado el número de venezolanos en el Ejército, en el partido del Gobierno y en empleos gubernamentales, esas palabras probablemente se digan más veces al día que "buenos días" -esa es la idea. En una empresa tan grande como el Tercer Reich o la Quinta República, el control mental es tan importante como el control político, social o económico, todos los cuales se han alcanzado gracias al gran salto hacia el abismo. El control mental garantiza el control de la conducta, algo esencial si los soldados han de seguir órdenes que contradicen sus valores, tales como matar a inocentes. El hecho de que decenas de militares se hayan rehusado a hacer eso el 11 de abril de 2002 muestra una obvia falla en la estructura de mando que debe corregirse. Cierto, la mayoría de los militares conscientes que obedecen las leyes y no a sus superiores cuando les ordenan cometer crímenes han sido purgados de las filas, pero hacer que repitan las palabras mágicas es una buena garantía.

También funciona. Cuando la mayoría del pueblo y el ejército alemanes estaban listos para rendirse, continuaron matando y siendo masacrados incluso mientras el demente preparaba su suicidio. Chávez sabe que la mayoría de los venezolanos y los militares se oponen a lo que él hace con la economía, Pdvsa, RCTV, el gasto externo y Estados Unidos, pero también sabe que cualquiera puede ser condicionado para obedecer. Quizás sepa también que las primeras palabras de los oficiales que pretendían matar a Hitler fueron "Heil Hitler", así que cuando los soldados lo saludan enérgicamente diciendo "Patria, socialismo y muerte", deberá preguntarse de cuál muerte están hablando.



Michael Rowan (Traducción: José Peralta)
El Universal
michaelrowan22@gmail.com

La generación del 7

Tanto en el Gobierno como en la oposición se equivocan quienes atribuyen al renaciente movimiento estudiantil tanta fuerza como para provocar un alzamiento nacional con desenlaces instantáneos y definitivos.

Los primeros saben perfectamente que las cosas no son así, pero adulteran la realidad para atizar la violencia, justificar la represión y liquidar, en nombre de una falsa democracia, lo que a mediano plazo insurge como una amenaza real a sus pretensiones hegemónicas. Suerte de repetición mecánica de la estrategia de provocación que tan buenos dividendos les dio luego del 11 de abril y del paro petrolero.

Los segundos suponen que una protesta efectivamente espontánea, alimentada por nobles propósitos, pero también intereses muy concretos de la juventud, se convertirá en la chispa que incendie la pradera y Chávez caiga a la vuelta de dos semanas.

En esta ocasión el asunto resulta más serio porque los jóvenes, conscientes de sus limitaciones, saben que tomará tiempo y requerirá no sólo temple, sino madurez política, la lucha por la libertad de expresión, la autonomía universitaria y en definitiva por la existencia de un país donde puedan desarrollarse profesional y personalmente sin verse rebajados a la necesidad de colocarse una franela roja para ubicarse en una chamba.

Posiblemente se miren en las experiencias de sus antecesores y saquen de allí algunas enseñanzas que les permitan fortalecer la iniciativa, llevarla más allá del ámbito estudiantil y convertirla en movimiento popular, algo que, luego de ocho años, no han logrado cristalizar los partidos políticos.

Habrán constatado que la generación del 28 insurgió en plena dictadura gomecista, cuando los viejo partidos, devorados por el régimen, eran un recuerdo, los viejos caudillo decimonónicos agonizaban y el país se encontraba sumido en el inmovilismo y el atraso, esperando que Gómez muriera a ver qué pasaba.

Esa bocanada de aire fresco que removió el polvo acumulado del conformismo con una protesta que venía de la universidad y un grupo de estudiantes provisto de una causa, de una idea y del heroísmo suficiente como para ser arrastrado a los calabozos sin languidecer en ellos, florecería sólo años después con fuerza irresitible para dar paso a los modernos partidos políticos del siglo XX y a las primeras experiencias democráticas.

Chávez tiene razón cuando trae a colación la ya trillada frase de Gramsci según la cual "lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer". Sólo que en este caso lo viejo que no termina de morir está encarnado por él mismo, mientras que basta sólo con salir a la calle para toparse con lo nuevo que no acaba de nacer.



Mayo Francés

Con las distancias del caso, los acontecimientos que iniciaron en mayo los estudiantes en Venezuela inevitablemente me traen la memoria el famoso Mayo Francés.

Aunque las causas por las cuales protestaban en aquella ocasión los estudiantes eran diferentes, el denominador común con lo que ahora acontece en Venezuela es la rebeldía natural de los estudiantes. Por su condición de jóvenes, se niegan a aceptar las injusticias. "Prohibido prohibir" era uno de los lemas que coreaban los estudiantes franceses en aquel mayo de 1968. "Prohibido prohibir la libertad de expresión", parece ser el clamor de los estudiantes venezolanos.

En las inmensas marchas que hasta ahora habían tenido lugar en nuestro país, la proporción de jóvenes era francamente minoritaria. De repente, todo ha cambiado. Ahora son los estudiantes y los artistas los que han tomado la iniciativa.

Estos jóvenes se están rebelando, de manera espontánea, frente a lo que consideran ataques del Gobierno en contra de un derecho fundamental: la libertad de expresión.

El Gobierno habla de no renovar una concesión a un canal de televisión. Los estudiantes comprenden el autoritarismo que se esconde tras la medida de renovarle solamente la concesión a los canales que se arrodillan frente al Gobierno. Según las encuestas, cerca del 84% de la población se opone al cierre de RCTV, al igual que toda la comunidad internacional.

No ocurrió así en casos tan sonados como el de Pdvsa. En aquella oportunidad, el país percibía a los trabajadores de Pdvsa como un sector privilegiado. El despido de 20.000 trabajadores de Pdvsa constituyó una tragedia para Venezuela, pero los petroleros no contaron con el apoyo masivo de la población.

La salida del aire de RCTV fue todo lo contrario. Ese canal era visto hasta por el más humilde de los venezolanos. Era la ventana preferida que a diario se abría gratuitamente en todos los hogares. Era parte de la familia venezolana.

Al sacarlo del aire, el Gobierno sacudió la apatía de los estudiantes, quienes finalmente salieron a la calle a defender una causa justa. No es fácil saber cómo evolucionarán los acontecimientos.

En situaciones como estas, suelo recurrir a las páginas de la historia en búsqueda de precedentes. Por eso me vino a la memoria el episodio conocido como el "Mayo Francés" que tuvo lugar en 1968.

Comenzó el día 4, cuando un grupo de estudiantes se reunió en la plaza de La Sorbona. Reclamaban, entre otras cosas, contra lo que consideraban las injusticias de "la vieja sociedad", los métodos educativos y la falta de oportunidades. El marxismo estaba de moda. Muchas personas comenzaron a unírseles. La policía los rodeó y con una actitud prepotente y despótica atacó y detuvo a varios estudiantes.

Ocho estudiantes de la Universidad de Nanterre fueron también detenidos y el lunes 6 de mayo comparecieron ante el comité de disciplina. Aquella fue la chispa que encendió la protesta. Un numeroso grupo de estudiantes se reunió para acompañarlos y después marcharon por varias calles de París. Los manifestantes fueron salvajemente reprimidos por la policía. Se formaron barricadas con automóviles volcados y se desató una oleada de violencia. Las cifras oficiales hablaban de 422 arrestos y 345 policías heridos.

De allí en adelante los acontecimientos se fueron desbordando y la ola de descontento se extendió por toda Francia. En París, los estudiantes fueron rodeados en el Barrio Latino y la opinión pública, sorprendida por la brutalidad policial, les dio su apoyo.

El lunes 13, más de 200.000 personas marcharon en París y poco después estalla una huelga general. El lunes 24 los agricultores de Nantes bloquearon las carreteras de acceso a la ciudad. El día 27, cerca de 500.000 personas marcharon nuevamente por las calles de la capital.

Aquellos sucesos se extendieron hasta finales de junio. Finalmente, forzado por la situación, el presidente francés Charles De Gaulle disolvió la Asamblea Nacional y se vio obligado a convocar elecciones anticipadas en un intento por recuperar la legitimidad. Las elecciones tuvieron lugar el 23 de junio de 1968. Derrotado, De Gaulle dimite y se retira de la política.

La historia tiene una terca tendencia a repetirse y la naturaleza rebelde de los estudiantes es la misma en todas partes y en todos los tiempos. Cuando los estudiantes salen, los gobiernos tiemblan.

Algo es evidente: se produjo un punto de quiebre en la opinión pública. Ya el gobernante no puede seguir haciendo lo que le da la gana. ¡Adiós a la revolución!


Libertad y autonomía

Después de sus éxitos, basados en miles de millones de bolívares y no pocos dólares - todos ellos salidos del bolsillo de los venezolanos- el Gobierno mostró su verdadero rostro. Tenía que ser así. Ningún gobierno militar y autoritario puede coexistir, con la libertad de expresión, la autonomía universitaria, la voz de los intelectuales, la búsqueda afanosa de las noticias por parte de los periodistas, la necesaria libertad del artista, los derechos de propiedad y el deseo de progreso del pueblo.

Intención explícita

No importa cuál sea el término que se utilice para describir el cierre de la señal de RCTV, la intención fue explícita y la orden transmitida del mismo modo en que un sargento manda al batallón a formar una fila. RCTV fue expulsada del espacio mediante una directriz de la Presidencia de la República y todos obedecieron, hasta los tribunales. De nada sirvió que las encuestas mostraran un 80% de desacuerdo, o que los parlamentos de varios países, organizaciones de ciudadanos, gremios de periodistas, estudiantes, el Parlamento Europeo o los partidos políticos se manifestaran en contra. La "orden" estaba dictada porque el gobierno no puede aceptar la disidencia.

Los que siguen

Ahora que se preparen los demás medios, la clausura de RCTV y la confiscación de sus bienes no es producto de un capricho, es un mensaje explícito: cerremos esa emisora y las demás se pondrán de rodillas. Para lo que pueda valer, mi solidaridad con los empleados, artistas, periodistas, locutores, directivos y accionistas de RCTV.

Las universidades

Ahora le toca el turno a las universidades. Incapaces de generar empleo, con la producción de petróleo en descenso, es necesario encontrarle un espacio a la masa de jóvenes que cada año aspiran incorporarse al trabajo. Ya no les alcanza la plata de las misiones para tranquilizar a los jóvenes y parte de la solución, es meter a medio millón de ellos en algún sitio y mantenerlos ocupados por un tiempo. Como le resulta cuesta arriba actuar como Pinochet, entonces es necesario violar la autonomía por medios más sutiles. Pero al final, actuará como lo hizo Pérez Jiménez en la tradición de otras dictaduras.

Poco importa

No importa si no hay suficientes profesores, espacio físico, laboratorios o libros en la biblioteca, menos aún si entre esa enorme masa hay una buena proporción que no han sido adecuadamente preparados para continuar sus estudios. Poco les importa que luego se frustren al fracasar, a fin de cuentas de ellos está lleno el gobierno y de ellos se alimentan los regímenes autoritarios. Recuerden quienes aclamaban a Hitler y a Mussolini, en su primera y más populista etapa, quienes aplaudían a Noriega y Perón o quienes aclamaban al "padrecito" Stalin. No eran ni periodistas ni profesores ni artistas, tampoco escritores, estudiantes o humoristas, estos en su mayoría figuraban en las listas de los reprimidos.

Pero los pueblos siempre despiertan.



04 junio 2007

Y qué carrizo fue lo que paso???

Yo no se ustedes… pero yo nací en un país que se llamaba República de Venezuela.

Donde los catiritos, trigueñitos, morenitos y negritos éramos todos iguales.

Donde jugábamos tranquilos y no sabíamos distinguir quien era rico o pobre, porque lo uno ni lo otro era pecado.

Donde en el colegio eramos solo niños, que respetábamos los símbolos patrios y no nos preguntábamos que porque eran así, porque siempre fueron los mismos.

Donde los vecinos se querían y respetaban.

Donde los maestros eran maestros.

Donde cada 5 años mis papas iban a votar y regresaban orgullosos con sus meñiques manchados de morado, y esperaban con intriga los resultados.

Donde había respeto a las inclinaciones políticas… la familia de mi Papa era adeca y la de mi mama copeyana y nunca se dejaron de hablar.

Donde las caravanas políticas eran divertidísimas y no había violencia.

Donde los noticieros daban noticias, y los reporteros no tenían guardaespaldas o tenían que fugarse del país.

Donde el pecado más grande de un guardia nacional era martillar en una alcabala.

Donde el que estudiaba y era inteligente podía llegar a ser presidente de Maraven, Lagoven… PDVSA.

Donde la honradez era una virtud, no una manera de ser pobre.

Donde el Himno Nacional no nos hacia llorar.

Donde el número de la cédula era para identificarnos.

Donde el sable del Libertador era soberano.

Donde no escuchamos las palabras: Oficialismo, Oposición,
Meritocracia,Imperialismo, Escuálidos… Resulta que ahora, hasta tenemos un nuevo vocabulario.

Donde no teníamos miedo al hablar por teléfono.

Donde los niños nunca supimos lo que era gas lacrimógeno.

Donde el voto era un deber, y hey! Era SECRETO (se acuerdan?).

Donde los presidentes, buenos, malos o peores eran personas inteligentes y por lo menos sabían expresarse.

Donde éramos conocidos por petróleo, buen béisbol, mujeres preciosas y bellezas naturales, no por las metidas de pata del presidente .

Donde el curita de la iglesia era tu guía y nadie se metía con él.

Donde las cadenas duraban, a lo sumo, una hora.

Donde vivíamos toda nuestra vida y el que se iba al exterior, era para estudiar.

Donde la mujer no se tocaba ni con el pétalo de una rosa.

Donde en todos los grupos de amigos había uno que imitaba bueniiiisimo al presidente y no temía por su vida.

Donde tener valor era algo así como pedirle aumento al jefe.

Donde la libertad era solo lo que un adolescente le pedía a sus padres.

Donde vestirse de rojo era lo mismo que vestirse de azul, Rosado o negro.

Donde los venezolanos éramos todos venezolanos y no habian resentimientos, donde la gente era noble.

Y entonces?

qué carrizo fue lo que paso???


En que momento dejamos que los sentimientos mas bajos entraran en nuestros corazones???
Yo no quiero los gobiernos pasados, pero si quiero volver a aquella hermosa y respetada REPUBLICA DE VENEZUELA


Por la libertad y por rescatar a la venezuela hermosa, grande digna, libre, y sobre todo por la union y el amor de nuestro pueblo, de nuestra gente, sin importar si es blanco, negro, indio, mestizo, extranero, ni de que partido politico es, o si es magallanero o caraquista, rico o pobre, lo realmente importantes es que todos somos venezuela!!!!!!
No al odio!!!!!!!

Carta abierta a Gustavo Dudamel

Señor Dudamel,

Es lamentable tener que dirigirle estas líneas a través de una carta abierta que no sé si llegará a leer. Usted no me conoce y yo no lo he tratado personalmente. Formo parte de esa legión de anónimos amantes de la música que muchas veces le han aplaudido en sus conciertos. Le confieso que nunca he sido un admirador incondicional. Tal vez formo parte de ese grupo de melómanos excesivamente quisquillosos que a veces tienen una idea particular de cómo debe interpretarse una determinada sinfonía, concierto u ópera, idea que no siempre coincide con la visión del director. Fenómeno inevitable y hasta afortunado, pues hay muchas formas de hacer y de concebir la música y el arte, y eso lo podemos ver incluso como una valiosa manifestación de libertad. Pero siempre, aún en esos días en los que estoy en franco desacuerdo con su forma de interpretar una obra, he considerado que usted es un talento musical de primer orden.

Por eso no puedo dejar de manifestarle que sentí una profunda decepción cuando supe que dirigiría nuestro Himno Nacional en las celebraciones de la apertura del canal de televisión TVES, las cuales, cómo negarlo, también sirven para festejar la salida del aire de RCTV, acontecimiento que muchos en este país consideramos un triste momento en la historia de nuestras libertades ciudadanas. Para hacerle el cuento corto, muchos venezolanos –incluyendo a quien esto escribe, por no hablar de numerosos organismos internacionales- , consideramos que estamos ante una situación que lesiona gravemente la libertad de expresión.

En consecuencia, usted ha sido partícipe de estas celebraciones, aunque sea a través de lo que presupongo fue un video que consintió en grabar. Lo cual me hace pensar una vez más en un tema que siempre me ha resultado incómodo, porque no tengo una respuesta absoluta sobre el mismo. Que no es otro que preguntarnos sobre la responsabilidad del artista por su colaboración con gobiernos y regímenes de conducta dudosa, y las incidencias que esa colaboración puede revestir en su quehacer artístico.

Hay quienes sostienen que a los genios del arte no se les exige responsabilidad. Si nos circunscribimos solamente al mundo de la música, que es al que usted pertenece, hay muchos casos de artistas de gran talento con reputaciones morales y políticas no precisamente intachables. Para hablar sólo del convulsionado siglo XX, me vienen a la mente figuras legendarias como las de Richard Strauss, Karl Bohm, Herbert von Karajan, la recientemente fallecida Elisabeth Schwarzkopf e incluso mi admiradísimo Wilhelm Furtwangler -para muchos el intérprete beethoveniano por antonomasia- quienes de una u otra manera han sido criticados por sus posturas, que oscilaron entre ser abiertamente colaboracionistas a no ser lo suficientemente enérgicas frente al régimen de la Alemania nacional-socialista .

El caso de Furtwangler es emblemático, porque logró salir relativamente ileso de un proceso de "desnazificación" en el que alegó que había permanecido haciendo música en Alemania en aras de un ideal. Según él, aún en las horas más negras de la historia germana, las obras de los grandes maestros eran una luz para el pueblo alemán. Explicación que no ha convencido a todos –Thomas Mann fue un gran crítico de esta posición- y que todavía arroja algo de sombra sobre la estatura de un intérprete por demás genial. En todo caso, sí parece claro que Furtwangler ayudó a músicos judíos en momentos difíciles y eso lo ayudó a lavar su nombre, aunque de tiempo en tiempo reaparecen las críticas y las acusaciones de que dirigió la Novena de Beethoven en un cumpleaños de Hitler.

Por supuesto, huelga decir que creo que usted todavía está lejos de estos grandes nombres del arte musical, pero supongo que me va entendiendo a dónde quiero llegar con todo esto. ¿Se limita el arte de la dirección orquestal, de la interpretació n musical, a mover la batuta para hacer sonar bella o enérgicamente las notas que están en una partitura, ya sea la Cuarta de Brahms, la Quinta de Beethoven, la Patética de Tchaikovsky o la Quinta de Mahler?. ¿O debe haber detrás de todo esto una sustancia, un compromiso ético con la libertad y los valores más elevados del ser humano?.

Le confieso que no tengo una respuesta precisa a estas preguntas, pero posiblemente me decanto por contestar afirmativamente a la segunda interrogante, para entender que la música no es una mera experiencia estética, sino un arte cargado de valores, que debe tener una trascendencia en la sociedad. Y lo que sí le puedo decir con seguridad es que de ahora en adelante me va a costar más que antes aceptarle sus interpretaciones beethovenianas, porque ¿cómo puedo creer yo en su capacidad de plasmar la visión sobre la libertad del genio de Bonn si usted ha consentido en ser parte de un evento que para quien esto escribe es una negación de esa libertad?.

Realmente desconozco los detalles de su participación en este video que fue transmitido como telón de apertura de este nuevo –y muy discutido- canal de televisión. De alguna manera preferiría que usted me respondiera: es que yo soy un convencido de la revolución bolivariana del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. Si no es así, se abre un enorme abanico de posibilidades, entre las cuales puede estar el miedo a perder el financiamiento gubernamental destinado a sostener el sistema de orquestas infantiles y juveniles, que tanto trabajo ha costado levantar. ¿Qué se yo?. El miedo es libre. A lo largo de la historia, muchos artistas han tenido que bajar la cabeza por temor. Shostakovich tuvo que poner su talento a la orden del régimen soviético, y sufrió mucho por ello.

Pero al mismo tiempo, siempre recuerdo a figuras como la del mítico Arturo Toscanini, la del director vienés Erich Kleiber o el violonchelista Pau Casals, quienes fueron y son un ejemplo de dignidad, al haberse negado sistemáticamente a tocar para regímenes de corte totalitario. Porque así como hay gente que quizás comprensiblemente cede ante el temor o ante la presión, han existido, existen y existirán siempre los que saben decir "¡no!", aún con todas las consecuencias que eso pueda tener.

Le insisto: desconozco cuáles fueron los detalles de su participación en este acto, pero su imagen en ese video, empuñando la batuta para dirigir nuestro Himno Nacional con un ímpetu que podríamos llamar casi excesivo, definitivamente está muy lejos de la enorme dignidad exhibida por los trabajadores de RCTV, cuando segundos antes de que la señal del canal fuera sacada del aire, gritaron orgullosos: "¡Seguimos de pie!".

Como venezolano y como amante de la música, me resulta penoso tener que escribir esto. Ojalá que llegue un tiempo en el que podamos reconciliarnos como pueblo. Ojalá que algún día todos los venezolanos podamos verle dirigir el Himno Nacional y sentir, sin ambages, que el Himno nos pertenece a todos, como debe ser. Ojalá que algún día pueda volverle a oír la Sinfonía Eroica de Beethoven y logre creerle su interpretación. Mientras tanto, seguiré esperando y luchando en la medida de mis posibilidades para que vengan tiempos mejores.

Atentamente,

Antonio Planchart Mendoza
C.I. 12.959.205


Carta Aclaratoria enviada por el Sr Antonio Planchart:

Estimado señor Eliodoro,

He visto que en un blog que usted mantiene está publicada mi carta abierta a Gustavo Dudamel, con lo cual no tengo ninguna objeción porque es una carta pública. Lo único que quisiera, visto que se han generado confusiones y lecturas de diversa índole en cuanto al contenido de esa carta (lo cual es inevitable), me gustaría que publicara una segunda carta (aclaratoria) que he hecho circular desde hace algunos días y que quizás sirva para poner las cosas en su sitio.

En momento alguno pretendo generar un mensaje de odio contra Dudamel. El tema está en reflexionar (ni siquiera tengo una respuesta sobre el particular) sobre el compromiso del artista con la libertad, tema a la luz del cual la participación -consentida, no consentida- de Dudamel (un director a quien respeto muchísimo) aparece con implicaciones complejas.

Reciba un cordial saludo,

Antonio Planchart


TEXTO DE LA CARTA ACLARATORIA:

Esta semana escribí e hice circular una carta abierta al director de orquesta Gustavo Dudamel, en la que planteaba algunas interrogantes sobre el papel que juegan los artistas frente a la sociedad, en circunstancias en las que las libertades civiles están comprometidas, todo ello a raíz de la coyuntura que representa la salida del aire de RCTV y la apertura del canal TVES. Mis palabras (por demás modestas, pues no soy más que un ciudadano y un amante de la música), han perseguido la simple apertura de un espacio para la reflexión en torno a un tema sumamente complejo: la responsabilidad ciudadana del artista, asunto frente al cual, como sugería a partir del examen de una variedad de ejemplos en mi carta original, no existen respuestas absolutas.

Con esta segunda comunicación no persigo aclarar lo que, responsablemente y como resultado de mis más hondas convicciones, le escribí a Gustavo Dudamel. Las aclaratorias no suelen ser buenas y creo que expresé muy claramente no sólo mi sentir, sino cuál era el propósito de mis planteamientos. Sin embargo, teniendo en cuenta que cuando hacemos públicas nuestras ideas a veces éstas son empleadas o interpretadas en términos radicalmente diferentes a lo que nos proponíamos en un inicio, me siento comprometido a decir algo más, pues así como me vi impulsado a escribirle a Gustavo Dudamel, también me siento con la obligación de criticar una situación que se ha originado sobrevenidamente a raíz de lo que plasmé en esa carta abierta.

He tenido noticia –por demás lamentable- que dicha carta está siendo utilizada para desacreditar al Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles y para desmoralizar a sus integrantes, quienes, como se sabe, son en su mayoría niños y jóvenes de escasos recursos, cuya incorporación al sistema no sólo los forma como músicos, sino que les abre nuevos horizontes de vida, al apartarlos de una inimaginable gama de peligros que los rodean en las calles. Esta utilización negativa de lo que yo escribí me parece muy desafortunada, porque no tengo ninguna duda de que dicho sistema es uno de los proyectos más importantes –¡cuidado si no el más importante!- que se ha desarrollado en la Venezuela de los últimos años, y esos niños y jóvenes cuentan con mi admiración y aplauso incondicional.

Así como en mi carta inicial ofrecí ejemplos de grandes figuras musicales que ilustraban las ideas que deseaba transmitir, ahora les cuento una anécdota personal. Hace algunos meses quería asistir a un concierto de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y las entradas estaban agotadas. Sin muchas expectativas me fui solo hasta el Aula Magna, con un cartelito que decía: "busco una entrada". Pasó un rato y una niña se me acercó diciéndome que a su familia le sobraba una. Gracias a esa niña conseguí entrar. Me dirigí a mi asiento, en el balcón del auditorio, y minutos después llegó la niña acompañada de su familia. Comencé a conversar con una de las señoras que venían con ella y me comentó que eran parientes de una integrante de la orquesta. De hecho, todos los que estaban en esa zona del teatro eran integrantes del sistema o familiares. Personas provenientes de zonas humildes de Caracas. Y les puedo decir que la conversación que sostuve con esta señora, quien hablaba con propiedad y precisión de distintas obras musicales, y el interés que pude apreciar en las caras de los niños, emocionados por la música que escuchaban, me hizo pensar que estamos ante un proyecto valiosísimo que hay que seguir apoyando, no sólo por su valor musical, sino por sus evidentes implicaciones sociales.

Por eso, volviendo al tema de mi carta a Gustavo Dudamel, quiero manifestar mi más claro repudio a la utilización que pretende hacerse de dicha carta para propósitos mezquinos. Por el contrario, quisiera que de alguna manera las palabras que escribí, carentes de grandes pretensiones, fueran una pequeña contribución para despertar la inquietud positiva de esos jóvenes y niños en torno al compromiso ético del artista frente a la libertad, así como alrededor del valor y el sentido de la interpretación musical. Son preguntas que un artista, que un músico, está obligado a hacerse todos los días como parte de su formación integral.

Entender el altísimo valor que tiene la libertad de expresión -o cualquier manifestación de la libertad- con seguridad los hará mejores pianistas, violonchelistas, clarinetistas, violinistas, coristas o directores de orquesta, porque les permitirá comprender la significación de las grandes obras del arte musical, que no son absolutas, que asienten y disienten en un eterno diálogo. De esta manera, los niños y jóvenes del sistema podrán emprender su camino a ese "mundo mejor" del que habla Schubert en "An die Musik" ("A la música"), que no debe ser concebido como mundo de fantasía ultraterrena creado por el mero placer estético de escuchar hermosas notas, sino como ese mundo que queremos y estamos obligados a edificar aquí, ahora y siempre, y al que es imposible acercarnos siquiera si no somos libres.

Antonio Planchart Mendoza

C.I. 12.959.205

Patricia, Dudamel y la vía Rostropovich

(Haga clic en el artículo para agrandar)


Vía Noticias 24

Chávezvision - El show de Hugo Chávez

El perro cubano

Llegó un barco a los Puertos de Maracaibo procedente de Cuba. Apenas atracó, un perro saltó al muelle y comenzó a correr despavorido Maracaibo adentro. Los perros maracuchos que estaban en el puerto, que eran periodistas, lo siguieron.

Preguntaron al perro visitante si venía de Cuba; si los perros en esa isla tenían viviendas; si se sentían bien y si estaban contentos. El perro cubano, sin dejar de correr, a todas estas preguntas respondió lacónicamente “Sí”.
- ¡Mirá! -preguntó uno de los perros periodistas-. ¿Es verdad que vos no tenéis pulgas?
- Sí, es verdad -dijo el perro cubano-. En Cuba el gobierno tiene una campaña de salud buenísima. En la isla los perros no tenemos pulgas.
- ¡Qué molleja! -comentó alarmado otro de los periodistas-. ¿Y vos sabéis leer?
- ¡Claro chico! -respondió el perro cubano-. En Cuba a todos los perros, desde cachorritos nos enseñan a leer.
- ¿Y los perros en Cuba coméis bien? -otra pregunta.
- Bueno, no siempre hay huesos, pero nunca paso hambre. Es más, en Cuba yo estaba muy bien -respondió el perro cubano.
- ¡Vergación! -dijo admirado uno de los maracuchos-. Si vos estabais tan bien, ¿por qué salisteis de Cuba?
- Es que yo quería ladrar -concluyó el perro cubano.

De Alí Primera







Es mejor perder el habla que temer hablar

Venezuela joven

Lunes por la mañana. Es un día de clases normal. Millones de jóvenes se levantan de sus camas para emprender la jornada educativa del día. Llegada la noche, serán más profesionales que en el momento en el que despertaron. Pero los últimos días han sido diferentes. La dinámica universitaria se ha visto impactada por una variable, que ni siquiera está directamente relacionada con el quehacer educativo.

El joven que encendía su televisor antes de salir, camino a su casa de estudios, con el interés de sintonizar un canal particular del espectro radioeléctrico venezolano no lo consiguió, y en su defecto se encontró con una nueva señal, cuya imagen y programación es diametralmente diferente.

Por otro lado, no muy lejos del anterior, quizá una cuadra más abajo, otro joven enterado de los cambios, encendió su televisor con la expectativa de disfrutar de un nuevo medio de comunicación, con una nueva oferta de entretenimiento y educación, que a sus ojos llegó para llenar un vacío en el mismo espectro.

Uno salió a la calle con la frustración de quien no tiene la posibilidad de ver lo que desea y estaba acostumbrado a ver; y otro salió en la misma ruta, con la misma facultad como destino, con la alegría de quien tiene una nueva oportunidad para expresarse, entretenerse e informarse como desea.

El primero salió con pancartas, pitos y franelas alusivas, en protesto por lo que siente es una violación a su derecho de decidir; mientras, el segundo salió con la misma indumentaria, a celebrar el cambio.

Es esa la juventud venezolana; la misma juventud que líderes de todo tipo han subestimado; ese sector de la población estigmatizado como apático, despreocupado y poco centrado en los más trascendentes intereses de sus comunidades. Hoy la juventud venezolana está en la calle, haciendo uso de su libertad para expresarse, para elevar la voz y compartir sus deseos, temores e intereses. Más allá de las dificultades del momento, el fenómeno es interesante y por demás apasionante. Hoy, Venezuela es más joven que nunca.


Comenzó la crisis definitiva

Cuando uno revisa la literatura que analiza el llamado "trienio adeco" (1945-48), encuentra una suerte de consenso entre los diversos autores respecto a las razones que condujeron a la caída de un gobierno popular, cuyo partido había ganado en forma sucesiva 4 elecciones con más del 70% de los votos.

Estas razones identificadas por la generalidad de los autores son fundamentalmente cuatro: el sectarismo que practicó AD como partido dominante, el canibalismo que imperó en las relaciones con el resto de las organizaciones políticas, el decreto 321 que introdujo severas discriminaciones contra la educación católica privada y la gran cantidad de frentes de combate que abrió el gobierno contra diversos intereses y factores de poder.

Todo este introito es básicamente para señalar que tenemos el pleno convencimiento de que así como en los libros que leemos hoy se hace este análisis del pasado, los que se escribirán sobre esta época dirán sin duda que el cierre de RCTV fue un factor determinante en el irremediable fin hacia el cual se dirige el actual régimen. Esta afirmación la basamos sobre las siguientes reflexiones:

En primer lugar está el hecho de que lo que está ocurriendo no es un "trapo rojo", como le gusta decir a cierto sector de la oposición respecto a todos los atropellos que comete el gobierno, sino que por el contrario constituye una auténtica "raya roja" que se ha transgredido de manera burda y arbitraria, y, por lo tanto, no se puede dejar pasar pasivamente. Ya no son las multas milmillonarias que básicamente le duelen a los dueños de los medios, ni el robo de equipos que limitan pero no impiden, sino que se trata de sacar un canal del aire con todo el impacto que lo mismo produce sobre periodistas, trabajadores, proveedores, artistas y, sobre todo, el público televidente.

A este elemento primario, se suma el dato según el cual, a diferencia de otras medidas del gobierno, ésta en particular generó un rechazo generalizado en la población. Más del 80% de desaprobación nacional indica claramente que más de la mitad de los seguidores habituales del régimen son críticos de la decisión que se acaba de ejecutar, y esto significa que, en este caso concreto, las bases opositoras, los llamados ni-ni y buena parte de los chavistas de base están de acuerdo en un tema que permite tender puentes y generar consensos.

Además de todo lo anterior, está el hecho esperanzador de que, por primera vez en estos ocho años, los estudiantes se han lanzado a las calles en forma masiva, firme y decidida a defender los derechos civiles y políticos de toda la ciudadanía y a luchar por la democracia. La movilización de este sector que se había mantenido bastante apático hasta este momento, simboliza nítidamente cómo se han tocado nuevas fibras en los venezolanos y cómo este gobierno tendrá que lidiar con nuevos actores sociales si sigue el camino que lleva, aunque logre neutralizar a algunos, bien a través de la dádiva o bien a través de la represión.

Por último, estamos convencidos de que asistimos al comienzo de una crisis que será definitiva. Tal vez no sean estos los últimos veinte metros de la carrera, pero estamos sin duda cuando menos pasando la última curva para entrar en la recta final. Al caso de RCTV pronto se le sumará la reforma constitucional que busca principalmente perpetuar al Jefe en el Poder, acabar con la descentralización, e instaurar el neocomunismo en Venezuela. De igual forma recrudecerá la represión contra dirigentes políticos, estudiantes y medios, mientras que en el campo económico se sentirá cada vez más la inflación y el desabastecimiento

Todos estos elementos se mezclarán más temprano que tarde con tensiones internacionales de gran calibre que darán lugar a una situación final en la que se romperá una liga que está siendo estirada hasta el extremo.


¿La generación del 2007?

En nuestro país al igual que en el resto del mundo, el movimiento estudiantil siempre ha sido piedra angular en las luchas sociales. Todo venezolano sabe que la llamada "Generación del 28" fue un grupo de estudiantes universitarios que protagonizaron en el carnaval caraqueño de 1928 un movimiento de carácter académico y estudiantil que terminó en un enfrentamiento con el régimen del entonces sangriento dictador Juan Vicente Gómez. En tal sentido, lo que al principio era un proyecto dirigido estrictamente al ámbito de la Universidad Central, se transformó en una propuesta destinada a la modificación del sistema político venezolano de comienzos del siglo XX. Entre sus participantes estaban Miguel Otero Silva, Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Jóvito Villalba, Juan Bautista Fuenmayor, Joaquín Gabaldón Márquez, entre otros, figuras emblemáticas del futuro de nuestro país, pero que en aquel instante ninguno quería ni buscaba un protagonismo especial, ya que debía predominar la unidad del grupo sobre cualquier individualidad. Esta inteligente actitud formará parte de otro importante elemento de ruptura con la historia política del siglo XIX, la despersonalización del poder.

Hago esta mención porque en la última semana los jóvenes estudiantes venezolanos dejaron de lado la apatía que los había caracterizado en los años anteriores, y salieron a las calles en manifestaciones multitudinarias con fines estrictamente pacíficos, reclamando por la libertad de expresión y el fin de la concesión a Radio Caracas Televisión (¿por qué renovarle a "otros canales privados" que hasta hace poco tiempo también eran "golpistas" y no a RCTV?, ¿por qué no realizar una licitación pública por la frecuencia del canal 2?, ¿tendrá tal pluralidad de opinión el nuevo canal que se garantizará la libertad de expresión?). Este comportamiento espontáneo por parte de los jóvenes universitarios (que forman parte de todas las verdaderas universidades del país) llama a la reflexión y al mismo tiempo nos hace preguntarnos si con este nuevo movimiento ¿se estará gestando una nueva "Generación del 2007"?

Debemos recordar que al igual que en aquellos años, estos estudiantes fueron reprimidos con rudeza y muchos de ellos fueron presos, pero esas acciones lejos de amedrentarlos los hizo fortalecerse y el tiempo que duraron en las cárceles los hizo unirse y formarse para las luchas políticas de los años subsiguientes. Es indudable que la actual Venezuela es muy diferente a la Venezuela del año 1928, pero al profundizar el análisis observamos que se ciernen peligros muy parecidos, como lo son por ejemplo la personalización del poder y los ataques a la libertad de expresión.

Simón Bolívar, ese personaje tan citado por la revolución, escribió muchas citas interesantes, pero me voy a permitir tomar cuatro de nuestro Libertador: "Huid del país donde uno solo ejerza todos los poderes: es un país de esclavos"; "Es insoportable el espíritu militar en el mando civil"; "Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder" y por último: "El destino del ejército es guarnecer la frontera. ¡Dios nos preserve de que vuelva sus armas contra los ciudadanos!". …. Creo que más importante que la idea de poner en un librito las reflexiones de Fidel, sería volver a leer las ideas realmente revolucionarias y más actuales que nunca de Bolívar…



Las protestas

Sólo un gobierno con cisura totalitaria se atreve a calificar de golpistas a los jóvenes universitarios que han decidido tomar las calles para protestar pacíficamente contra los excesos oficialistas. Es de legítimo derecho hacerlo por ejemplo frente a la bravata inaudita de cerrar RCTV. No hacerlo sería dar el sí a cualquier arbitrariedad del presidente y asentir que es el dueño de la voluntad colectiva. En otras palabras, "prohibido disentir porque no le gusta al jefe".

Asombra el nivel cívico de nuestros jóvenes que tomaron las calles para protestar sin tener que avergonzarse por ninguno de sus actos. El Mayo Francés de 1968, realizado por estudiantes universitarios franceses dejó, sólo en Paris, miles de vehículos incendiados, decenas de muertes y miles de heridos. Además fue saqueado gran parte del comercio de la ciudad. De Gaulle, con todo su prestigio, bien ganado, erró la forma de confrontar las protestas. Pretendió ahogarlas mediante una carga policial desproporcionada lo que contribuyó a encender aún más los ánimos estudiantiles. Las calles parisinas se convirtieron en verdaderas batallas campales y antes de cumplirse un año de estos sucesos, De Gaulle por exigencia popular tuvo de dimitir del cargo de presidente.

Es verdad que el sistema democrático tiene muchos enemigos pero no son precisamente aquellos que provienen de las protestas estudiantiles. El mayor peligro es el que surge de la ficción del Presidente quien sustenta que sólo él representa a la mayoría silenciosa. El que así se expresa traiciona el principio básico de la democracia pues si una mayoría no puede expresarse libremente, o pudiéndolo no lo hace, significa que las instituciones están corrompidas o que simplemente que son inefectivas. El sistema deja de funcionar si las mayorías callan. Así lo ambicionan los regímenes que pretenden instaurar el pensamiento único.

El Presidente, en su intento de gobernar a nombre de una indeterminada mayoría silenciosa, lo que hace es decretar el quiebre de régimen republicano. La masa sosegada, o susurrante, sólo existe donde impera el terror. Y quien trate de representarla lo que hace es asociarse con un imaginario partido del miedo; de gentes dimitidas. Se revela así una marcada incapacidad del gobierno para conducir racionalmente un compromiso liberal que vaya más allá de una vaga posición de voluntad unipersonal.

El Presidente ambiciona un gobierno en el que haya menos jugadores y más espectadores. Pretende que la gente vea del paisaje solamente los rasgos triviales e ignorar lo que hay bajo la superficie. Le da miedo escarbar para no toparse con las fallas sociales. Prefiere no investigar y seguir con el discurso demagógico antes que ver las hendiduras que existen en el subsuelo. Hay una marcada tendencia del régimen de no investigar. De allí el peligro a la sumisión al poder entendido en su forma más perversa.



Palabras de amor

Esta vez la lección la están dando ellos. Maestros de la esperanza. Esa que estaba dormida en nosotros ante tantos capítulos de decepción. Sus padres y profesores nos equivocamos. Pensamos que detrás del Ipod y el reggetón no había más que el gusto natural y lógico de la rumba, cosa nada censurable y muy sabrosa por cierto. Que el fin último eran sus estudios y que su futuro se centraba en lo exclusivamente profesional. Y resulta que no. Que en su manera particular estaban procesando todo lo sucedido. Cuando llegó Chávez al poder hace ocho años eran tan sólo unos niños, pero definitivamente no pasó en vano todo lo que se ha vivido. Toda la calle, todas las marchas, todas las balas, toda la muerte, todos los cacerolazos, todos los firmazos y reafirmazos, todas las decepciones, las traiciones de ciertos líderes, toda la incertidumbre y el cavilar en familia sobre el futuro de ellos, los estamos viendo plasmados en el mural de libertad que vienen pintando desde hace una semana.

Esa "ejecución en masa", en vivo y directo, con premeditación, alevosía y ventaja de poder que vimos con el cierre de RCTV desató el monstruo dormido. Ese domingo en la noche, cuando la pantalla se fue a negro después de un Himno Nacional cantado con honor y orgullo por los "sentenciados", se "rompió algo" en el país. Todos y, sobre todo los jóvenes, sintieron que este régimen es capaz de atentar contra ese bien etéreo, pero profundamente simbólico para ellos como es "la libertad". A partir de allí los acontecimientos están en gerundio. Se dan de manera muy rápida y el gobierno no ha sabido como actuar. Las amenazas del propio caudillo contra Globovisión y el uso de la violencia excesiva los ha dejado sin discursos y sin argumentos. Lo que hay es una onda retrechera, democrática y pacífica.

Ante los llamados de confrontación que lanza el Gobierno insultando a los sectores populares cuando los pone prácticamente como unos "facinerosos" que arrasarían contra el este, lo que suenan son las cacerolas.

El Gobierno, no sabe que hacer, el viejo truco del magnicidio ahora con carga "semiótica" lo que ha hecho es darle la vuelta al mundo como un intento más de censura contra el único canal que queda dando la batalla del periodismo libre.

Los muchachos, nuestros hijos, nuestros alumnos, están inspirando a toda una colectividad a exigir sus derechos. Sus banderas, su audacia, su frescura, su claridad de objetivos, su firmeza, su pureza y su claro amor al país nos han devuelto la emoción. Mientras tanto, según las últimas encuestas, el caudillo cae en picada.

El martes pasado leímos un graffiti justo en la entrada de la universidad donde damos clases: "Todo cambió¿", decía. A lo mejor era político, a lo mejor era de amor¿ A lo mejor ahora es lo mismo.


Rayma del Día


03 junio 2007

Como la juventud serbia derrocó a Milosevic

Como la juventud serbia derrocó a Milosevic


Socialismo para tontos

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Principios de Goebbels





"Dr. Paul Joseph Goebbels (*29 de octubre de 1897 - ?1 de mayo de 1945) fue el ministro de propaganda del gobierno de Adolf Hitler (en alemán Propagandaministerium) en la Alemania Nazi. Fue una figura clave del régimen, conocido por sus dotes retóricas y su capacidad persuasiva. Promovió la depuración de los ambientes culturales y la más extensa difusión de los mitos nazis. Se suicidó después de hacer envenenar a su esposa y a sus seis hijos. Una famosa cita de Goebbels, repetida hoy en día con profusión: "Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad".




Los principios de Goebbels:

  1. Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo, e individualizar al adversario en un único enemigo.
  2. Principio del método de contagio: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
  3. Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".
  4. Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
  5. Principio de la vulgarización: "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar."
  6. Principio de orquestación: "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad."
  7. Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
  8. Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
  9. Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
  10. Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
  11. Principio de la unanimidad: Llegar a convencer mucha gente que se piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.

¿Te suena, te suena, verdad que te suena ...? "